BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

lunes, diciembre 31, 2007

Por fin... 40

Hacía mucho tiempo que no me divertía tanto.

Mi fiesta de 40 fue como un remake de las que hacía a los 17, en la casa de los papás.

Estuvo espectacular.

Y, como toda fiesta que se precie de tal, lo que le dio la espectacularidad fue la presencia de los amigos. Exquisitos amigos. De esos que son capaces de quedarse despiertos toda la noche, bailando y haciendo que el cumpleañeros lo pase chancho.

Ver a mis papás bailando rock and roll junto a algunos amigos fue muy especial y encendió gratamente mi corazón.
Mi hermanita también hizo un esfuerzoy trasnochó para estar conmigo.
Y mis hijos... Solo con ser, hacen que mi día sea espectacular.

Estuvo muy bueno mi cumpleaños.

Ahora solo resta saber como lo pasó el resto...

jueves, diciembre 27, 2007

Un año más...

Recuerdo que cuando niño pensaba como sería cumplir 40 años...
No sé muy bien que pasa con esa fecha. Siempre escuché a los adultos hablar de los 40. Si, es como una edad de sumo importante.
La crisis de los 40. Es como una fecha tope, en el caso de las mujeres, para concebir un hijo. ¿Es el comienzo del declive? ¿Será que los 40 marcan adonde llegaste? ¿Tendrá algún asidero científico? o ¿será sólo parte del mito?
Cuando era pequeño veía a la gente de 40 y los encontraba que no eran viejos. Pero mi cerebro me decía que sí; eran viejos. No se podían comparar conmigo. Ellos ya no tenían la vida por delante. Yo sí.
Si. Estaba equivocado, pero no lo sabía.... hasta ahora.
En mi caso, comencé a vivir los 40 hace unos dos meses. Y como soy hipocondríaco. Me afectó. Sentí que ya no corría como antes. Sentí que mis articulaciones empezaban a doler. Sentí que... ya no sentía como antes. Me sentí cansado. Fatigado. No la pasé bien.
Pero se me pasó. Gracias a todos mis amigos fue solo algo mental. No era en serio. Volví a jugar y correr casi como antes. Las articulaciones ya no duelen más de lo que dolían antes.
Todo volvió a la normalidad.
Digo mis amigos porque no me permitieron "sentirme un viejo". Me hicieron entender que ahora sí que comienza la vida.
Es cierto no correré como antes. Correré todo lo que pueda cuando quiera hacerlo. No aceptaré los límites que impongan otros, solo los que yo me imponga. Voy a correr sólo cuando tenga ganas. Es decir que solo correré cuando practique algún deporte. Nada más.
Estoy llegando a los cuarenta y no puedo dejar de evaluar lo hecho. A primera vista me siento feliz. Eso ya es bueno. Y de ahora en adelante procuraré seguir la misma senda. Ayudaré a transitarla a quienes me siguen y me convertiré más en un observador que en un evaluador.
Los 40 llegan este sábado. Los estaré esperando con los amigos. Y para aquellos que crean que estoy viejo, me pillarán bailando hasta el amanecer. Con más y mejores amigos. Con una hermosa mujer por esposa. Con dos hermosas personas como hijos y con una maravillosa familia; con padres y hermanos saludándome y abrazándome con cariño.
Ahora sí. Viene la mejor parte de mi vida. ¡No me la puedo perder!

miércoles, diciembre 19, 2007

Fin del Colegio

Ayer asistí a la última reunión de apoderados del año. ¡Qué rico!
En uno de los cursos la reunión fue muy emotiva. Y con razón. Hace poco falleció la hermanita de uno de los chicos del curso. Y el recuerdo está aún muy vívido en todos los apoderados.
Es lamentable tener que llegar a esas instancias para estremecernos. Ayer todos decían que las notas no eran lo más importante. Que lo importante era esa personita. Que lo importante no era darles cosas materiales sino disfrutar el tiempo con ellos, ¡disfrutarlos y disfrutarse!
Todos, en realidad casi todos, nos hicimos una pequeña inspección interna. Y creo que sirvió.
Por primera vez la profesora no puso las notas en el sitial más empinado de la montaña, sino que habló de amor, cariño, juegos, tiempo, espíritu... Habló de las cosas que harán trascender a las personas que se están formando. Nunca dijo que las notas no fueran importantes, solo reconoció que no eran lo más importante.
¡Parece obvio! Pero no lo es.
Nos olvidamos que estamos formando personas. Lo que necesitamos es educación. Lo que se cumple es instrucción. Para graficar esto, un profesor explicaba que la persona no aprende a conducir un automóvil cuando aprueba el curso para ello, sino que aprende todos los días cuando ve a sus referentes hacerlo. En el curso le enseñan a pasar los cambios, los nombres y funciones de los pedales y otras cuantas cosas técnicas más. Pero a sacar la mano por la ventana o agarrar a groserías a los otros conductores, o a doblar en segunda fila y todas las otras barbaridades las aprendió de las personas que tomó como referentes. Entonces, la instrucción fue clara. De hecho se les hace una prueba de conocimientos de conducción y la mayoría aprueba el test. ¡Pero no saben conducir!
A propósito de como lo estoy haciendo yo, con los míos, un amigo me decía; tranquilo, tu y Claudia les dan buen ejemplo a los chicos; ellos seguirán ese ejemplo. Debo dejar claro que no lograba calmarme. Me complicaría mucho que no fueran buenas personas. Me da lo mismo si son ingenieros, médicos, profesores o la profesión que elijan. A mi me basta con que sean buenas personas... Una buena persona triunfa donde sea...
Y ayer, en medio de este clima tan sobrecogedor, la profesora jefe que se da el tiempo de reconocer a algunos niños; a los mejores promedios, por supuesto, pero también al talento artístico y la excelencia según el credo del colegio. Nos sorprendió que además se diera el tiempo de reconocer a otro grupo de niños. Nos sorprende porque es final de año. Nos sorprende porque estamos cansados, todos. Nos sorprende porque están en una etapa dificil...
En fin, en ese otro grupo una felicitación a uno de mis hijos. ¿Porqué? Por su claro liderazgo positivo. No lloré por vergüenza. Por que dado el clima y la emoción que me produjo más de alguna lagrima debió salir...
Hoy me siento feliz. Siento que mis hijos se muestran tal cual son frente al resto. Siento que están demostrando de que están hechos. Jamás les he pedido una calificación. Siempre les he pedido que den lo mejor de sí. Y tal parece, que una vez más, el alumno aventaja al maestro.

lunes, diciembre 17, 2007

Sin comentarios

Estoy triste. ¿Puede haber algo peor que perder con Colo Colo? Hasta ayer no lo recordaba.
Lo peor es no saber perder. Lo peor es contemplar que los estupidos abundan en esta tierra y que cualquiera podría confundirte con ellos.
Estoy triste y casi con rabia. Por suerte el futbol da revanchas. Es de esperar que la convivencia también las dé.

martes, diciembre 11, 2007

Y de nuevo en Chile. Con calor y con todo. De vuelta a la vida que nos tocó. De vuelta al trabajo y a los cambios que nos traen.
Volver es especial. Cuando uno llega de vuelta de una semana fuera de Chile, siente que estuvo mucho tiempo fuera. Lo malo es que los que se quedaron, lo miran a uno con cara de "fue solo una semana". Y añaden "¿qué tanto pudo cambiar todo?"
Es cierto. Pocas cosas cambian en una semana. Y con la tecnología comunicacional que existe ahora... ¡estamos conectados en todo momento!
En todo caso, llego y trato de conversar con algunos, pero esos algunos están metidos en mil cosas. Absolutamente sobrevendidos, como dice un buen amigo. Al final caemos en lo mismo de siempre. Sólo en tu casa te escuchan como te mereces, como tu crees que te mereces. Y eso, a pesar de que a veces cuentas las cosas más de una vez.
Definitivamente, lo mío es la familia. Como he reido viendo los comentarios de los anteriores posteos hechos por mi hijo mayor. Están geniales. Gracias Víctor. Gracias por tu amor y sobre todo por darle sabor a mi vida.
Chile es un exquisito país.
Claro que viajar....

sábado, diciembre 08, 2007

Supersticiones


Son supersticiosos los húngaros. Esta estatua es tocada por todos los transeúntes que circulan por esta calle. "Trae buena suerte", dicen los ciudadanos.
"Yo le doy suerte a todos" me dijo ella.
Cuando me sacaron la foto, me pidió que la publicara. Aquí está princesita. Para tí.

jueves, diciembre 06, 2007

Monumento a la comunicación


El sector de El Castillo, es fantástico. En cualquier plaza uno se pone a conversar con la gente que, pareciera, lleva años conversando esos mismos temas.

El resto de la gente pensó en hacer lo mismo, pero no sé en que idioma se habrán comunicado.

El Castillo ya no existe, pero los laberintos son reales. Eso me lo contó este señor. En buen húngaro, por supuesto.

miércoles, diciembre 05, 2007

Puente de las Cadenas



Atardecer en Budapest. Llegan amigos desde Chile. La alegría es completa. Uno de ellos, un consumado artista, me saca estas fotos. Las encuentro geniales. Ponlas en el blog, me dice. Le hago caso.
A los artistas hay que hacerles caso. Pero los artistas no debieran hacernos caso a nosotros. Se los digo a propósito del puente de las cadenas...
Cuenta la historia que el escultor Janós Marschalkó terminó de esculpir los leones que están sobre las torres del puente en 1849, se acercó un niño y le preguntó; señor, ¿porqué los leones no tienen lengua?
Al observar los leones, cayó en la cuenta que había cometido un error. Avergonzado, se subió a la baranda del puente y se lanzó al río.
Triste historia que los húngaros se la cuentan a todo aquel que pasa por aquí. El león de la foto me confirmó lo sucedido, pero no se acordaba del nombre del niño...

martes, diciembre 04, 2007

En la feria de navidad de Budapest se vende de todo, pero sobre todo, se vende comida.
¿Qué está preparando el señor, con esa actitud tan culinaria?
Si lo saben, me lo comentan, ya?
Nos vemos al rato.

Life is hard



Es dificil definir a Budapest, mejor miren estás fotos.
Por arriba, la ciudad es preciosa, pero otra de sus características es que posee muchos túneles. La historia cuenta que tienen que ver con la cantidad de casas que tenían sus propias cavas en inmensos subterráneos y que durante la II Guerra Mundial sirvieron para que los refugiados pudieran escondersae de los nazis. No sé si será cierto, puesto que se lo escuché a un húngaro que se lo contaba en inglés a un japonés y este me integró a la conversación. En todo caso los pasadizos bajo las construcciones son espectaculares. Si no me creen, miren lo que encontré yo. Una hermosa bailarina húngara que se contorneaba de una gracil manera mientras no dejabamos de filmarla.
Hoy iré a otro lugar. Luego les cuento.

lunes, diciembre 03, 2007

Y, entonces.... por fin Budapest

Una bella ciudad que sería mucho más reluciente si no fuese tan gris en estos días. Lo he pasado fantástico. No entiendo nada de lo que hablan, pero se trasluce que son buenas personas. En cada esquina un monumento, una estatua, un edificio con una hermosa historia. Como la que cuentan estos muros y esta estatua dedicada a Matías, un guerrero que nació en estas tierras.
Budapest es un excelente lugar para conocer y admirar. Su gente es bastante más cálida de lo que uno cree y las calles, en estas fechas, están decoradas con muchísimas luces que hacen maravilloso recorrerlas de noche. Es dificil en este momento recordar tanto nombre, pero de seguro que con los días podremos ir sacudiendo la memoria y ayudarles a querer venir a este precioso lugar.
En Budapest no importa el idioma. Lo que importa es el gusto por descubrir.
Y yo he descubierto que me encanta estar acá. A pesar del frío. De que hoy llovió en la mañana y de que se oscurece muy temprano. Los detalles para los detallistas. Para el resto solo la contemplación. Vengan a darse una vuelta. No se arrepentirán.
Les cuento un secreto; si acercan sus orejas a la piedra.... cada estatua les contará su historia. Me lo dijo una de ellas. Prometo averiguar más detalles el jueves por la mañana. Hasta entonces.

domingo, diciembre 02, 2007


España otra vez. He pasado ya dos veces, anteriormente, por Madrid. Pero ahora estuve un rato más. Y lo aproveché.

Me fui a Toledo.

¡Qué ciudad! Si se respira historia.

Claro, si alguno quiere un shopping center, le va a cargar Toledo. Pero si alguien quiere ver una ciudad como deben haber sido en el pasado, le encantará Toledo. Las armaduras en los escaparates parecen de verdad. Te imaginas que el tipo te retará a un duelo. Cuando vas a ver la pintura del entierro del Conde de Orgaz, se te imagina que El Greco, en persona, se te va a aparecer. ¡Qué notable! Adoro esto. Viajar y conocer. Además, la guía, una mujer sabia y encantadora (concordarán que no siempre podemos distinguir ambas cualidades juntas en una misma persona) se la pasó toda la tarde explicándonos todo acerca de Toledo...

En un mismo pueblo convivían los árabes en torno a su mezquita, los judíos en torno a su sinagoga (que les construyeron, como un regalo, los mismos árabes) y los católicos en torno a su catedral. Pero un buen día, los reyes católicos quisieron obligar a todos a ser católicos; ahí se acabó la grandeza de Toledo. por suerte que los reyes se mudaron pronto. Así algunos pudieron retomar esa linda costumbre de la tolerancia hacia los otros.

En la foto de arriba algo se puede apreciar de la construcción, ¿qué les parece? Si algún día pueden venir, no se arrepentirán. A los que no puedan, les cuento que me compré el buen libro para conocer algo de allá.

viernes, noviembre 30, 2007

Mañana amanezco en Madrid y el lunes en Budapest.
Espero poder conocer mucho para contarles de otras partes.
Como siempre, mis amigos van conmigo. Al resto les cuento a la vuelta...

miércoles, noviembre 28, 2007

La pareja

El la mira con amor.
Ella lo mira con ternura.
Hace más de 40 años que están juntos.
Hace más de 40 años que no saben lo que es estar el uno sin el otro.
Han sido 40 años de vida.
Y la vida tiene sus altibajos. Es así.
La vida tiene sus días lindos, con todo el sol brillando en lo alto.
También tiene sus días nublados, en que uno necesita el hombro de otro, que le permita volver a ver el sol.
Y, por supuesto, tiene sus días de tormenta, donde los demás deciden dejarnos solos y volver cuando amaine...
En estos 40 años han tenido de todo.
Raya para la suma; siempre han sido más los días soleados. Por eso es que son más de 40 años.
¿Todavía están enamorados?
¿Podrían dos personas, sin ese sentimiento, estar juntas tanto tiempo?
El la mira a los ojos y le pregunta; ¿todavía me quieres?
Tontito, le dice ella, ¿qué pregunta es esa? Por supuesto que sí.
A pesar de todos mis defectos, insiste el.
Te quiero por todo lo que eres, pero más aún, te quiero por todo lo que has desarrollado en mí.
"Somos mejores personas desde que estamos juntos, te parece"
Por supuesto.
El la vuelve a mirar con afecto. Ella mueve la vista coquetamente hacia el cielo.
El se acerca. La besa cálidamente. La abraza. Ella se siente acogida. Piensa en todas las veces que ha sentido lo mismo, y sonríe.
El beso se alarga, como cuando fueron dos adolescentes descubriendo el mundo detrás de una puerta o en una plaza solitaria.
El beso parece eterno. Los recuerdos se agolpan en la memoria. Quieren salir. Los recuerdos quieren recordarse a si mismos. Quieren que los recuerden. Necesitan ser recordados.
Ese beso obra el milagro.
Aún con los ojos cerrados se suceden los acontecimientos. Sucesos que fueron hace tantos años. Que unieron a una porteña con un santiaguino. ¿cómo fue el primer encuentro? La neblina de los años que pasaron es espesa, pero deja entrever que ella le sacó la lengua antes de la primera palabra. Ese fue el flechazo. De ahí a los constantes viajes, hasta que se vincularon con el sagrado sacramento.
Vinieron los hijos y la vida se siguió viviendo y escribiendo. Con más colores y con más intensidad.
Se separan lentamente, aún con los ojos entornados. El la mira con suavidad. Ella se siente atraída.
Se acarician sin vehemencia. Sin la urgencia de aquellos años. Pero con profunda pasión. Esa pasión que enseña la vida. Esa pasión de verdad. Esa pasión que solo puede ser observada con la sabiduría de la longeva convivencia.
¿Sabes porqué te quiero?
Ya ni siquiera podría asegurar que es lo que me hace quererte a tí, que voy a saber porque me quieres tu.
Ríen. Como esos dos chiquillos que se conocieron hace más de 40 años, rién, primero suavemente. Se miran y siguen riendo. La risa se hace más estridente y más contagiosa.
Ya ni siquiera saben porque comenzaron a reír. Pero ríen de buena gana. Y seguirán riendo por varios años más.
Hasta que la muerte los separe, que es como siempre debe ser.

jueves, noviembre 15, 2007

Muy Feliz Cumpleaños

Hoy está de cumpleaños mi distinguida madre.
¿Cuánto hay de ella en mi persona?
Seguramente mucho. Tanto, que nunca he podido agradecer todo lo que le debo.
Es de esperar que la vida me permita retribuir todo el inmenso cariño que has tenido por tus hijos. Y que tu sabiduría de vida me siga siendo entregada de forma tan generosa y desprendida.
Que lo pases muy bien hoy día y siempre.
Tu te lo mereces.
Eres de los que Brecht definía como imprescindibles. Has sido imprescindible en mi vida y ahora en la vida de mi familia.
Intentando precisar que es lo que más me ha ayudado de tí, podría decir, que es saber valorar a mi compañera de viaje y formar una familia, a pesar de todas las adversidades, a pesar de todos los bemoles, a pesar de todos, incluido que algunas veces es contra todos.
Te amo.

martes, noviembre 06, 2007

Ganas


No has escrito últimamente, me dice mi padre por teléfono.
Es que no he tenido tiempo, le digo casi sin pensar.
Cuelgo.
Me quedo pensando... he tenido tiempo. Sí. Pero no he tenido ganas.
Estoy cansado. Igual que el mismo mes del año anterior. Bueno, igual igual no.
El cansancio parece acumulativo.
La verdad es que me gusta escribir de cosas positivas.
Y, debe ser producto del cansancio, pero no he advertido muchas cosas positivas en el último tiempo. En términos generales digo, porque a diario, alguien de mi familia hace o dice algo que bien vale la pena. Pero por ahí no puedo andar sacando a la luz todo lo que ocurre en mi familia.
A ver..... ¿qué ha pasado en estos últimos días?
Se casó mi hermana. La regalona. Isabel. La lolita (así le decíamos de niños). Fiel a su estilo buscó al hombre que ella elegiría, lo enamoró y después de un tiempo, se casaron. Linda ceremonia. Excelente comida y mejor baile. ¡Qué más se podía pedir! Felicitaciones hermanita. Tu ejemplo da luz al mundo y el mundo está en penumbras. Te recuerdo lo que dijo el bueno de Facundo: "los buenos tenemos que apurarnos a tener muchos hijos para que los malos no nos sigan ganando las elecciones".
Hace unos días fuimos, como familia, a la Feria del Libro. Es un ritual, siempre vamos. Este año, no había ofertas deslumbrantes pero.... había que ir.
Mis hijos disfrutan mirando libros, tomándolos y leyéndolos in situ. Y yo disfruto viéndolos hacerlo. Me enorgullece que a dos pequeñines de 10 y 12 años les gusten tanto los libros. ¿Qué compré? Para Víctor Manuel, Angus (que tiene unos dibujos preciosos pero no recuerdo el autor) y para Andrés Ignacio, uno de Carlos Ruiz Zafon cuyo título no recuerdo pero que es la secuela de otro que leyó antes. Para todos, nos compramos los mitos y leyendas de los mapuches (no pudimos comprar la trilogía por el precio) y un libro grande, de esos colosales, con la obra de Gaudí, donde salen las fotos de sus trabajos en Barcelona, una maravillosa ciudad que tuve la oportunidad de visitar este año.
Otros dos libros de una colombiana que escribe novelas sobre temas científicos y que traen un dvd de regalo. El primero, que estoy leyendo, los detectives del ADN, trae el dvd con la doble hélice y una entrevista a James Watson que a los biológos nos deja helados. Excelente material.
Cuando nos veníamos mi hijo mayor se compró otro de Isabel Allende.
Es lo más positivo que me ha pasado este último tiempo y como verán, esos niños me hacen sentir dichoso.
Porque, como leí alguna vez por ahí, "eres lo que lees".

jueves, septiembre 20, 2007

Invitación Dieciochera

Estábamos pensando que hacer el 18. Teníamos definido un asadito en casa, con la familia, como de costumbre. Pequeño detalle; a una familia tan sociable como la mía hay que avisarle con tiempo. Y no lo hice. Error. Pero bueno siempre está la familia de la señora de uno que puede cubrir por si solo cualquier desaguisado del dueño de casa. Bien. Estaba definido: 18 en casa, asado normal, hasta tarde, con las típicas anécdotas que se repetirían una y otra vez. Lo único que faltaba definir era quien sería el que estaría más tiempo en el columpio. Pero bueno, había que dejar algo a la espontaneidad del momento.
Los planes cambiarían. Y mucho.
En la tarde del 17, estando el peluquero del jardín trabajando en el, se acerca Manuel, mi vecino. No les había contado de la suerte que tengo. Yo no tengo de esos vecinos que vienen a pedirte cosas. Yo tengo de esos vecinos que vienen a invitarte a cosas. Entonces Manuel, como para no defraudar, se me acerca y me dice muy cordialmente que si queremos ir el 18 a un paseo, que se consiguió un sitio en Calera de Tango donde hay varias asaderas, cancha de futbolito, de tenis, de rayuela, rana. Pienso en lo entretenido que sería, pero me excuso diciendo que tengo listo el panorama del 18. Viene la familia. Y Manuel que me vuelve a sorprender preguntándome cuántos eran. Le digo que 4 ó 5 más. Me deja perplejo cuando me dice; pero, llévalos. Si todos vamos con la familia. "Allá, cada uno, mata su toro", me dijo Manuel. Mis hijos se reirían muchos después de escuchar esa frase.
En realidad por mí ya estaba decidido, pero había que tomar el parecer del resto de los integrantes de la familia. Por supuesto que los pequeños saltaron de alegría, alcancé solo a decir cancha. Claudia por primera vez dudo un poco. A ella le encanta estar al aire libre pero pensó que su familia podría no querer asistir. Bueno, en realidad se resistieron un poco a convivir con personas que no conocían, pero después... Después no se querían venir.
Manuel y su familia resultaron unos excelentes anfitriones. El lugar, de por sí maravilloso, destacó mucho más por la excelente convivencia que se logró. Todas las personas, alrededor de 60, pusieron de su parte para hacer sentir bien al otro. ¡Qué alegría!
Después del contundente asado, con longaniza, pollo, pavo, cerdo y vacuno, y previa siestecita en el pastito y a la sombra, venía la buena pichanga. De esas que no jugaba hacía muchos años. La mayoría de los niños muy bien equipados y los mayores con jeans y zapatos jugamos por casi tres horas a la pelota. No tengo idea cual fue el marcador final. Parece que ganamos. O al menos los que "chuteábamos" para aquel lado hicimos más goles. En fin. Quedamos todos muy cansados. Y casi no quedaban líquidos para beber. En ese minuto si que valoramos el buen "tecito" caliente. Comenzó a correr la brisa fría y nos dieron ganas de venirnos, pero el resto se quería quedar. Los niños se fueron a jugar tenis así que hubo que esperar. Ya no quedaba sol alumbrando cuando nos vinimos. Cansados, con un poco de hambre y mucha sed, pero tan felices por un día maravilloso de convivencia con los demás.
Qué más puedo decir que; ¡Gracias Manuel, por esa linda invitación! y gracias a todos por demostrarnos que podemos coexistir en paz.

domingo, septiembre 09, 2007

Bailarines



Ayer fue un buen día. Exceptuando que me lesioné en una pierna jugando futbol, fue un excelente día.

Teníamos que celebrar el cumpleaños número no me acuerdo de mi suegra. Ella creció junto a los tangos. No había mucho que pensar. Aunque sí. Porque ella quería que estuviesen sus nietos. Y, en la mayoría de los lugares donde se vende alcohol, no los dejan entrar.

Pero encontramos un lugar donde nos traspasaron la responsabilidad a nosotros. Excelente. Y partimos.

Lo pasamos fenómenal. Había una gran cantidad de gente, todos muy bien arreglados. Ellos con ternos y corbatas, ellas con trajes de lentejuelas. La mayoría de la tercera edad. La mayoría no daba la impresión del típico abuelito que apenas si mueve los pies. Estos eran unos bailarines. Lo hacían bien. Al principio, de hecho, daba un poco de verguenza ser tan tieso. Pero se pasaba rápido. La comida, también espectacular, sirvió para una exquisita conversación y para mirar como bailaban esos seres llenos de gracias. Abuelitas que podrían estar tranquilas en su hogar, eran las estrallas de los diferentes bailes; sí porque además de tango y milonga, había cueca, salsa, rock and roll, vals y seguramente otros que no sé diferenciar.

Es difícil precisar que fue lo mejor de la velada. La cumpleañera fue saludada por microfono, todos le demostraban su cariño, la comida espectacular, el ambiente de sana fiesta como cuando era pequeño...

Hay muchas cosas que destacar, pero hay otra que fue, para mí, muy significativa. En ese ambiente, mis dos hijos hicieron su debut en el baile. Ambos quisieron bailar con su abuela y su madre. Perdieron esa timidez de los niños y se demostraron que pueden ir a las fiestas de mayores, que pueden compartir con nosotros y que serán el "alma de la fiesta".

Muchas gracias a todos por asistir y a Victor Manuel y Andres Ignacio por el placer de verlos bailar. Cada día estoy más orgulloso de la familia que hemos construido.

domingo, agosto 26, 2007

Clásico Universitario


Tuve la suerte de asistir al Estadio. Pude ir con mis dos hijos.

Lindo día. Hermoso partido. Un sólo problema.

Ganó el que no tenía que ganar.

Claro. La mayoría dirá que lo merecía. Es cierto. Pero el fútbol, como cantan los de abajo, es una pasión. Y la pasión no entiende de razones. Mucho menos cuando son para justificar el triunfo de tu contendor.

Tras el gol de Salas todos felices. Mis hijos rebosan alegría y me siento alegre. Viene el empate de Medel, apenas tres minutos después. Es muy poco tiempo. Y se viene lo peor. Católica, por siempre un equipo egoista con el juego bonito y siempre muy pragmática se nos viene encima.

Y Medel que está intratable.

2 a 1. Miro a mi hijo mayor y le digo mientras los cruzados aún saltan de alegría; será muy difícil que les hagamos otro gol. El asiente. Percibe que algo no está bien. La fiesta será en honor al invitado y no al dueño de casa.

¡Qué se le va a hacer! dirá la mayoría. Yo pienso, vine a ver a Pedrito Morales y temrino aplaudiendo a Gary Medel.

Mis hijos preguntan cuanto queda de partido. Nada respondo y les noto en la cara que están a punto de llorar. Es solo un partido, les digo, y trato de hacerles creer que me da lo mismo.

Pero miento, no me da lo mismo. Es cierto que no me gusta perder, pero creo que fue un lindo partido. Me siento bien. No por el resultado, sino porque fui con mis dos hijos. Y nos sirvió para saber como se sienten aquellos que alguna vez pierden contra nosotros.

Lo bueno es que no fue la U la que perdió, como pasa tantas veces. No, está vez, la que ganó fue la Cato.

Saludo por ellos, y, como se dice en jerga futbolística; siempre habrá una revancha.

jueves, agosto 23, 2007

Recordando...

Esto aparece en un cuaderno en el que escribí hace un tiempo atrás...

Hace tanto tiempo que no escribía que casi me da vergüenza ... ¿por dónde parto?
... ¿Cómo se nos va la vida? No se donde leí esto, pero es lo primero que se me viene a la mente.
¿Qué ha pasado en todo este tiempo? Tantas cosas. Infinidad de cosas. Pero lo más importante; mis hijos han crecido. Y... todos hemos cambiado.
Víctor Manuel tiene ya 10 años, cursa 5º de EGB, es un tipo muy parecido al que era. Es sólo que sus rabietas son, cada vez peores.
Hijo amado, tienes tantas virtudes, que te perdono tus pequeñisimos defectos. Quiero que sepas que me encantas como eres. Y no es que seas perfecto. No. Lo que pasa es que eres un buen ser humano. Tienes la pasta (como dice mi Jefa). Te amo y eso hace que te acepte como eres. Te amo de manera incondicional. No necesitas hacer nada extra. Sólo ser como eres hasta ahora. Quiero que sepas que también mantengo mis promesas para contigo y que siempre podrás contar conmigo.
Andrés Ignacio tiene 8 años, cursa 3º de EGB, es un tipazo que siempre se le ve feliz. Eso es quizás lo que más me gusta de tí hijo. Tu sabrás encontrar siempre el lado positivo de las cosas que te sucedan en la vida. Quiero que sepas que este último tiempo he sido muy exigente contigo, pero, te lo prometo, ha sido por una buena razón. Me preocupa tu futuro. Me encanta que seas feliz, pero no me gustaría que fueras el payaso y nada más. Me encanta que te gusten los deportes, pero no me gustaría que fueras el típico futbolista del que todos se ríen porque no sabe hablar. Si hoy sientes que te he pedido una madurez que no tienes, por favor discúlpame. Porque, además, te prometo que, desde hoy, cambiaré mi forma de ser contigo; seré tu hincha más incondicional. Seré tu verdadero fan. Te admiro por tu forma de ser y lucharé por hacerte ver lo mucho que te amo.
Finalmente, quiero agradecerles, a los dos, porque me hacen muy feliz. En verdad me siento amado por ustedes. Percibo que me creen y que confían en mí. Siento que, para ustedes, soy alguien importante y creo que es mucho más que lo que cualquier padre podría esperar.
Gracias por amarme con mis virtudes y defectos, tal cual soy, por hacerme una mejor persona y darme ese necesario entusiasmo para seguir adelante.
Yo me siento una persona exitosa y ustedes son lo más importante de mi éxito.
Santiago, 28 de septiembre de 2005.