BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

martes, enero 22, 2019

25 AÑOS

¡Ella es!
Después de mucho buscar y luego de bastante darse por vencido bastó un segundo para saber que la había encontrado. ¡Qué se habían encontrado!
De ese aún dichoso día de octubre a un maravilloso día de septiembre en que es sorprendido con una propuesta de matrimonio. ¡Estaba decidido! Serían compañeros de ruta.
Coincidir en lo esencial, en lo que de verdad importaba, era lo que más les unía.
Reírse de todo y de todos, también.
Mira por la ventana mientras se da cuenta que siente la misma emoción que hace 25 años.
Las parejas pasan por la calle. Algunas tomadas de la mano. Otras con miradas cómplices.
Esa complicidad que es fácil de descubrir cuando existe entre dos personas. Esa complicidad que los mantiene riendo todos los días.
Cuando hoy despertó, ella le besó y le volvió a decir algo que siempre le dice al oído. Que siempre le dice con ese dejo de amor y complicidad con que envuelve todo a su paso. Nuevamente le dijo "te volvería a elegir".
El también le dice lo mismo de todos los días "¿quién es la niña más linda de la fiesta?" y hoy no es la excepción. La vuelve a mirar con los mismos ojos que hace 25 años y vuelve a sentir lo mismo que hace 25 años: admiración.
Ella es una persona admirable. Es una mujer maravillosa. Es la compañera ideal. Los ojos se nublan con el recuerdo de más de 25 años de saberse querido, amado, admirado.
"La niña más linda de la fiesta se quedó conmigo y me volvería a elegir".
Si alguien no lo conoce puede creer que su ego le está pasando una mala jugada y terminará perdiendo como les sucede a todos quienes se dan por ganadores vacíos en la ruleta de la vida.
No es su caso. El sabe que la felicidad es una actitud. El eligió ser feliz con esa mujer. Lo grandioso es que le resultó. Quizás no gracias a el, sino gracias a ella, pero qué más da.
Lo que cuenta es que después de 25 años, esa misma mujer le dice que volvería a transitar con el la ruta que les depare la vida.
No puede evitar sonreír... no puede evitar sentirse feliz

sábado, julio 21, 2018

OTRA ETAPA CUMPLIDA

No creo que puedas dimensionar la felicidad que me embarga. Pero estamos tan felices que tampoco podemos verbalizarlo con exactitud.
Es otra etapa que cumples con éxito. Y no solo eso, pues parece que mientras mayor es el desafío mayor es tu excelencia al afrontarlo.
¡Qué alegría estar cerca tuyo y saber de tus triunfos!
Me recuerdo de una vez, cuando eras pequeño, en qué te complicaba que nunca estuvieras a la altura de tus mayores. ¿lo recuerdas? y ¿recuerdas lo que te dije?
Te pedí que me creyeras, pues ya nos habías superado. Te dije además que la comparación que hacías era injusta pues estabas comprando a un chico de 10 años con un tipo de treinta y tantos, que lo que deberías hacer era comparar a esos dos personajes en la misma edad o situación. Te dije, y me da mucho gusto comprobar que no te mentí, que a tu misma edad la otra persona no era más que tu y que apostaba todo lo que tenía porque pasados los treinta serías más que nosotros. ¡Y pensar que te lo digo cuando no has llegado ni a los 25!
¿Sabes el futuro extraordinario que te espera? Creo que si, pero no se si logras percibirlo en su real magnitud.
¡Felicitaciones! Eres una persona espectacular. Has superado cada etapa. Pero no solo eso. Has superado también algo muy complicado; las expectativas. Las tuyas, por supuesto, pero también las de todas las personas que, tan solo verte nacer, esperaban algo de ti. Desde el aparentemente simplista  ¡Sólo quiero que sea feliz! hasta el condenatorio ¡que sea un aporte a la sociedad! no se como te las has arreglado pero lo has logrado. Lo has hecho posible.
Y el mérito es todo tuyo. Dirás que has tenido ayuda, lo cual confirma uno de los aspectos más bellos de tu humanidad, la humildad. Es cierto, has crecido sabiendo que poco se logra solo, pero es que aceptar la ayuda es en si un mérito. Y puede pasar desapercibido para la mayoría pero no para ti. Has sido capaz de dejarte ayudar y de ayudar en todo lo que puedes. Eres una luz, potente y llena de esperanza, para quienes creemos que hay un futuro maravilloso por vivir.
Escribo esto en momentos de profunda emoción recordando al pequeño que me hacía tanto reír con sus pronunciaciones y que me pedía que viéramos una peli más de dos veces seguidas. Escribo recordando al chico sano que se asombraba  de todo y exclamaba ¡oh, es cierto!
También recuerdo al niño que fue al colegio a aprender a vivir mas que a recitar materias dictadas por un ser superior y que decidió ir  a la universidad y estableció un plan para lograrlo. Recuerdo al adolescente que ingresó a un mundo nuevo lleno de esperanzas y miedos y que no salía de su pieza estudiando porque no se permitiría fracasar. Recuerdo al joven que se matriculó en el Magister para aumentar sus conocimientos y poder aportar, aún más, a la sociedad.
Y ahora observo al hombre que ha terminado esa etapa y nos mira agradecido, como explicando, en su infinita sabiduría que aún no ha logrado nada, que todavía es un aprendiz, que solo ha cumplido con su cometido, que no es para tanto. Algo que, por cierto, heredaste de tu bella madre.
Pero, ¿cómo explicarte todo lo que has hecho por nosotros? ¿Cómo hacerte comprender que esta sonrisa llena de satisfacción que tenemos es gracias a ti?
Hace pocos días atrás te expresé que no creía que pudieras entender el orgullo que siento en este momento. Solo espero que algún día, puedas sentir lo que estamos sintiendo en este momento tu madre y yo. Ese día comprenderás lo que es la verdadera felicidad.
Gracias por tanto y felicitaciones. Y a por esa nueva etapa, como dicen los españoles.
Te amamos hasta el infinito...y un poco más allá, por cierto...


miércoles, marzo 07, 2018

Reconocer los errores

"Tu nunca reconoces tus errores"
Dolió. Y harto. Más de lo que el pudiera imaginar...
Hoy anda como zombie. No tiene ganas de nada.
El dice reconocer sus errores. El dice saber pedir disculpas.
Quizá el equivocado es el otro.
A veces el cariño nos da permiso para no pensar en las heridas del otro.
¿Tu nunca heriste a tus seres queridos? ¿A tus amigos?
Me mira y me dice: "he herido a mucha gente en el camino".
Sus ojos están vidriosos. Se le nota que se siente mal.
Lo que no logra descifrar es el ¿porqué?
Cuando recién le dijeron la frase se sintió atacado. Su segunda reacción fue de sentirse tratado injustamente. Después de varias horas piensa que debe trabajar en eso.
En general el siempre se ha sentido culposo, como le llama. En general, ante cualquier eventualidad negativa, tiende a asumir la ¿culpa? ¿responsabilidad? ¿Es lo mismo? ¿Puede ser un tema de comunicación, como lo son la mayoría de los malentendidos entre personas que se quieren?
"Tu nunca reconoces tus errores" ¿qué le quisieron decir?
Hay cosas que nunca te enseñan, me dice casi en un hilo de voz. Una de ellas es cuando las personas que mas te importan te dicen cosas que te llegan y que no son positivas.
Pasas de la negación absoluta a la confirmación resignada sin intermediarios. Si ellos te quieren, y te conocen tanto, ¿cómo podría ser falso? Además, aceptamos que los demás descubren mejor que nosotros nuestros defectos.
Le intento decir que quizá fue una típica discusión acalorada con más de 120 latidos por minuto.
Me mira sin pensar en lo que le dije. El ya se convenció. Nunca reconoce sus errores.
¿Y si aceptar esto fuera un error?
Me deja pensando mientras se aleja cabizbajo, en solitario, a disputar un partido con gente de su edad.
Lo que más gusta de el, su sonrisa, hoy no se asoma...

lunes, enero 22, 2018

Volvería a pedir tu mano


Sigues siendo la niña más linda de la fiesta, le dice el, sonriendo, como siempre.
¿Seguro? pregunta ella con un dejo de inocente maldad en la mirada
Sabes que si, responde el. Me regocijo cada día sintiendo que eres la mujer más hermosa, inteligente, bondadosa y exquisita que conozco. Te lo he dicho muchas veces, le dice el.
Me encanta gustarte, le dice ella y se acerca para abrazarlo y dejarse acurrucar en sus brazos.
Me encanta sentir tu mano al lado mío, me encanta saber que estás para mí. Me encanta que me ames y que me permitas ser quien soy. Me hace sentir amado el sentirte cercana, compañera, amiga y confidente...
Ella le interrumpe y le dice; "eres lo mejor que me ha pasado"
El la mira, con esa mirada que evita palabras. Ella acerca sus labios a los de el y lo besa.
Se besan.
Nuevamente, como aquella vez hace 24 años.
"No podría pedir nada más" dice el. Lo tengo todo. He tenido a la mejor mujer a mi lado. Con ella he sabido lo que es tener 2 hermosos hijos. Hemos recorrido muchos caminos, algunos que pensamos intransitables y algunos que eran obligatorios. De todos hemos salido airosos.
Vuelven a mirarse. Más que una mirada parece una contemplación.
Pensar, dice el, que nos hemos elegido cada día por estos 24 años...
Quizá ahí haya estado el secreto dice ella.
El la queda mirando.
Y te volvería a elegir, le dice el con un brillo en la mirada.
Lo que es yo, dice ella, muy seria y divertida, "volvería a pedir tu mano".
El se queda pensando... es verdad. Fue ella la que alzó su copa en frente de todos los familiares y pidió a sus padres la mano de el. Nadie entendía nada. El se trapicó con la comida y la copa en la mano. Sigue pensando en la suerte que ha tenido en su vida.
Una mujer así no nace todos los días. O quizá sí, pero hay que saber cuando se está en su presencia. De lo contrario te la puedes perder. El no se la perdió.
Empieza a sonreír.
¿De qué te ríes? pregunta ella mirándole a los ojos.
El la mira y le responde "de la tremenda suerte que tuve de quedarme con la niña más linda de la fiesta".
Te amo, le dice ella a modo complice. Y yo a ti responde el ya sin pensar, solo dejándose llevar...

lunes, enero 01, 2018

Mi imagen 2017


La tradición, establecida por el mismo, le obligaba a elegir una fotografía, tomada por el, para graficar el año que terminaba.
Había sacado muchas fotos, pero le costaba decidirse por una.
Finalmente, y como siempre le ocurría, se queda pegado en una de ellas.
Sí, es esta, se repite, como intentando convencerse.
La imagen es un retrato bastante exacto de cómo ve su 2017.
Definitivamente él es el segundo de derecha a izquierda.
El entorno estaba bastante calmo… Sin embargo, recordaba que cuando se decidió a hacer esa toma, pensó si no estaría retratando su término de año. El recuerdo le hizo sonreír.
Siente que estuvo a punto de hundirse. Sintió en más de una ocasión como el agua amenazaba por cubrirle por completo. Y, sin embargo, ahí está todavía. No me he hundido, parece asegurar. Y vaya si lo han intentado. Las circunstancias, los errores propios, los amigos, sin querer o con ello, los pensamientos, las decisiones, los procesos, la política, la sociedad… ¿cada uno? ¿todos juntos?
2017 se le presenta ahora como ese año en que tuvo que lidiar con más cosas a la vez. También, como el año más contrastante que recuerde. Si era una prueba; fue asfixiante.
Pero ahí está todavía. No se hunde. Quizá sea porque no quiere hundirse. O no puede. “Cuando uno no ha nacido en cuna de oro, dijo una vez, hay algunas opciones que uno no tiene; la de renunciar a intentarlo, por ejemplo”. Si, era algo que solía decirse para ponerse en movimiento.
El año había comenzado bastante bien. Disfrutar con la familia. Luego Claudia, si, su Claudia que lo obliga a tomarse unos días de vacaciones. Un lugar soñado. Una cabaña preciosa a borde de mar, playa privada. 4 días maravillosos.
La llegada de su hermanita pequeña lo saca de la vorágine. “Cuenten conmigo” fue lo único que acertó a decir. Como siempre saldría premiado. Ella resultó ser un motor en su vida. Fue vital para no terminar hundido. Siempre había pensado que los jóvenes mueven el mundo; este año lo comprobó. Sonríe. Sonríe al recordar sus conversaciones con la pequeñita de la familia. Pero ella tenía sus planes fuera de la capital y se fue nuevamente. Pero esta vez fue diferente. Se fue mucho más conectada que antes. Se fue sabiéndose amada, respetada. Se fue tras sus sueños, esos sueños que todos hemos tenido y que solo unos pocos son capaces de ir por ellos. Ella es valiente. Si, se dice mientras recuerda, ella es una mujer valiente. Y de los valientes se cuentas historias ríe mientras sigue recordando.
Luego, el reconocimiento. No lo esperaba. Monetariamente no vale nada, pero para el espíritu fue una tremenda inyección de energía. Lo contó por todos los medios. Recién empieza a creer que su aventura puede funcionar. Han crecido mucho, en poco más de un año. Esto recién comienza. El festejo dura poco. Sabe a ciencia cierta que están recién comenzando. Y las estadísticas son lapidarias. La casi totalidad de los emprendimientos no sobrepasa el tercer año y una gran mayoría muere al primer año.
Será eso lo que pasa al bote. Se mantiene a flote, pero ¿cree que no logrará llegar a la próxima orilla? Piensa que ¿todo próximo viaje podría ser el último?
Vivir esa constante sensación de vulnerabilidad ha sido desgastante. Lo sabe. El ejercicio contante ha sido su principal aliado para mantenerse a flote. Si, con el agua hasta el cuello, pero a flote. Ese nivel de estrés no habría podido vivirse sin el equipo que ha construido. Reflexiona sobre esto último. Parece ser que trabajar con personas se le da bien. Todavía no tiene claro si es la persona que sacará el emprendimiento adelante. Lo ha hecho, pero… Duda. Duda porque no sabe si estará a la altura de lo que deba hacerse cuando lleguen los malos momentos. Pero quizá ya hayan tenido de esos y los han sorteado. No lo cree.
El siempre apostará por las personas. Incluso por sobre el negocio. Lo ha hecho antes y lo volverá a hacer. Está seguro de eso. Y tal parece que en este sistema eso no conduce al éxito. Bueno, si podría conducir a un tipo de éxito, pero, casi con total seguridad, no al éxito de la sustentabilidad en el tiempo. ¿O si? ¿Y qué tal si todos están equivocados y logra demostrar que se puede hacer una gran empresa apostando siempre por las personas? Colocándolas siempre adelante, aunque no sea lo mejor para el negocio. ¿Aunque esté en juego la empresa misma?
Recuerda otra de sus frases que le sirven de guía; “en los momentos complejos es cuando hay que demostrar en lo que se cree”. Si, de eso se trata.
Sigue avanzando el tiempo y le llega un golpe desde el lado. Siente flaquear sus piernas. Está a punto de caer, de entregarse, de tirar la toalla, como se dice en el boxeo. El agua parece estar llegando a las narices y amenaza con cubrirlas irremediablemente.
Le toma un par de días reponerse. Lo habla con su equipo. Saldremos de esta le dicen todos y redoblan sus esfuerzos. Se viene el final del año. Van a superar el presupuesto con dos meses de antelación y, sin embargo, no logra estar contento. Sabe que esto podría acabar en cualquier minuto. No hay que confiarse. Hay que mantener la concentración.
Ahí hay una cuerda. Una cuerda que te mantiene aferrado a algo. Un algo que puede significar un freno pero que él sabe que es un apoyo. Sabe que no está solo. A través de esa cuerda siente el cariño de los que confían en él. Se siente parte. Y también sabe que, gracias a esa cuerda, no lo dejarán zozobrar.
Está terminando el año y una mala noticia por partida doble. El mismo día. Primero se da cuenta que vive en un país distinto al que le gustaría. A él le gustaría vivir en la solidaridad, en el encuentro con el otro. Le gustaría decir a todos que vive en una sociedad. Mala noticia. Ese no es el país que quiere la mayoría expresada. No alcanza a reponerse de eso cuando le avisan que una persona querida, de una edad parecida, muere de un ataque al corazón. Se siente devastado. Nuevamente, motivos para preocuparse. Para afligirse. Se mira al espejo y piensa que esto puede acabar mal para muchos. Con este tipo de sociedad y con este nivel de alimentación y sedentarismo… Mira a sus cercanos. Los mira nuevamente para cerciorarse que no está inventando lo que ve. Se restriega los ojos y vuelve a mirar. No. Ellos no lo han dejado solo. Están pendientes de sus movimientos. Confían en él, pero están alertas para cuando los necesite. Se siente querido y comienza a respirar con normalidad. El agua sigue ahí, cerca del cuello, pero siente que entre su esfuerzo y el de quienes le quieren mantendrán el agua lejos de sus pulmones.
Se acaba el año y sabe que ha sido difícil. Sabe que ha debido bregar más que nunca. Sabe que nunca las cosas le han sido fáciles. Y con ese pensamiento comienza a sonreír.

Sonríe porque sabe que así ha sido y seguirá siendo. Sonríe porque siempre se preocupa más de la cuenta. Sonríe porque definitivamente este año se le ha revelado una gran verdad: EL NUNCA ESTARÁ SOLO.

domingo, octubre 29, 2017

Pajareando

Si, así se me ha pasado la vida. Por lo menos este año. Ha sido un abrir y cerrar de ojos. Casi tan rápido como el diafragma de la cámara cuando la luz es potente.
Solo decir que creo ir mejorando. En la fotografía también...





lunes, septiembre 18, 2017

Pajaromos

Se juntan después de un tiempo.
Es que me cuesta mucho venir a Santiago, ofrece a modo de disculpa.
Se rien y se ponen al día en lo que les ha tocado a cada uno.
Tengo un nuevo proyecto, dice de pronto.
Me quedo viéndolo. Se le iluminan los ojos y me doy cuenta que está vivo. Lleno de vida. De una vida de aventuras y de cosas por venir... ¿De qué se trata? pregunto sin poder evitarlo.
Se llena los pulmones de aire y me cuenta de su nuevo proyecto, de convertir su tierra en un lugar de encuentro para los que, como el, andan viajando sin rumbo fijo, conociendo solo por conocer, maravillándose en el canto de un pájaro, en una flor meciéndose por el viento, en una ladera de cerro verde que se alza inexpugnable, en un tronco que ya divisa la forma en que adornará el hogar.
Voy a construir unos domos en mi casa, donde pueda dar alojamiento a los que pasen por ahí en búsqueda de parajes maravillosos de esta naturaleza donde elegí vivir.
Convertiré mi comedor en un lugar de conversación mientras dura el café de la mañana o el brebaje que ayude a soltar las palabras que queremos decir durante la tarde.
Estarán a disposición los instrumentos musicales que me han acompañado tanto tiempo y disfrutaré conociendo gente nueva cada día. Me nutriré de sus vivencias e historias y sabré que cada día es una nueva oportunidad de aprender nuevamente...
Se fue dejándome un gusto exquisito en el paladar. Quede tan contento que llegué a pensar que su proyecto era mío también. Me dejó la sensación de que era algo que ya estaba funcionando. Sentí que había conversado con unos turistas y cantado con ellos varias canciones nuestras y de ellos. Casi me quemé con el café con leche de la mañana y percibí los taninos del  brebaje que nos mantuvo despiertos hasta altas horas de la noche hablando de caminos y lugares tan mágicos como son los sueños...
Este César es un niño incansable, diría mi mamá. Y la verdad es que es todo un mérito en este César, y en cualquier niño que haya pasado los 60 y que siga sintiendo que tiene todo listo para el siguiente proyecto.
Gracias César por compartirlo conmigo. Gracias por invitarme a soñar tu sueño y por transmitirlo con tu pasión que describe realidades que no han sucedido todavía. Sé que te irá estupendo y tu sabes que puedes contar conmigo.
Un abrazo gigante mientras escuchamos a los pajaritos en las copas de tus árboles...

lunes, enero 23, 2017

Nuevamente hoy

De pronto se quedan mirando. Si no pones atención puedes pensar que es solo una mirada como cualquier otra. Una mirada que se da en la casualidad del cruce de miradas sin objetivo definido. El típico cruce del mirar por mirar...

Ha valido la pena, ¿verdad?
Por supuesto que ha valido cada minuto
¿Lo intentamos por otro año más?
No me lo perdería por nada
La admiración que siento por ti, lejos de disminuir, aumenta cada año.
¿Te conté que hace un tiempo atrás una persona mucho más joven que nosotros me preguntó que cual era nuestra fórmula para el éxito?
Déjame pensar, le dijiste que la comunicación franca y directa era la base para no tener resentimientos futuros y que jamás hemos prometido algo que no pudiéramos cumplir.
¿Tu también lo crees?
Así es.
¿Será eso? Me refiero a si ¿será sólo eso?
No creo
De hecho no sé en que minuto me enamoré de ti
He intentado responder esa pregunta cada año en esta fecha y tampoco he dado con una respuesta satisfactoria
¿Crees que estamos locos?
Si, un poco
Solo un par de locos podrían amarse después de conocerse tan bien, ¿no crees?
Solo un par de locos pueden llegar a conocerse tan bien
Es cierto y yo enloquecí en cuanto me hablaste
Y yo en cuanto te vi
 Si me sigues mirando así todos se darán cuenta
¿Y que tiene?
Que van a pensar que estamos locos
Yo creo que ya lo piensan
Me encanta tu mirada, creo que es de lo que me enamoré
Y a mi me encanta tu sonrisa
Nunca has dejado de mirarme a los ojos
Y tu nunca has dejado de sonreírme
¿Quieres ir a caminar conmigo?
Caminar al lado tuyo es sentirse la persona más afortunada
Vamos
Vamos...

Y así, sin una palabra de por medio, entrelazan sus manos y vuelven a caminar, que es otra de las cosas que más les gusta hacer.
El los queda mirando sin saber muy bien porqué fue testigo de esa mirada. Lo más probable es que la intensidad de esa mirada se le quedará pegada por días en su memoria.
Hoy la vuelve a recordar y sonríe. Sonríe nuevamente por haber tenido la fortuna de encontrar.


sábado, diciembre 31, 2016

Un año especial

De pronto recordó esa foto que había capturado en su natal Valparaíso. Es esa se dijo mientras recorría los archivos donde podía haberla guardado.
Si, esa es la imagen del 2016. Sin duda.
Un camino empinado que podría parecer difícil es lo que resalta a primera vista, pero cuando miras la escena completa te das cuenta que hay mucho más.
Comienza a sonreír. Si, como siempre que recuerda.
Se siente un poco como esa persona que sube lentamente la interminable escalera. ¿Hacia dónde va? ¿Lo sabrá? Estará, como dice el poeta, ¿haciendo camino al andar? Puede ir a su casa de vuelta de su jornada de trabajo, o quizás vaya a su trabajo, cerro arriba, a ganar el sustento para si mismo y su familia. Quizá vaya, o venga de vuelta, a ver a sus amigos, con quienes una vez a la semana, se junta a jugar dominó o cacho o naipes o simplemente a recordar cuando esos cerros se recorrían velozmente en busca de nuevas aventuras.
También puede ser que vaya sin rumbo definido, que haya salido a dar una vuelta para hacer ejercicio, estirar las piernas o por el simple placer de hacerlo.
Lo más intrigante es que solo el protagonista lo sabe y lo más misterioso de la fotografía como arte es que permite que cada persona haga su propia historia...
Si, definitivamente, el protagonista es un poco el. Sabe que va subiendo, no tiene muy claro hacia donde, pero sabe que debió dejar atrás los festejos de la segura calle donde estaba porque no quedaba nadie con quien sentirse humano. Las personas sentadas cómodamente no son ya sus amigos. Si los vio y notó su presencia los vio como a seres ajenos en el horizonte de su memoria. Definitivamente no tiene nada en común con esas personas que se ven tan relajadas en sus asientos. ¿Se habrán percatado ellos de su presencia? ¿habrán dedicado alguna palabra al anciano que sube las escaleras? ¿encontrarán que ya pasó su tiempo? ¿qué es un ser de otros tiempos?
En el misterio de la fotografía logra ver un inicio de pregunta, ¿cómo terminaría esa frase? Se queda pensando un rato en eso. ¿Qué preguntas se le quedaron a medio hacer durante 2016? Un año también puede ser una fotografía se dice mientras repasa la imagen.
La persona subiendo lentamente la escalera, los rastros de una celebración colgando de los cables con un azul hermoso y nuboso de fondo, la pulcritud de la vereda y de las paredes solo quebrantada por esa pregunta a medio leer...
Si, vuelve a confirmar, su 2016 tuvo todo eso: fiestas, subidas, misterios, exquisitas conversaciones y preguntas a medio hacer. Lo importante es que ha vuelto a concretar lo que ha querido para 2016. ¿Se sintió más solo? Piensa en responder afirmativamente cuando algunas imágenes le desmienten. Estuvo muy bien acompañado en largos pasajes del tramo. La diferencia es que esta compañía estaba concebida para el, por lo que, en los momentos de silencio y meditación, la compañía fue en silencio y meditación. Como siempre, su familia y sus amigos, fueron los que destacaron e hicieron que su vida se colmase de felicidad y alegría.
¿Fue un año para el olvido? Para nada. En eso está muy seguro. En cada evaluación de un año que termina se regocija pensando en todo lo que aprendió. Y este año ha sido el de mayor crecimiento. Es cierto que mucha gente confió en el, y que ha sido un año bastante plácido para la magnitud del emprendimiento que se propuso. Sonríe, sonríe como sonríen aquellos que saben que en realidad no lo hicieron solos. Sonríe porque sabe que, desde siempre ha debido esforzarse por alcanzar lo que quiere, pero más sonríe porque sabe que su esfuerzo siempre ha sido recompensado.
Es tanto el aprendizaje que decide dar las gracias a aquellos que más le ayudaron este año.
Piensa en su familia; que gran honor compartir con Claudia, esposa fiel y compañera en cada decisión de su vida. Que gran apoyo tener a alguien como ella a su lado. Que fortuna la de coincidir en el tiempo y en el espacio con una mujer tan maravillosa, inteligente, amante y decidida. Recuerda el logro académico de ella y su sonrisa se transforma en admiración. No solo tuvo tiempo para estudiar sino también para ayudarle a el en un camino nuevo. ¡Qué mujer! se repite para si, ¡Qué mujer!
Y qué decir de sus hijos. Ambos cada día más maravillosos. Forman un equipo extraordinario con ellos. Estudian más que nunca y han decidido no perder tiempo quedándose con ramos rezagados. Ayudan en casa más que nunca antes y tienen tiempo de seguir acompañando a su padre a jugar futbol. Son unos cracks. En el más amplio sentido de la palabra. Gente con valores y principios sólidos. Cariñosos y participativos en sociedad. Con opinión informada y con tacto para expresarlas.
Sacaron todos sus ramos y se dieron el tiempo de ayudarlo a el en su nuevo recorrido. ¡Qué grandes personas! piensa mientras vuelve a sonreír.
Sigue pensando en el resto de su familia. Sus padres, hermanos, primos. tíos, etc. Gente que lo quiere y nunca lo dejó solo. Que lo acompañó y enseñó lo que necesitaba para crecer, para salir adelante. ¿Cómo pagarles todo lo que le debo? Imposible. Solo puede estar para ellos como ellos han estado para el. Nada más, piensa y vuelve a sonreír.
Entre los amigos, uno en especial. Si, se dice a si mismo, le debo mucho a mucha gente, pero este año destacó uno. ¡Qué grande! Una persona que le brindó todo lo que pudo. Una persona que le enseñó el camino para liberarse de la mediocridad y que lo sigue acompañando en el camino.
Una persona que, aún sufriendo en algunos momentos, nunca lo dejó solo. Siempre recordaría todos los errores que había cometido ese año y aun así, su amigo, no lo juzgó y mucho menos lo apartó. Claro, piensa, en eso consiste la amistad. En estar cuando más te necesitan. Si, eso es lo que sale en todos los manuales. Aun así, se le aparece como algo nuevo, como algo que acaba de leer o de aprender. Gracias Carlos por enseñarme el concepto de amistad en la práctica.
Gracias Claudia por enseñarme el valor del amor en el día a día, con todos mis errores e imperfecciones.
Gracias hijos por enseñarme el valor de la lealtad en los hechos.
Gracias familia por enseñarme el valor del estar para el otro sin esperar recompensa.
2016 será un año para recordar, porque sin lugar a dudas que ha sido, EL PRIMER AÑO DEL RESTO DE MI VIDA.

domingo, diciembre 18, 2016

lunes, junio 20, 2016

Mi día del padre 2016


Nuevamente me dejaron sin palabras...
Gracias infinitas por ser parte de mi vida

martes, mayo 31, 2016

COMIENZOS (autor desconocido)

Como me atemorizan.
Los comienzos viven en lo más hondo
y todo parece tan enorme desde el otro extremo.
Los comienzos son torpes y llenos de baches
desgarbados y vacilantes.
Demasiado ruidosos y tempestuosos,
o muy silenciosos y tímidos.

Los comienzos son adolescentes.
Grandes manos y pies que andan a trancos
y corazones que dan rápidos saltos
y nos arrojan al miedo y al pánico,
buscando desesperadamente la hada madrina
que los tomará en cómodos suaves puntos medios o bien recordados finales.

Comienzos, yo desearía evitarlos,
ignorarlos, pretender no necesitarles.
Me siento inseguro cerca de ustedes, dudando de mi mismo.
Y aún cuando he pasado precipitadamente sobre ustedes
a menudo miro hacia atrás y veo cuán importante, cuán excitante,
cuán apreciados son para mi.
Dado que los necesito, mis comienzos,
para mantenerme creciendo, ustedes son una parte mía,
y si todos ustedes me dejaran algún día,
entonces mi vida tendría menos significado.
Comienzos, ustedes están tan llenos de vida.

Copiado sin permiso del libro "El Undécimo Mandamiento" de Mario A. Rosen y que me fue obsequiado por mi adorada hermanita Isabel.

sábado, marzo 05, 2016

De un cuento que alguna vez me contaron

Y cuentan que, en aquellos años, en un pequeñísimo pueblo vivía la gente muy feliz. Se había juntado gente de diferentes lugares, convocados por una encantadora dama que les prometía dicha y prosperidad. Al comienzo todo iba bien. Había gente que se esforzaba mucho y lograba traer ingresos al pueblo aún cuando muchos no se aventuraban a salir del pueblo para aprender cosas nuevas o comerciar. Las personas que lograban traer lo necesario jamás se preocupaban de que otros no lo hicieran; sería la Reina quien debía establecer quien hacía qué, por lo que seguían, animadamente, saliendo a buscar mejores oportunidades para la prosperidad del pequeño pueblo.
Lamentablemente, las cosas, fuera del pueblo, tampoco estaban muy bien, por lo que las dificultades comenzaron a manifestarse. Contrariamente a lo que sucede en la actualidad, la Reina las emprendió contra los que salían a buscar ingresos. Nadie entendía. La Reina les dijo entonces que los que se quedaban estaban cansados de la felicidad de los que salían a buscar recursos, ya que eso demostraba la soberbia de creerse superiores y les hizo una serie de comparaciones; la casa de los que salían estaba siempre desordenada, mientras que los que se quedaban tenía su casa en orden. Los que se quedaban eran muy unidos y tenían tiempo para celebrar las fechas importantes, mientras que los que salían no atendían a estas cosas; eso era un pecado mayor. También argumentó que los que salían no habían progresado en lo absoluto mientras que los que se quedaban, ella podía dar fe de ello, habían progresado muchísimo.
El ambiente, al interior del pueblo, se fue haciendo cada vez más beligerante y las discusiones se sucedían unas a otras. De pronto hubo gente que dejó de hablarse entre sí. Algunos pensaron que sería el fin de su querido pueblo y acudieron a hablar con la Reina. Uno a uno volvieron derrotados. Sus conversaciones posteriores daban cuenta de lo que les había dicho la Reina; uno decía que la Reina le había dicho que los otros jamás ayudarían pues no tenían habilidades para ello y que por eso ella los defendía. Otro indicaba que le había amenazado haciéndole ver que la Reina era ella y solo ella. Otro que era más agresivo discutiendo les dijo con mucha pena que la Reina le había manifestado que ni loca soltaría ese reino. El que era el más sereno de todos les contó que la Reina le había confesado que ese pueblo jamás tendría más recursos por que estaban en un muy mal lugar y con un pésimo clima. Todos previeron lo peor y no se equivocaron. En aquellos años era muy común que los que se mostraban disconformes con los dictámenes de los reyes fueran acusados de traición...

Y así fue como esta historia fue contada sin que nadie supiera jamás como se llamaba aquel alegre pueblo que alguna vez intentó levantarse en un lugar de la tierra...

domingo, febrero 07, 2016

La imagen de las vacaciones


Los pequeños están grandes y ya miran el futuro, su futuro, sin la cercanía de los grandes que comienzan a salir de escena.
El futuro se ve luminoso, presagio de un buen porvenir. Las aguas están calmas y el verde de la esperanza se apodera del cuadro...
Cada uno conserva su distancia y delimita su ser sin necesidad de un apoyo no buscado. Y sin embargo, pareciera que están pendientes del otro. Es más, da la impresión que cada uno pareciera saberlo...
Uno de los mayores ha decidido cambiar y enseñar a los demás que no importa cuanto tiempo haya pasado, se pueden generar nuevas vivencias y ayudar a otros a desarrollarse...
Hay recursos de sobra para ellos y pocos indicios de un cambio de condiciones por el cual preocuparse...

Una imagen que, como siempre ocurre cuando piensa en el y lo suyos, logra hacerle sonreír...

Una postal de mis vacaciones



Una levantada antes de la salida del sol para verlo aparecer por un costado del volcán Villarrica.
La magia de la luz asomando tibia y tímidamente en un escenario que pareciera no pertenecerle y que, no obstante, no existiría sin su presencia.
A veces olvidamos a los que realmente hacen lo debido por que estamos ocupados con los ruidos de los que quieren hacernos creer que ellos hacen lo importante.
Es increíble lo que puede enseñarte un amanecer...

domingo, enero 03, 2016

Un año para aprender


Miraba el computador y no dejaba de preguntarse por qué había elegido esa foto. Le gustaba, eso estaba claro, pero no lograba conectarla con su año. Se había impuesto la tradición de que fuera una foto la que le ayudara con el resumen del año que recién terminaba. Esta foto era de unos pocos días atrás. ¿Porqué esa foto? Había fotos con su familia en diversas celebraciones. Había tenido, nuevamente, la posibilidad de viajar al extranjero y, como siempre, había tenido la exquisita oportunidad de conocer gente muy valiosa. Sin embargo todo eso se le aparecía difuso en la memoria. Incluso revisando las fotos no lograba revivir los momentos. Era como si 2015 se le hubiera esfumado. Pareciera que al querer borrar parte de ese año, accidentalmente o no, interviniera la película dejándola con un velo que no permitiera apreciarla correctamente.
Miró nuevamente la foto y descubrió que le inspiraba optimismo. ¿Optimismo? Si, eso era. Uno puede ver a las personas todo el tiempo y aún así no alcanzar a conocerlas en su totalidad y de pronto te reencuentras con uno de los tuyos por un rato y te das cuenta de toda su grandeza. Definitivamente era eso. Una panorámica del "conjunto de lagunas" era todo lo que tenía que recordar de 2015. Era lo que tenía que aprender.
"La vida es aquellos que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes" decía Lennon y este año aprendió que debía recordarlo más a menudo.
Por que 2015 le había enseñado mucho, pero para ello debía contemplar la escena completa y no perderse en cada cuadro. Debía recordar cómo se había sentido este año, para no volver a sentirse igual o para detenerlo apenas comenzase.
Definitivamente 2015 le había enseñado la diferencia entre liderazgo y manipulación.
Bienvenido ahora 2016, "estoy mejor preparado de lo que crees" se decía a si mismo mientras volvía a sonreír...

lunes, noviembre 23, 2015

Topocalma un sábado de noviembre

Necesitaba un lugar así. Necesitaba un descanso. La imagen lo dice todo. O casi todo por que los amigos se escondieron.
Gracias Jorge por la invitación y Luis por la compañía. Gracias a ambos por la exquisita conversación.
Un abrazo a cada uno. Un abrazo lleno de inmensidad.

miércoles, octubre 28, 2015

Gracias por ser

En toda mi vida no he sido otra cosa que feliz. Estos 25 años han sido una delicia gracias a ti.
Si volviera atrás haría casi todo de manera diferente. Sólo me aseguraría de llegar 30 minutos antes a nuestra primera cita y con ello adelantar ese maravilloso y dulce, primer beso...
TE AMO



viernes, junio 26, 2015

Nunca volvió a ser el mismo


¿Por qué lo recordaba ahora? ¿Tendría que ver con los casos de financiamiento de la política? ¿el caso de la colusión en las farmacias? ¿el perdonazo al jugador que sacaría, por fin, campeón a Chile en América? No lo sabía muy bien. Quizá era todo eso. Tal vez no le estaba gustando como se desarrollaban las cosas en sus propias narices…

...estaba en un supermercado y estaba la madre con 5 de sus hijos. El no los conocía. Coincidieron después de pagar y se dirigieron a sus vehículos. El vehículo con el maletero abierto, los 4 niños menores reían mientras la madre y el mayor de los hermanos sacaban las bolsas del carro y las trasladaban a la cajuela.

De pronto uno de los hermanos comienza a gritar que su hermano se había robado un dulce. El otro intenta callarle.

El detiene su faena para mirar la escena.

Escucha a la madre que les pide que se callen mientras sigue atareada con las bolsas. Pero el niño no hace caso y sigue gritando: “mamá, mi hermano robó”. Ante el grito la madre detiene su acción, mira en todas direcciones y luego baja la vista para dirigirse a su hijo y decirle: es cierto que sacó un dulce del supermercado pero no tengo tiempo para devolverme a pagarlo.

El niño insiste en que eso está mal y la madre lo increpa diciéndole: mira, toda la gente roba en los supermercados, si hacemos la prueba de la blancura, seguramente nadie saldría limpio. No tengo tiempo de seguir con esto. Súbanse todos al auto que nos vamos.

No podría decir que es lo que todavía le da vueltas en la cabeza; la insistencia del niño, el silencio del que no pagó el dulce, la pasividad de los otros hermanos, las respuestas de la madre o su propia pasividad. Sólo recuerda que antes de subirse al auto vio al niño que había sigo regañado por su madre y podría jurar que en sus ojos vio opacarse el brillo natural que tienen los chicos a esa edad.

Hoy, mucho tiempo después, comprendía que en esos ojos estaba el desencanto y la desazón. Nunca se los volvió a topar pero ahora podía asegurar que ese niño no volvió a ser el mismo.

Hoy, tanto tiempo después, ¿habría entendido la madre lo que realmente sucedió ese día?

miércoles, mayo 06, 2015

Tan sólo 25

Siempre le había gustado Benedetti. Y a el siempre le había gustado ella.
Por lo menos un "siempre" desde que se conocían.
Había comenzado a trabajar ese mismo año, en abril. El todavía estudiaba.
Después de la fiesta en que se conocieron el la llamó, por primera vez, a su trabajo. De un teléfono fijo a otro teléfono fijo. Cuando lo comentaban en casa, ahora después de tanto tiempo, sus hijos los miraban con cara rara. Si. Eran otros tiempos...
Eran los tiempos del regreso a la democracia. La verdad es que no hubo tiempo de enjuiciar lo logrado. El mundo se abría ante sus ojos de una manera diferente. El mundo, ese pequeño y angosto pasillo, parecía de pronto un gran paisaje. Un hermoso, soleado y esplendoroso horizonte que impedía pensar con claridad.
Ella, a decir de el, solo tenía una cosa en mente. Cuidar a sus pacientes o a los "viejos" como solía decirles cada vez que pensaba en ellos. Sus viejos eran una razón de vivir. Lo supo desde chica y jamás lo ocultó. Siempre quiso estar ligada a la salud. Lo confirmó cuando debió tomar una gran decisión en su adolescente vida y eligió su vocación. Y todos quienes la rodean lo han sabido cada vez que ha llegado a ellos radiante por el logro de alguno de sus "viejos".
Viejos a los que nunca ha podido abandonar. A los que enseña con cariño y rectitud para que puedan valerse por si mismos y para que se reinserten en su mundo, en el de cada uno. Para que no sean la carga de sus hijos ni del Estado.
El se siente orgulloso. La ha visto desarrollarse a plenitud. La ha visto convertirse en la mujer que siempre quiso y de la cual el se enamoró. La ha visto concretar cada uno de sus sueños y la ha visto pelear contra todo y a veces hasta contra todos, incluido el tiempo y el espacio, por hacer de la salud el bien más preciado que pueda tener una sociedad.
Hace 25 años que la conoce y la vitalidad sigue intacta en ella. Diría que hay más sueños y proyectos en la mujer que es ahora que en la que conoció. Es solo que la mujer que es hoy, sabe exactamente de lo que es capaz.
Ella debe comunicar lo que sabe a los que vienen. A los que tomarán el relevo, pero por ahora sólo lo mira y le dice, mira lo que estoy leyendo:

De vez en cuando hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
 sin la fruición cotidiana
 examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.