BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

jueves, septiembre 20, 2007

Invitación Dieciochera

Estábamos pensando que hacer el 18. Teníamos definido un asadito en casa, con la familia, como de costumbre. Pequeño detalle; a una familia tan sociable como la mía hay que avisarle con tiempo. Y no lo hice. Error. Pero bueno siempre está la familia de la señora de uno que puede cubrir por si solo cualquier desaguisado del dueño de casa. Bien. Estaba definido: 18 en casa, asado normal, hasta tarde, con las típicas anécdotas que se repetirían una y otra vez. Lo único que faltaba definir era quien sería el que estaría más tiempo en el columpio. Pero bueno, había que dejar algo a la espontaneidad del momento.
Los planes cambiarían. Y mucho.
En la tarde del 17, estando el peluquero del jardín trabajando en el, se acerca Manuel, mi vecino. No les había contado de la suerte que tengo. Yo no tengo de esos vecinos que vienen a pedirte cosas. Yo tengo de esos vecinos que vienen a invitarte a cosas. Entonces Manuel, como para no defraudar, se me acerca y me dice muy cordialmente que si queremos ir el 18 a un paseo, que se consiguió un sitio en Calera de Tango donde hay varias asaderas, cancha de futbolito, de tenis, de rayuela, rana. Pienso en lo entretenido que sería, pero me excuso diciendo que tengo listo el panorama del 18. Viene la familia. Y Manuel que me vuelve a sorprender preguntándome cuántos eran. Le digo que 4 ó 5 más. Me deja perplejo cuando me dice; pero, llévalos. Si todos vamos con la familia. "Allá, cada uno, mata su toro", me dijo Manuel. Mis hijos se reirían muchos después de escuchar esa frase.
En realidad por mí ya estaba decidido, pero había que tomar el parecer del resto de los integrantes de la familia. Por supuesto que los pequeños saltaron de alegría, alcancé solo a decir cancha. Claudia por primera vez dudo un poco. A ella le encanta estar al aire libre pero pensó que su familia podría no querer asistir. Bueno, en realidad se resistieron un poco a convivir con personas que no conocían, pero después... Después no se querían venir.
Manuel y su familia resultaron unos excelentes anfitriones. El lugar, de por sí maravilloso, destacó mucho más por la excelente convivencia que se logró. Todas las personas, alrededor de 60, pusieron de su parte para hacer sentir bien al otro. ¡Qué alegría!
Después del contundente asado, con longaniza, pollo, pavo, cerdo y vacuno, y previa siestecita en el pastito y a la sombra, venía la buena pichanga. De esas que no jugaba hacía muchos años. La mayoría de los niños muy bien equipados y los mayores con jeans y zapatos jugamos por casi tres horas a la pelota. No tengo idea cual fue el marcador final. Parece que ganamos. O al menos los que "chuteábamos" para aquel lado hicimos más goles. En fin. Quedamos todos muy cansados. Y casi no quedaban líquidos para beber. En ese minuto si que valoramos el buen "tecito" caliente. Comenzó a correr la brisa fría y nos dieron ganas de venirnos, pero el resto se quería quedar. Los niños se fueron a jugar tenis así que hubo que esperar. Ya no quedaba sol alumbrando cuando nos vinimos. Cansados, con un poco de hambre y mucha sed, pero tan felices por un día maravilloso de convivencia con los demás.
Qué más puedo decir que; ¡Gracias Manuel, por esa linda invitación! y gracias a todos por demostrarnos que podemos coexistir en paz.

domingo, septiembre 09, 2007

Bailarines



Ayer fue un buen día. Exceptuando que me lesioné en una pierna jugando futbol, fue un excelente día.

Teníamos que celebrar el cumpleaños número no me acuerdo de mi suegra. Ella creció junto a los tangos. No había mucho que pensar. Aunque sí. Porque ella quería que estuviesen sus nietos. Y, en la mayoría de los lugares donde se vende alcohol, no los dejan entrar.

Pero encontramos un lugar donde nos traspasaron la responsabilidad a nosotros. Excelente. Y partimos.

Lo pasamos fenómenal. Había una gran cantidad de gente, todos muy bien arreglados. Ellos con ternos y corbatas, ellas con trajes de lentejuelas. La mayoría de la tercera edad. La mayoría no daba la impresión del típico abuelito que apenas si mueve los pies. Estos eran unos bailarines. Lo hacían bien. Al principio, de hecho, daba un poco de verguenza ser tan tieso. Pero se pasaba rápido. La comida, también espectacular, sirvió para una exquisita conversación y para mirar como bailaban esos seres llenos de gracias. Abuelitas que podrían estar tranquilas en su hogar, eran las estrallas de los diferentes bailes; sí porque además de tango y milonga, había cueca, salsa, rock and roll, vals y seguramente otros que no sé diferenciar.

Es difícil precisar que fue lo mejor de la velada. La cumpleañera fue saludada por microfono, todos le demostraban su cariño, la comida espectacular, el ambiente de sana fiesta como cuando era pequeño...

Hay muchas cosas que destacar, pero hay otra que fue, para mí, muy significativa. En ese ambiente, mis dos hijos hicieron su debut en el baile. Ambos quisieron bailar con su abuela y su madre. Perdieron esa timidez de los niños y se demostraron que pueden ir a las fiestas de mayores, que pueden compartir con nosotros y que serán el "alma de la fiesta".

Muchas gracias a todos por asistir y a Victor Manuel y Andres Ignacio por el placer de verlos bailar. Cada día estoy más orgulloso de la familia que hemos construido.

domingo, agosto 26, 2007

Clásico Universitario


Tuve la suerte de asistir al Estadio. Pude ir con mis dos hijos.

Lindo día. Hermoso partido. Un sólo problema.

Ganó el que no tenía que ganar.

Claro. La mayoría dirá que lo merecía. Es cierto. Pero el fútbol, como cantan los de abajo, es una pasión. Y la pasión no entiende de razones. Mucho menos cuando son para justificar el triunfo de tu contendor.

Tras el gol de Salas todos felices. Mis hijos rebosan alegría y me siento alegre. Viene el empate de Medel, apenas tres minutos después. Es muy poco tiempo. Y se viene lo peor. Católica, por siempre un equipo egoista con el juego bonito y siempre muy pragmática se nos viene encima.

Y Medel que está intratable.

2 a 1. Miro a mi hijo mayor y le digo mientras los cruzados aún saltan de alegría; será muy difícil que les hagamos otro gol. El asiente. Percibe que algo no está bien. La fiesta será en honor al invitado y no al dueño de casa.

¡Qué se le va a hacer! dirá la mayoría. Yo pienso, vine a ver a Pedrito Morales y temrino aplaudiendo a Gary Medel.

Mis hijos preguntan cuanto queda de partido. Nada respondo y les noto en la cara que están a punto de llorar. Es solo un partido, les digo, y trato de hacerles creer que me da lo mismo.

Pero miento, no me da lo mismo. Es cierto que no me gusta perder, pero creo que fue un lindo partido. Me siento bien. No por el resultado, sino porque fui con mis dos hijos. Y nos sirvió para saber como se sienten aquellos que alguna vez pierden contra nosotros.

Lo bueno es que no fue la U la que perdió, como pasa tantas veces. No, está vez, la que ganó fue la Cato.

Saludo por ellos, y, como se dice en jerga futbolística; siempre habrá una revancha.

jueves, agosto 23, 2007

Recordando...

Esto aparece en un cuaderno en el que escribí hace un tiempo atrás...

Hace tanto tiempo que no escribía que casi me da vergüenza ... ¿por dónde parto?
... ¿Cómo se nos va la vida? No se donde leí esto, pero es lo primero que se me viene a la mente.
¿Qué ha pasado en todo este tiempo? Tantas cosas. Infinidad de cosas. Pero lo más importante; mis hijos han crecido. Y... todos hemos cambiado.
Víctor Manuel tiene ya 10 años, cursa 5º de EGB, es un tipo muy parecido al que era. Es sólo que sus rabietas son, cada vez peores.
Hijo amado, tienes tantas virtudes, que te perdono tus pequeñisimos defectos. Quiero que sepas que me encantas como eres. Y no es que seas perfecto. No. Lo que pasa es que eres un buen ser humano. Tienes la pasta (como dice mi Jefa). Te amo y eso hace que te acepte como eres. Te amo de manera incondicional. No necesitas hacer nada extra. Sólo ser como eres hasta ahora. Quiero que sepas que también mantengo mis promesas para contigo y que siempre podrás contar conmigo.
Andrés Ignacio tiene 8 años, cursa 3º de EGB, es un tipazo que siempre se le ve feliz. Eso es quizás lo que más me gusta de tí hijo. Tu sabrás encontrar siempre el lado positivo de las cosas que te sucedan en la vida. Quiero que sepas que este último tiempo he sido muy exigente contigo, pero, te lo prometo, ha sido por una buena razón. Me preocupa tu futuro. Me encanta que seas feliz, pero no me gustaría que fueras el payaso y nada más. Me encanta que te gusten los deportes, pero no me gustaría que fueras el típico futbolista del que todos se ríen porque no sabe hablar. Si hoy sientes que te he pedido una madurez que no tienes, por favor discúlpame. Porque, además, te prometo que, desde hoy, cambiaré mi forma de ser contigo; seré tu hincha más incondicional. Seré tu verdadero fan. Te admiro por tu forma de ser y lucharé por hacerte ver lo mucho que te amo.
Finalmente, quiero agradecerles, a los dos, porque me hacen muy feliz. En verdad me siento amado por ustedes. Percibo que me creen y que confían en mí. Siento que, para ustedes, soy alguien importante y creo que es mucho más que lo que cualquier padre podría esperar.
Gracias por amarme con mis virtudes y defectos, tal cual soy, por hacerme una mejor persona y darme ese necesario entusiasmo para seguir adelante.
Yo me siento una persona exitosa y ustedes son lo más importante de mi éxito.
Santiago, 28 de septiembre de 2005.

miércoles, agosto 22, 2007

Nuestra Invitación

"El Milagro de existir...
El instinto de buscar...
La fortuna de encontrar...
El gusto de conocer..."
Con estas 4 frases invitamos a todos nuestros amigos a nuestra unión como pareja.
Pertenecen a una canción de Joan Manuel Serrat. Es el primer sencillo de su album UTOPÍA y lleva por nombre "Y el amor".
Están en un papel grueso color naranjo. Impresos en serigrafía.
De las cuatro frases la que más me representa es la tercera.
Sin lugar a dudas, tuve La fortuna de encontrar...
Muchos años después, casi 14 ya, me vuelvo a topar con esa invitación.
¿Qué es lo más maravilloso?
Nada ha cambiado en mis sentimientos. Volvería a hacer la misma invitación, con la misma persona, para casi los mismos invitados.
He tenido la suerte de conocer todo tipo de personas. He tenido la suerte de conocer a cientos de parejas. La mayoría dice que el amor es un sentimiento. Ayer me decía otra persona que le habían dicho que el amor era una decisión.
Yo no tengo muy claro lo que es el amor. Por eso, insisto que tuve La fortuna de encontrar...

viernes, agosto 17, 2007

La Ciudad

¿Nos contarás tu historia?
¿Nos hablarás al oido alguna vez?
¿Nos dirás: yo fui trazada en el camino de una bala de cañón,
humillada por el viento, barrida, salvada de las pestes
por el viento que sopla del sur?
¿Nos dirás: yo fui sangrada, vaciada, quemada, traicionada?
¿Nos entregarás espadas para vengarte?
¿Espejos para multiplicarte?
¿Vino para celebrarte, voces para nombrarte?

Del libro "La Canción De Nosotros" de Eduardo Galeano.

lunes, agosto 13, 2007

Fútbol... varios años después

Ayer volví a jugar fútbol. He jugado futbolito varios años, pero ayer volví a entrar en esa inmensa cancha donde los arcos son gigantes cuando eres el arquero y son pequeñitos cuando eres delantero. Estoy molido. Hacía tiempo que no corría tanto. Me duelo todo. Y eso que duré solo un tiempo. Ingresé durante todo el partido, pero corrí solo la mitad. Que se le va a hacer dicen mis amigos. Es cosa de mirar el carné. Estoy tan dolorido que me cuesta pensar que el miércoles pueda volver a jugar. En todo caso me divertí muchísimo. Había olvidado lo que era un equipo de futbol. De esos de Ligas... Primero que todo hay diferentes series. Yo estoy, por mi edad, en Super Senior. Antes de nosotros jugó la serie Dorado. Y la mayoría tuvo que repetirse el plato, porque los lindos de mi serie no llegaron. Dentro de todo equipo está el típico gordito que juega bien pero corre poquito. También está el lateral derecho que termina buscando el gol ¡de puntero izquierdo! Y que, por supuesto, se queda por allá un buen rato. También está el viejo cascarrabias que critica a todo el resto pero que cuando el se equivoca culpa a la cancha. No falta el que de tanto criticar se autoexpulsa de la cancha dejando al equipo con uno menos. En todo equipo está ese arquero que está para las emergencias. Cuando el otro no llega. Al que nadie le tiene fé, pero que hay que soportar porque nadie entá en condiciones de jugar en ese puesto. Y, por supuesto que también en todo equipo, está el jugador como yo, novato, que recién se integra, y que, por tratar de no cometer una mala jugada termina haciendo puras leseras dentro de la cancha. Corre harto, termina extenuado pero sin lograr nada de lo que se propuso. De todo eso hubo ayer en la cancha. El resultado era esperable, perdimos por goleada, pero lo sabroso es lo que no queda en la estadística. Lo sabroso es ver y vivir a esos locos que corremos detrás de la pelota como si se nos fuera la vida pero que cuando sabemos que ya no llegaremos a ella la dejamos como si fuera una suntuosidad más de la vida para, luego, volver a correr como desaforados. Lo pasé bien ayer. Esta sonrisa de hoy, a pesar del dolor de todo mi cuerpo, es reflejo de eso.

domingo, julio 29, 2007

Mañana empiezan las clases

Domingo en la tarde. Pánico en mi casa. Hay que hacer el intento de volver al colegio. Y de manera digna.
Hay tanto que arreglar; cuadernos, mochilas, uniformes, lustrar zapatos, etc. Pero lo más importante: repasar lo último visto en el colegio para no llegar como de la luna.
Mis hijos ya están grandes, esto no les cuesta nada. Se ponen a ordenar sus cuadernos y descubren que algunas cosas se habían olvidado y que habían unas tareas sin hacer. Uno va al computador mientras el otro repasa las materias olvidadas.
"¿Cómo lo pasaron estas vacaciones?" - pregunto.
"Genial" es la respuesta a coro.
¡Qué alegría ser niño! Y que poco que me cuesta ser niño otra vez.
Les agradezco, tanto a mis hijos como a Claudia. Me llenan de una energía exquisita. De una energía que necesito para seguir siendo el niño que fuí. Esa energía que me recuerda que esta vida tiene un porqué de ser vivida. Y que no importa lo que pase, sino lo que haremos frente a lo que pase.
Mis hijos me recuerdan eso cada vez que pueden. Por eso les agradezco que estén conmigo. Por eso los amo. Y, justamente, por eso, quise dejar este testimonio.

jueves, julio 19, 2007

La casa del abuelo


Fin de semana largo. Martes y miércoles debo trabajar en la V Región. Buena idea irnos un día antes y pasear por la playa. Claudia insistió en ese panorama. Como siempre; tenía razón.

Los niños lo pasaron fantástico y a todos nos sirvió para cargar pilas.

Era lunes 16 de julio. Un día antes del cumpleaños número 90 de mi abuelo paterno. El ya no está con nosotros, pero yo tenía ganas de visitar aquel rincón donde me reunía con mi abuelo desde chiquillo.

En la foto de arriba aparece la casa donde vivían mis abuelos desde cuando yo tenía 8 años en adelante.

Era una casa gigante. Es solo el segundo piso. Ese amarillo que aparece al fondo, pero tenía 11 habitaciones muy grandes en las que pasaron un montón de cosas exquisitas. Pasé tantas vacaciones de verano en esa casa...

Viví tantas navidades y años nuevos...

Conocí a mucha gente y formé mis primeros grupos de amigos en esos tiempos.

Desde el techo de esa casa, al que mi abuelo nos ayudaba a subir, veíamos el festival de fuegos artificiales con que los porteños recibimos el nuevo año. Era un espectaculo apoteósico.

Hay tantas cosas que se vienen a la mente. En el patio había un tremendo hoyo por donde caían las pelotas que utilizábamos con mis primos para entretenernos. Había que conseguirse una escalera para bajar a buscarlas. Recuerdo al Tizón, el gran gato negro que era el regalón de la abuela, o el Lobo, el tremendo perro, tipo pastor inglés que cuidaba la casa y protegía a los abuelos.

Recuerdo los bautizos. En el puerto son muy entretenidos. El padrino, generalmente el abuelo, salía al patio, donde estábamos todos los chicos y lanzaba un montón de monedas al aire, tipo piñata, y todos nosotros nos peleábamos por recoger más monedas que el otro. Por supuesto que nos demorábamos más en recoger las monedas que después en gastarlas.
Hay tantos recuerdos...
Hay tanta penita...
Y mis hijos que tienen tanta vida...
El pasado y el futuro en una postal.

miércoles, julio 04, 2007

Fin de Exámenes

Hacía tiempo que no escribía. Estaba ocupado intentando inculcar el valor del estudio en mis dos hijos. Fines de junio es igual a pruebas coficiente dos. Y eso es sinónimo de se acabaron las jugarretas.
Eso terminó. El viernes pasado se acabaron las pruebas de nivel. ¡Qué gran noticia! ¿no les pasa a ustedes lo mismo?
Mis hijos, ahora más grandes, comienzan a preguntar por mi niñez y mis ganas de estudiar. Y creo que no sé mentir. No me gustaba estudiar. Lo hacía por obligación. Afortunadamente para mí hubo dos cosas que me ayudaron a tener éxito en mi época escolar;
1. Tuve siempre los ojos de mi madre encima de mi actuar. Gran cosa, porque de lo contrario yo creo que habría fracasado. Pensando en que la mayoría de los niños de hoy tienen que estudiar con padres cansados después de largas jornadas de trabajo. Yo no habría podido...
2. No había Jornada Escolar Completa. Esa cosa que nadie entiende pero que obliga a los niños a jugar menos y cumplir horarios ridículos. Cuando se ha demostrado hasta el cansancio que la productividad no tiene nada que ver con más horas de permanencia sino de calidad de las horas productivas, nuestras autoridades escolares insisten en lo contrario.
Si juntamos esas dos situaciones la cosa es bien dramática.
Tenemos que trabajar ambos para llevar dinero a casa. Con lo cual llegamos cansados y no queremos problemas en el hogar.
Nuestros hijos tienen que llegar después de mucho rato en el colegio a hacer tareas, sin gastar sus grandes energías en lo que deberían hacerlo; jugar.
¿Quién quiere estudiar? Supongo que son pocos.
Pero una pregunta un poco más de fondo podría ser; ¿deberían querer estudiar? ¿No es normal, acaso, ser un cabro chico que le guste tomar una pelota y salir a correr con los amigos o tomar sus lindas muñecas y jugar con las amiguitas?
Yo creo que sí.
Trabajan más los europeos que nosotros. NO
Son más productivos que nosotros. SI
Termino con una frase de una colega; ¿o estaré mal yo?

domingo, junio 17, 2007

Mi día del Padre


Hoy en la mañana tuve un feliz despertar. En realidad todos los días son buenos para mí. Pero este fue levemente mejor. Mis hijos, ya un poco más grandes, me despertaron con unos exquisitos besos (que podría ser más dulce?) y unas hermosas tarjetas.

Las comparto con ustedes con la secreta esperanza que les haya pasado algo similar para ir confiando desde ya en las nuevas generaciones. Ellos serán mejores personas que nosotros, porque incorporarán el tema de la sensibilidad como una fortaleza y no como una debilidad.

¡Qué bien me siento! Casi como el día en que ambos nacieron.

sábado, junio 16, 2007

Día del Padre

El viernes venía escuchando radio Cooperativa cuando me llamó la atención la pregunta del día; ¿cuál es la mejor enseñanza que le dio su padre? Había varias muy chistosas.
Pero había una muy educativa de una mujer que decía que cuando ella tenía alrededor de 7 años la mandaron a comprar una bebida y llegó con más dinero porque el almacenero se había equivocado. Ella estaba feliz y pensaba que la felicitarían por ello, pero, ante su sorpresa, su padre le dijo con voz fuerte que jamás necesitaría el dinero que no fuera capaz de ganarse con el sudor de su frente.
Esto me hizo pensar. ¿Cuál de todas las enseñanzas de mi padre es la que más recuerdo? Mi padre era de la misma opinión que el padre de la niña de 7 años, pero no recuerdo alguna vez tan grafica como esa. La frase preferida de mi padre era "usa tu cerebro". El siempre me obligó a pensar. Siempre se las arregló para que analizara todas las cosas que me sucedían. Uno a veces piensa que eso fue lo que más le ayudó en la vida. De hecho me permitió seguir estudios, pero eso iba unido a una frase un tanto más fuerte; "lo único que quiero es que tu te puedas ganar la vida de una manera más fácil de lo que yo he tenido que hacerlo". Me obligó a pensar en que había un futuro mejor esperando por mí, que nadie me lo regalaría, pero que yo podría regalarlo a mis hijos. El, que ha trabajado toda su vida, levantándose a las 4 de la mañana para llegar a su turno en las micros, y donde sigue trabajando cada día ahora que es transantiago, jamás me permitió trabajar para que no le tomara el gusto al dinero y dejara los estudios. Cada vez que le pedía que me dejara trabajar se enojaba mucho conmigo y trabajaba más para que yo tuviera lo que necesitaba sin tener que salir a trabajar.
Cuando ingresé a la universidad y pude conseguir trabajos esporádicos el se sintió ofendido. Se las arreglaba para decirme, bastante seguido, que no permitiría que abandonara los estudios. Y volvía con su frase de usa el cerebro y analiza las opciones. La única posibilidad de surgir, me decía, es que logres sacar un título profesional.
Me enseñó el valor del trabajo. El valor del estudio. Me enseñó el valor de la honestidad. Me enseñó todos los valores que hacen a una persona ser catalogada de honorable, como diría años más tarde mi querido hermano.
Pero quizás lo más importante; me enseñó lo que en realidad es el AMOR. No hay otra descripción para lo que me entregó este hombre. ¿Por qué? Porque fue capaz de dar todo lo que tenía por el solo placer de darlo.
Qué ¿cuál es la mejor enseñanza que me ha dado mi PADRE?
Que el amor existe. ¿Podría haber pedido algo mejor?
Como me dijo un buen amigo; mis padres son de otro planeta y sí, espero poder estar siempre a la altura.

jueves, junio 07, 2007

Mi hijo menor

En un viejo cuaderno, como decía el gitano Rodríguez, encontré algo que escribí hace bastante tiempo y que tiene que ver con mi hijo menor. Fue escrito con mucho cariño y lo reproduzco extensamente para que sepas lo que pensaba tu padre en aquellos tiempos...
"A veces no es fácil dejar fluir los sentimientos, sobre todo cuando es tan directo. Cuando les pasa a los demás creo que es más fácil. Estoy inmensamente feliz. Tengo un nuevo hijo. Es un nuevo compañero de rumbo que se nos une , quien sabe hasta cuando, pero que se nos une para provocar la dicha, para prolongar la esperanza...
A lo mejor soy muy egocéntrico, pero pienso que es otra razón para mí, hecha especial y solamente para mí, para que sea feliz...
Andrés Ignacio, llegaste un sábado 07 de Diciembre como un cuarto para las diez de la noche con toda tu carga de sentimientos y emociones propias a acostumbrarte y acostumbrarnos a tu paso en esta vida. ¿Por qué será que creo que llegarás a ser un buen hombre? Será porque eres mi hijo, o tal vez por todo lo que contribuyó tu hermano. No lo sé, pero lo intuyo. Sé que serás un gran hombre y esto tiene su mérito porque apenas tienes dos días de vida...
En lo estrictamente inmediato debo reconocer que lamentable o afortunadamente las odiosas comparaciones comenzaron. Y la vara es bastante alta pues estás siendo medido con la vara que deja Víctor Manuel. Pero no te preocupes porque hasta aquí vas bien y segundo, porque tus papás sabemos que tendrás tu propia personalidad con virtudes y algunos defectillos...
Quizá la primera comparación fue verte tan pequeñito al lado de tu hermano y, la segunda, que tanto te parecías: fue unánime "son idénticos" dijeron los críticos de la familia. En el resto creo que van a parecerse; tranquilos, no llorones, buenos para comer y dormir y al parecer en los problemas de cólicos.
Andrés Ignacio quiero que sepas que hoy nuevamente la vida me ha dado una gran satisfacción, la mayor que a un hombre como yo le puede brindar, la cual es tener descendencia. Y aunque sé que los hijos no nos pertenecen a perpetuidad será un honor para mí hacer todo lo posible para que seas un buen hombre, que ame y sea amado, que respete a sus semejantes y los quiera, para que así también sueñe con un mundo mejor que el actual y que temples un coraje que te permita decidir tu vida y no solo vivir la que otros decidieron. Hoy es tiempo de aprender, yo a ser buen padre, amigo y consejero, a no ser tan autoritario y si más compañero y tu a ver los modelos de vida que quienes te rodean te irán mostrando y elegir aquel que creas sea el mejor. También deberás aprender a no pensar que nuestros errores han sido a propósito sino siempre pensando en tu bienestar; pero asimismo a hacernos ver cuando nos equivocamos o tomamos la alternativa que tu no deseas por cualquier motivo.
Querido hijo, te escribo, además, para que sepas que el mundo que te recibe no es el mejor que podemos construir y que vienes a realizar grandes proyectos y no a sentarte a esperar para ver que tal lo hacen los demás. Ese es el desafío; pasivo o activo, hacedor o mirador, actor o espectador... ¿Cuál elegirás tú?
Por hoy creo que es suficiente, ya te marearé en alguna otra oportunidad.
Se despide tu padre que te ama, YO."
Santiago, 9 de dicembre de 1996

Manejo de Personal?

"¿Cuáles son las razones por las cuales la gente a veces aprende? ¿Porqué razones algunas personas son hábiles para ayudar a otros en su desarrollo personal o profesional y algunas veces no lo son? ¿Porqué la tarea del mentor tiene a veces impacto y es a veces una completa pérdida de tiempo y energía? ¿Qué condiciones y habilidades hacen saltar la chispa del descubrimiento, la perspicacia y la comprensión."
Las preguntas están tomadas del libro "El gerente como mentor" de Chip R. Bell y son las que también varios amigos nos hacemos desde hace bastante tiempo.
Quizás sea bueno que leamos ese libro. En todo caso amigo, más adelante en el libro dice que es fundamental comportarse como uno realmente es para lograr lo que quiere con la gente, que esta se atreva y corra riesgos; única probabilidad de generar actividades que logren resultados.
Al menos es un buen comienzo, no crees?

lunes, junio 04, 2007

Pensamientos de deportista

Encontré un pequeño libro con frases dichas por gente involucrada al deporte.
Hay dos que me gustaron mucho;
"Nunca permitas que la presión de la competencia sea mayor que el placer de jugar", la dijo un personaje que no sé quien es, se llama Jim Rodgers.
"Quien vence a los otros es fuerte. Quien se vence a sí mismo es poderoso" de Lao-Tsé y que la ocupan bastante los tenistas.
Las encontré geniales por su aplicación no solo a los deportes, sino a la vida en general. Si pudiéramos vivir con un credo como ese seríamos mejores personas y este, sin duda, sería un mejor lugar para vivir.

sábado, mayo 26, 2007

Encuentro con los orígenes

Anoche fue uno de esos días que dificilmente se olvidarán.

Hace unos cuantos días me habla un cliente. Uno de esos clientes tan inquietos que pasan de clientes a proveedores y que, sin querer, se van convirtiendo en amigos cuando vas sabiendo que hay una visión bastante compartida.

En fin, este nuevo amigo, me envía un mail para decirme que tiene un encuentro en su casa y que el gran invitado será Patricio Manns.

El Pato Manns. Montones de recuerdos vienen a mi encuentro. Y respondo, no me lo perdería por nada. Hay que poner una cuota para que no falte nada. Perfecto. Me responde; ¿vendrás acompañado? Me salva, pienso, nuevamente. No me imaginaba diciéndole a Claudia que iría solo a compartir con un artista tan querido por nosotros. El Pato tan íntimamente ligado al Inti, mi grupo preferido. La emoción es demasiada. Y empiezo a contarles a todos.

Los todos se dividen entre quienes jamás han oido hablar de él y quienes me envidian por la suerte de tener tan cerca a un personaje de la historia.

Me voy hacia dentro ¿cómo estará el Pato? Seguirá siendo el mismo. Recuerdo sus tiempos de exilio en que hablaba en defensa de sus ideales. ¿Cuanta gente irá? Qué importa, sentencio. Estaré cerca de una de las leyendas vivas de la nueva canción chilena.

Me llega otro correo. Dirección y horario para la velada. Le digo a Claudia. Estalla de alegría. Por un momento callamos. Ambos pensando. Ambos sintiendo aquello que sentimos hace ya tantos años. Ambos evocando momentos tan importantes. Es que el Pato fue importante en el momento en que templábamos nuestros corazones, en que definíamos lo que seríamos en el futuro y los valores que defenderíamos al formar nuestras familias.

Conocimos al Pato en diferentes momentos y por diferentes caminos pero a ambos nos marcaron las letras de sus canciones. Tantos recuerdos, tantos nombres, tantas situaciones. La emoción nos devuleve a esa adolescencia en que queríamos ser los contructores de nuestro mundo. El recuerdo es, también dañino, por que te obliga a evaluar y constrastar a ese que querías ser con este otro que resultó. Me perdono. No sin dificultades, pero me perdono. Duermo tranquilo esperando que, al menos el Pato, siga siendo el mismo que dijo ser.

LLegamos media hora tarde, pero por suerte, el Pato llegará en una hora más. Los anfitriones se han preocupado de todo. Hay buen vino. Yo no bebo pero los demás invitados asienten al preguntarles por el brebaje. Ofrecen cebiche. Está delicioso. De pronto pasamos a un hermoso jardín. No es muy grande pero se ve precioso. Los instrumentos están colocados y hay un grupo de jóvenes afinando guitarras y dejando todo en orden. Nos sentamos y a los diez minutos el dueño de casa presenta oficialmente a Patricio Manns. Uno de los primeros en acudir a la peña de los Parra, contemporaneo de Víctor Jara, co escritor de los temas de Inti con Horacio Salinas, 30 años de exilio, tanto que contar...

Mientras comienza a cantar "El cautivo de TilTil" con Claudia nos tomamos las manos como cuando íbamos a los conciertos en el Víctor Jara (ex Chile) y nos miramos como para ratificar que es cierto, que estamos a 3 metros del gran Patricio Manns. El concierto fue espectacular. Una hora y media donde me sorprendió con una canción que escribió a su madre. Nos cuenta que ella solo la escucho un par de meses antes de morir. Se le llenan los ojos de lágrimas y descubro que no ha cambiado, que sigue siendo el mismo y que es de esas personas que morirán tal como vivieron.

Termina de cantar y se queda conversando con nosotros, cuenta una tras otra historias que le sucedieron en diferentes lugares. De pronto aparecen los CD`s con su música, un amigo de él los vende. Logro quedarme con aquel donde sale la canción que más ha llamado mi atención; "La canción que te debo" que en el estribillo dice así;


Hay tanta cosa que contarte
Hay tanto mundo que te debo
Tanto clavel que fui a buscarte
Y tanta ortiga que te llevo.
Puesto que soy de tu madera
Y esta canción yo te debía
Quise escribirla en primavera
Que es cuando crezco madre mía.

Logro que me firme el Cd. Veo que tiene varios libros. Hay uno que extraño; "El corazón a contraluz". Le pregunto por ese texto y me dice que ya no hay más para la venta que se hicieron 5 veces y que unos gringos quieren llevar la histroia al cine, pero que el tiene el último ejemplar que le queda. Me cuenta que por nada les enviará esa reliquia. Le digo que yo haría lo mismo. Me mira con ojos de pregunta. No alcanza a formularla. Le digo que solo le puedo ofrecer unas fotocopias. Ríe de buena gana y lo dejamos así. Quien sabe quien tiene otros ejemplares y si querrán deshacerse de ellos. Yo por lo menos, por ningún motivo.

La noche para nosotros está llegando a su fin, debemos ir a buscar a nuestros hijos para seguir nuestra vida. Por un minuto volvimos atrás y descubrimos cuando habíamos cambiado. Después de todo no ha sido tanto y, lo mejor, descubrimos que hay bastantes como nosotros.


Gracias Daniel y Jacqueline por esa tremenda fiesta que organizaron en su hogar. Fue de aquellas situaciones que jamás se olvidan.

lunes, mayo 21, 2007

Fin de semana


A estas alturas de mi vida lo único que me queda es agradecer un fin de semana largo. Me permite reponer energía y estar con los míos.

Tuve la oportunidad de estar más tiempo con mis hijos. Dejamos dos días para estudiar, pero el sábado nos fuimos al zoológico. Puede sonar a que no es un gran panorama, es cierto. De hecho, solo no habría ido. La magia estuvo en ir en familia. El día se presentó espectacular. Había sol y casi calor por una buena parte de la tarde.

Claudia se las arregló para convencernos de ir a conocer a los nuevos tigres blancos del zoológico del Parque Metropolitano. Mucha gente, muchos niños, muchos animales y los tigres durmiendo.

Es increíble como mis hijos siguen disfrutando con ese simple panorama. Quedé feliz.

Los dos saltaban de una jaula a otra para ver que había en cada una de ellas. Ambos saben más de animales que nosotros. Y fue ese compartir de información lo que nos permitió saber más de nosotros. Por ahí alguien alguna vez escribió; cuando describes a otro te describes a ti mismo. Y eso sucedió.
Por como se expresaron supe que estos chicos son buenas personas, son inquietos y son aventureros. En resumen, son normales.

No recuerdo bien cada una de las cosas que dijeron de cada animal, pero eso no es lo importante. Lo que verdaderamente importa es que, como padres, quedamos tranquilos de los hijos que tenemos, que ellos se sintieron valorados y queridos y que, juntos, somos capaces de compartir sanamente.

Hijos y esposa amados gracias por la invitación. Ustedes me hacen ser cada día mejor. Espero estar siempre a la altura de las circunstancias. Los amo.

martes, mayo 08, 2007

El Amor

Hoy estuve con un amigo. Es una persona alegre, pero hoy estaba complicado. Exquisito amigo, esto es para tí y todos aquellos que piensan como tú; otra de Galeano, del mismo libro anterior;
En la selva amazónica, la primera mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.
- ¿te han cortado? - preguntó el hombre.
- No - dijo ella- Siempre he sido así.
Él la examino de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:
- No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la banca y descansa.
Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando el le decía:
- No te preocupes.
El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendida en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.
Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:
- ¡Lo encontré! ¡Lo encontré!
Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.
-Es así- dijo el hombre, aproximándose a la mujer.
Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los soles y los dioses.

martes, mayo 01, 2007

Galeano

El Lenguaje
El Padre Primero de los guaraníes se irguió en la oscuridad, iluminado por los reflejos de su propio corazón, y creó las llamas y la tenue neblina. Creó el amor y no tenía a quién dárselo. Creó el lenguaje, pero no había quién lo escuchara.
Entonces encomendó a las divinidades que construyeran el mundo y que se hicieran cargo del fuego, la niebla, la lluvia y el viento. Y les entregó la música y las palabras del himno sagrado, para que dieran vida a las mujeres y a los hombres.
Así el amor se hizo comunión, el lenguaje cobró vida y el Padre Primero redimió su soledad. Él acompaña a los hombres y las mujeres que caminan y cantan:

Ya estamos pisando la tierra,
ya estamos pisando esta tierra reluciente.
Tomado de "Memoria del Fuego. Los nacimientos", por supuesto que sin permiso. Por lo que pido las disculpas del caso.

Hay fechas que entristecen

Una cosa es no haber tenido tiempo para escribir. Otra es que hay fechas en que no tengo muchas ganas. Hoy es otro de esos días. No puedo evitar recordar la génesis de lo que hoy se conmemora. Tanta sangre. Y tanto olvido.
¿Sabrán los niñitos, y otros no tanto, que hoy saldrán a tirar piedras, lo que efectivamente sucedió en 1886? ¿Sabrán siquiera dónde sucedió? ¿Sabrán lo que se pedía y lo que se consiguió? ¿se imaginarán lo que opinarían Spies, Parsons, Neebe y los otros de lo que están haciendo? No lo creo.
Tampoco creo que las cosas se consigan sin mucho esfuerzo y sufrimiento. La historia enseña que los dueños de las cosas no las dejarán gratis.
Hay fechas en que recuerdo al hombre cauto que vive en mí. Y siento una profunda tristeza.