BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

domingo, enero 03, 2016

Un año para aprender


Miraba el computador y no dejaba de preguntarse por qué había elegido esa foto. Le gustaba, eso estaba claro, pero no lograba conectarla con su año. Se había impuesto la tradición de que fuera una foto la que le ayudara con el resumen del año que recién terminaba. Esta foto era de unos pocos días atrás. ¿Porqué esa foto? Había fotos con su familia en diversas celebraciones. Había tenido, nuevamente, la posibilidad de viajar al extranjero y, como siempre, había tenido la exquisita oportunidad de conocer gente muy valiosa. Sin embargo todo eso se le aparecía difuso en la memoria. Incluso revisando las fotos no lograba revivir los momentos. Era como si 2015 se le hubiera esfumado. Pareciera que al querer borrar parte de ese año, accidentalmente o no, interviniera la película dejándola con un velo que no permitiera apreciarla correctamente.
Miró nuevamente la foto y descubrió que le inspiraba optimismo. ¿Optimismo? Si, eso era. Uno puede ver a las personas todo el tiempo y aún así no alcanzar a conocerlas en su totalidad y de pronto te reencuentras con uno de los tuyos por un rato y te das cuenta de toda su grandeza. Definitivamente era eso. Una panorámica del "conjunto de lagunas" era todo lo que tenía que recordar de 2015. Era lo que tenía que aprender.
"La vida es aquellos que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes" decía Lennon y este año aprendió que debía recordarlo más a menudo.
Por que 2015 le había enseñado mucho, pero para ello debía contemplar la escena completa y no perderse en cada cuadro. Debía recordar cómo se había sentido este año, para no volver a sentirse igual o para detenerlo apenas comenzase.
Definitivamente 2015 le había enseñado la diferencia entre liderazgo y manipulación.
Bienvenido ahora 2016, "estoy mejor preparado de lo que crees" se decía a si mismo mientras volvía a sonreír...

lunes, noviembre 23, 2015

Topocalma un sábado de noviembre

Necesitaba un lugar así. Necesitaba un descanso. La imagen lo dice todo. O casi todo por que los amigos se escondieron.
Gracias Jorge por la invitación y Luis por la compañía. Gracias a ambos por la exquisita conversación.
Un abrazo a cada uno. Un abrazo lleno de inmensidad.

miércoles, octubre 28, 2015

Gracias por ser

En toda mi vida no he sido otra cosa que feliz. Estos 25 años han sido una delicia gracias a ti.
Si volviera atrás haría casi todo de manera diferente. Sólo me aseguraría de llegar 30 minutos antes a nuestra primera cita y con ello adelantar ese maravilloso y dulce, primer beso...
TE AMO



viernes, junio 26, 2015

Nunca volvió a ser el mismo


¿Por qué lo recordaba ahora? ¿Tendría que ver con los casos de financiamiento de la política? ¿el caso de la colusión en las farmacias? ¿el perdonazo al jugador que sacaría, por fin, campeón a Chile en América? No lo sabía muy bien. Quizá era todo eso. Tal vez no le estaba gustando como se desarrollaban las cosas en sus propias narices…

...estaba en un supermercado y estaba la madre con 5 de sus hijos. El no los conocía. Coincidieron después de pagar y se dirigieron a sus vehículos. El vehículo con el maletero abierto, los 4 niños menores reían mientras la madre y el mayor de los hermanos sacaban las bolsas del carro y las trasladaban a la cajuela.

De pronto uno de los hermanos comienza a gritar que su hermano se había robado un dulce. El otro intenta callarle.

El detiene su faena para mirar la escena.

Escucha a la madre que les pide que se callen mientras sigue atareada con las bolsas. Pero el niño no hace caso y sigue gritando: “mamá, mi hermano robó”. Ante el grito la madre detiene su acción, mira en todas direcciones y luego baja la vista para dirigirse a su hijo y decirle: es cierto que sacó un dulce del supermercado pero no tengo tiempo para devolverme a pagarlo.

El niño insiste en que eso está mal y la madre lo increpa diciéndole: mira, toda la gente roba en los supermercados, si hacemos la prueba de la blancura, seguramente nadie saldría limpio. No tengo tiempo de seguir con esto. Súbanse todos al auto que nos vamos.

No podría decir que es lo que todavía le da vueltas en la cabeza; la insistencia del niño, el silencio del que no pagó el dulce, la pasividad de los otros hermanos, las respuestas de la madre o su propia pasividad. Sólo recuerda que antes de subirse al auto vio al niño que había sigo regañado por su madre y podría jurar que en sus ojos vio opacarse el brillo natural que tienen los chicos a esa edad.

Hoy, mucho tiempo después, comprendía que en esos ojos estaba el desencanto y la desazón. Nunca se los volvió a topar pero ahora podía asegurar que ese niño no volvió a ser el mismo.

Hoy, tanto tiempo después, ¿habría entendido la madre lo que realmente sucedió ese día?

miércoles, mayo 06, 2015

Tan sólo 25

Siempre le había gustado Benedetti. Y a el siempre le había gustado ella.
Por lo menos un "siempre" desde que se conocían.
Había comenzado a trabajar ese mismo año, en abril. El todavía estudiaba.
Después de la fiesta en que se conocieron el la llamó, por primera vez, a su trabajo. De un teléfono fijo a otro teléfono fijo. Cuando lo comentaban en casa, ahora después de tanto tiempo, sus hijos los miraban con cara rara. Si. Eran otros tiempos...
Eran los tiempos del regreso a la democracia. La verdad es que no hubo tiempo de enjuiciar lo logrado. El mundo se abría ante sus ojos de una manera diferente. El mundo, ese pequeño y angosto pasillo, parecía de pronto un gran paisaje. Un hermoso, soleado y esplendoroso horizonte que impedía pensar con claridad.
Ella, a decir de el, solo tenía una cosa en mente. Cuidar a sus pacientes o a los "viejos" como solía decirles cada vez que pensaba en ellos. Sus viejos eran una razón de vivir. Lo supo desde chica y jamás lo ocultó. Siempre quiso estar ligada a la salud. Lo confirmó cuando debió tomar una gran decisión en su adolescente vida y eligió su vocación. Y todos quienes la rodean lo han sabido cada vez que ha llegado a ellos radiante por el logro de alguno de sus "viejos".
Viejos a los que nunca ha podido abandonar. A los que enseña con cariño y rectitud para que puedan valerse por si mismos y para que se reinserten en su mundo, en el de cada uno. Para que no sean la carga de sus hijos ni del Estado.
El se siente orgulloso. La ha visto desarrollarse a plenitud. La ha visto convertirse en la mujer que siempre quiso y de la cual el se enamoró. La ha visto concretar cada uno de sus sueños y la ha visto pelear contra todo y a veces hasta contra todos, incluido el tiempo y el espacio, por hacer de la salud el bien más preciado que pueda tener una sociedad.
Hace 25 años que la conoce y la vitalidad sigue intacta en ella. Diría que hay más sueños y proyectos en la mujer que es ahora que en la que conoció. Es solo que la mujer que es hoy, sabe exactamente de lo que es capaz.
Ella debe comunicar lo que sabe a los que vienen. A los que tomarán el relevo, pero por ahora sólo lo mira y le dice, mira lo que estoy leyendo:

De vez en cuando hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
 sin la fruición cotidiana
 examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

viernes, enero 02, 2015

Un año para demostrar entereza


Mira el muro y se siente identificado. Se queda pensando. No, identificado no es la palabra adecuada. ¿Retratado? Si, eso puede ser. Vuelve a pensar. La gente podría llegar a pensar que no está siendo agradecido. Quizá el concepto es un poco duro. Tal vez no sea políticamente correcto. Y sin embargo, mira el muro y es como... No logra dar con las palabras correctas. Quizá no lo tiene claro, o tal vez, tan sólo sea un sentimiento. ¿Es posible que la razón no alcance para definir lo que nos ha sucedido? 
Sólo intentaba resumir en una pocas líneas lo que había sido el año que recién terminaba. Tenía la costumbre de acompañar sus escritos con una imagen que el mismo hubiera obtenido.
Comienza a revisar las vacaciones de ese año. Piensa en lo maravillosas y salvadoras que le parecieron en ese minuto. Ríe al recordar que apostó todo lo que tenía a que les tocarían días soleados. Acertó. "Como siempre" diría el cuando le hicieran revivir el asunto. Hasta la guía quedó convencida que a el le perseguía el sol.
Luego, la vorágine. No supo cómo y ya era junio. Debía viajar y esta vez no preparó nada. Se arrepentiría de no haberse quedado unos días en medio de las ruinas... Es curioso que las ruinas no llamen mayormente su atención pero si el muro. El muro es mucho menos esplendoroso pero, por lo mismo, es mucho más asequible.
Otro cerrar de ojos y se está embarcando nuevamente. Recuerda que llegó a casa el día antes a avisar que debía viajar al día siguiente. Por supuesto que no reparó en ese minuto en que su núcleo lo ayudó lo más que pudo. Fue un hermoso viaje para conocer más a gente que se ha transformado en imprescindible en su vida. Sentarse arriba de todo en aquel monte y escuchar al guitarrista que se ganaba la vida alegrando a los turistas y mirar a la gente que lucía sus mejores caras para la postal del recuerdo fue un momento mágico.
Noviembre sería el mes del primer viaje juntos pero dejando a los chicos en casa. Recorrer carreteras donde no hay límite de velocidad lo tenía entusiasmado. Pero ella se preocupaba por los chicos. El logró tranquilizarla e hicieron un viaje de ensueño. 2.000 kilómetros en que conocieron lugares maravillosos por donde pasó la bestialidad humana. Lugares en que parecía que lo mejor que podía pasarles era que los seres humanos se fueran de ese lugar. Lugares con mucha historia como aquel dónde un rey envío a sus dos caballeros a avisar que tomaría posesión en breve del lugar y los lanzaron por la ventana de la torre del palacio... El tipo que contaba la historia era muy divertido y preguntó a la multitud que lo escuchaba: ¿murieron? Todos lo miraron y afirmaron con sus cabezas. ¿Cómo podrían quedar vivos dos tipos que los lanzan de semejante altura? Pero estos tipos siempre están llenos de relatos imposibles y, dada que en aquellos años la altura no era tanta, y que justo abajo se juntaban todos los excrementos, los tipos se salvaron.
De ese viaje es la fotografía que le queda dando vueltas. Pero podría ser cualquier muro de cualquier parte de su país. No es la belleza del muro lo que llama su atención. Es más, es justamente esa falta de estética la que parece más atractiva. Piensa en lo poco humano que se ve ese muro. ¿Puede ser eso, la falta de humanidad? ¿Podría decirle eso a todas las personas que de alguna forma estuvieron involucradas con ese muro?
Mira nuevamente la foto. El muro está viejo, gastado, con agujeros que hablan de su descuido. De pronto repara en que, a pesar de todo, el muro sigue en pie. Es cierto, han pasado los años y, con total seguridad no lo ha pasado bien, pero está, estoico, dando la cara. Es probable que si pudiera hablar diría que ya no quiere más, pero ahí está, de pie, intentando impregnarse de una dignidad que no tiene  y de una funcionalidad que, con los años, nadie tomará en serio. Porque cuando pasen los años, nadie sabrá por que ese trozo de muralla viejo y deslavado sigue ahí. Por que con el tiempo todo se irá alejando en la memoria colectiva hasta que alguien propondrá quitarlo de una buena vez para dar paso al progreso y quizá, tal vez, en algún punto cercano alguien colocará una estatua conmemorativa para que nunca olvidemos de lo que es capaz de hacer el hombre por otro igual...
Aún no sabe porqué esa imagen retrata su 2014 pero la duda le seguirá rondando varios días antes de desaparecer completamente en el horizonte de su cotidianidad. Lo único que sabe es que el año que acaba de terminar necesitó de todo su temple, de todo su coraje y de toda su fe. Es posible que haya quedado un poco como ese pedazo de historia por fuera, pero sigue sabiendo que volverá a salir el sol y el cielo se iluminará nuevamente para su goce, para llenarse nuevamente de energías y disfrutar junto a los suyos que siguen siendo el motor de su incombustible felicidad.
Ahora viene 2015 con otras imágenes. Habrá que estar listo, piensa, mientras, como siempre hace, vuelve a sonreír mientras se quita las manchas de su ropa de trabajo...
  

jueves, noviembre 20, 2014

Un café conversado

Me acuerdo, me dice con la típica mirada evocadora de los soñadores, me acuerdo que tu dijiste algo que encontré que era muy inteligente. No me acuerdo lo que dijiste pero lo que si recuerdo es que cuando terminó la reunión me acerqué y te pregunté; ¿puedo ser amigo tuyo? Según el, me largué a reír y le dije que por supuesto.
Yo intentaba parecer concentrado en lo que me decía pero mi cabeza buscaba infructuosamente aquel recuerdo. Nada, ni el menor asomo de presentarse. Me sentí muy mal. Cuando volví a percatarme de sus palabras el me estaba diciendo; "y nunca más hablamos" Fue el tiro de gracia.
Pero este Roberto es un tipazo. Nada en su conducta , nada en su comunicación, denota enfado, tristeza o reproche. Muy por el contrario, el es un tipo ligero. Esa persona con la que gustas de conversar. No importa de qué hayan conversado, siempre quedas con el sabor de haber sido escuchado, de haberla pasado bien y te sientes más liviano.
Roberto tiene esa exquisita cualidad de no sentirse más que nadie. A veces incluso da la impresión de que piensa que el es menos. Incluso llega a dar la sensación de pedir disculpas o sentirse avergonzado por no ser "exitoso". Es que el es de esos tipos que vive para vivir. No se compró el modelo ni mucho menos lo lleva puesto. No tiene el auto lujoso del año, no viste de traje y corbata, no tiene horario... lo que el establishment llama "un desadaptado".
Sin embargo, independiente de tu primera impresión, cuando hablas con el, sabes que no está equivocado. Cuando miras el mundo con sus ojos captas la humanidad con la que te percibe y cuando  le cuentas algo que has realizado, te mira como un niño a su héroe para decirte "¡Te pasaste!"
Seguramente ha cometido errores, como todos los simples mortales que habitamos esta tierra, pero de una cosa puedo estar seguro, ha puesto su infinita humanidad en hacer de el y sus seres queridos más todos los que le rodeamos mejores personas cada día.
Un abrazo mi buen amigo y hasta el siguiente café...

domingo, noviembre 16, 2014


Era la primera vez que harían el viaje juntos.
Hacía más de 10 años que lo intentaban pero algo lo impedía.
Los pasajes estaban listos y llegó la hora de completar el itinerario. El paseo iba tomando forma.
De esas formas alegres que toman las personas, cosas o itinerarios cuando todos se empeñan en hacerlo espectacular.
¿Y si lo recorremos en auto? ¿Y si aprovechamos de conocer lugares cercanos? 
¿Y si vamos al Castillo del Rey Loco? ¿Cuál? ¿Ese que dicen que inspiró a Disney?
¿Ese que dicen que tuvo el primer teléfono móvil de la historia? ¿Ese que comenzado en 1886 se diseñó y construyó para tener completa red de luz eléctrica? ¿Ese que se inspiró en Da Vinci para aprovechar el calor de la cocina?
Se dejaron llevar. Como hacen siempre. Se dejaron llevar alegres y vivaces. No alcanzaron a preocuparse por los niños pues demostraron que estarían a la altura... Esta vez podrían pasear, disfrutar y disfrutarse en los ojos del otro y comentar lo vivido mientras lo estaban viviendo.
La carretera era una maravilla. 7 horas a 165 km/h que no se sentían mientras los sobrepasaban los BMW, Porsche y Mercedes. Un cielo azul y verde les deleitaba mientras el nuevo artefacto conocido como GPS les facilitaba la vida.
Llegaron a la ciudad de los dos ayuntamientos, hicieron la corta visita de 3 horas y aprendieron de lo hermosa y horrorosa que puede ser la vida. había que seguir...
El primer castillo se veía desde la carretera. Desde el hermoso paisaje de prados verdes, árboles de todos los colores de verde y amarillo y el azul del cielo que les impactaba pues no recordaban un cielo de ese color en especial...
El Castillo valía todo el viaje. Es, simplemente, maravilloso. Se miraban como niños o, mejor dicho, como aquellas personas que descubren algo por primera vez. Habían visto las fotos en internet y sin embargo... Sin embargo todo era diferente. Es decir, era idéntico pero lucía mucho más bello. Los colores eran más encendidos. Las paredes más altas y las distancias menos lejanas.
Se abrazaron en silencio. Ella le miro a los ojos y el respondió el gesto con una amplia sonrisa. Ninguno de los dos abrió la boca para decir palabra. Sólo se miraron en silencio mientras cada uno pensaba en la fortuna del encuentro, la magia del recorrido, el placer de vivirlo juntos y la maravilla de besar nuevamente esos labios en el puente colgante que miraba a palacio. Ese palacio producto de una mente que no sabía gobernar pero que sabría pasar a la eternidad.
Si, era verdad, sólo un loco podía gastarse todo su dinero en una construcción como esa...



viernes, agosto 22, 2014

El camino

Necesitábamos un descanso. Lo sabíamos. Coordinarlo era lo complicado... y ocurrió como siempre suele ocurrir...
La casualidad de una invitación para un fin de semana en uno de esos lugares donde las señales no son conocidas o reconocidas por todos. En uno de esos lugares que, de tan solos todos temen encontrarse a si mismos y donde los menos tendrán el coraje para aceptar lo que encuentren...
Yo me encontré con los que amo. En el aceleradísimo correr del día a día a veces nos olvidamos de porqué sentimos lo que sentimos. Y es fácil que uno pueda seguir, como decimos en estos días, con "el piloto automático". Y sucede que a veces el camino se ve simple y no lo es tanto o pasa que te acobardas cuando lo ves de lejos sintiendo que no serás capaz de transitarlo. Pasa también, muchas veces, que partes muy triunfal y muy seguro de ti mismo, de tus sentimientos, capacidades y destrezas para recorrerlo. Crees poder hacerlo sólo y con un mínimo esfuerzo. A poco andar, y sin saber cuánto de camino te queda, ya no estás tan seguro. Te acercas a los otros y te alivias de saber que están pasando lo mismo que tu. Llegas a un punto del camino en que no sabes hasta donde deberás caminar y ya no ves el punto desde el que saliste. Estás en el medio y tienes que tomar una decisión. Seguro que hay gente que decide quedarse hasta ahí. "Sigan ustedes, los espero a la vuelta". Están los que se dan ánimo para continuar con la bella imagen de que lo viene es aún mejor. Estarán también los que sigan caminando por inercia. Me niego a pensar, pero puede suceder, que alguien siga caminando por obligación. Porque no se puede detener. No debe faltar el que camine para llegar más lejos que el otro; o en menor tiempo. Caminarán también algunos para escapar de algo o de alguien...¿habrá otros motivos para caminar?
Tuvimos de todo eso. Sin duda la búsqueda más importante: el descanso, fue lo menos relevante. Para nosotros, como familia, fue volver a confirmar que estamos en este camino porque queremos recorrerlo juntos. Porque nos aceptamos como somos, porque somos un equipo donde el liderazgo se va pasando al más apto y donde nos relevamos de las tareas unos a otros.
Si, fue un hermoso fin de semana. ¡Qué duda cabe! Tengo una hermosa familia con la cual he recorrido un maravilloso camino. Aún no sé en que parte del camino estoy, no se cuanto me falta para llegar a mi destino. No se si los obstáculos y desniveles del camino me jueguen una mala pasada o si lo que viene es suave llano de verde primaveral. Me cuesta mucho ver desde donde salí en las lejanías de mi memoria, ni menos puedo saber por cuanto tiempo me acompañarán los que hoy lo hacen, pero sonrío. Sonrío porque sé que ha sido un maravilloso paseo. Sonrío siempre que pienso en mi buena suerte y en las buenas consecuencias de mis decisiones. Sonrío porque quiero sonreír y porque en mi estúpida idea de existencia creo que la vida le sonríe a los que le saben sonreír...

domingo, febrero 02, 2014

Vacaciones 2014

Habíamos salido muy temprano y ya casi acababa el día. Si bien habíamos andado en vehículo, el cansancio comenzaba a hacer su aparición. Nuestros ojos cansados de tanta belleza vista, habían sido testigos de guanacos y zorritos merodeando nuestro recorrido. Las altas cumbres se dejaban ver sólo a ratos entre las nubes. El témpano desprendido del gran glaciar lucía de un azul tan espectacular que hacía pequeña la explicación física de longitudes de onda para apreciar todo su colorido en aquella nublada playa. El viento jugaba con nosotros enviándonos ráfagas que parecían arrancar nuestros cabellos y doblegar nuestra marcha. Pero, como siempre, lo mejor estaba destinado para el final.
Hacia el final del recorrido y cuando nada parecía hacernos descender de la camioneta nuevamente, aparece un sol maravilloso que nos invita a bajarnos en ese mirador tan cercano a nuestro destino. Los reflejos del sol en las aguas del río y de las lagunas cercanas nos brindaron un exquisito bálsamo a nuestros citadinos espíritus. Era un paisaje majestuoso. Imponente. Era, como definirlo, la imagen de las vacaciones; ese momento mágico cuando dices, todo lo que he realizado ha valido la pena. Todo el trabajo de un año ha valido la pena. Esa postal se queda para siempre en tu retina pues cuando vuelvas a pasar por el esfuerzo máximo que supone tu actividad, sólo mirarás esa imagen y sabrás que el cansancio se irá tras esas montañas o bien hacia abajo en las gélidas aguas de color turquesa.
Esa es la imagen que debería haber ido acá, pero ya lo saben ustedes mejor que yo, a veces ocurre algo que hace maravilloso lo excelente: justo en el momento en que estoy con mi cámara fotografiando el paisaje, alguien grita ¡Ahí va un cóndor! Lo tomé a corta distancia solo para dejarles esta instantánea en que, con toda su elegancia, que se reserva solo al volar, pareciera decirme: ¡Eres un simple humano, nunca lo olvides!

martes, octubre 01, 2013

Agua Grande

Más de 275 saltos, algunos de los cuales están a más de 80 metros de altura y el tipo que pregunta varias veces: ¿se quieren mojar? ¿seguro que se quieren mojar?
La respuesta siempre fue positiva, pero jamás se imaginaron que los llevaría debajo del gran caudal de aguas mojando no solo todas sus ropas...
Con lo que no contaban los autóctonos es que los paseantes de esa pequeña embarcación le pedirían a gritos que los llevase de nuevo al mismo lugar y volviese a ingresar el agua en forma vertical a la nave sin que pudieran ver siquiera donde estaban...
Cuentan, los que algo pudieron recordar, que la masa de agua se veía sobre sus cabezas y que por un momento, si, por un momento, pensaron que tal cantidad de agua podía voltear la embarcación.
La última que fueron vistos iban camino a realizar lo mismo en la famosa Garganta del Diablo... 

martes, septiembre 03, 2013

Postal 3

Había una vez... 
Al llegar al lugar todos nos miramos y nos sentimos en un cuento de hadas...
Nos imaginábamos que, en cualquier momento, se nos aparecía Blanca Nieves y que los enanos nos miraban escondidos en los cientos de arbustos que podían protegerles. Otros pensaban que, como era cerca de la tierra de los pitufos, en algún momento veríamos aparecer a alguno de ellos cantando y bailando sin detenerse...
Cuesta creer que este pueblo pesquero existe en un lugar donde el mar, varias veces, arrasó con todo y con todos. Los habitantes se propusieron no salir de allí y cercaron el mar impidiéndole entrar mientras no fuera invitado. Y les resultó. Y no sólo eso, también les permitió hacer casas como esta y jardines como los que tuvimos la oportunidad de ver, recorrer para el absoluto regocijo de nuestros veraneantes espíritus.
Si algún día logran llegar hasta allá, no distraigan a la chica de la chaqueta roja que pareciera caminar despreocupada por medio de la vegetación...

lunes, septiembre 02, 2013

Segunda Postal

El mar tenía otros planes para este lugar, pero ya ves, a veces los humanos podemos ser tan tozudos...
En medio del caos de embarcaciones todos podían darse cita y descubrir la romántica maravilla de este trozo de tierra en medio de tanta agua. Los habitantes del lugar lograban conquistar con sus gritos y simpatías a todos los foráneos. No importaba la idea que llevases en tu cabeza; este lugar lograba maravillar a todos por igual. Desde las viejas letras del gran Charles hasta las últimas del bueno de Dan, todas, sin excepción, hablan de un amor a primera vista. No fuimos la excepción y, a pesar de un poco glamoroso comienzo, caímos rendidos ante la belleza del sereno canal de romántica luz...

sábado, agosto 24, 2013

Primera Postal

Una postal. Y es que, aunque hubo varias, esta es especial...
Éramos 4 turistas con grandes expectativas. Ya habíamos visto bastante. De hecho, estábamos cansados. Ya queríamos regresar. Y descansar...
La llegada, la noche anterior, nos entusiasmó lo suficiente como para despertar con muchas energías. Tanto que, al comenzar a subir la colina, nuestros ojos querían abarcar más y nuestro corazón quería quedarse para siempre en ese puerto...
Estuvimos poco tiempo, quizás, ahora que lo pienso, solo el suficiente para saber que debemos volver. No había fuente donde tirar una moneda hacia atrás para confirmarlo. Tampoco estaba el santo acostado a quien debíamos tocar la mano para que cumpliera nuestros deseos. Tan solo estaban el mar y el sol en una exquisita mezcla con todos los seres y lugares para invitarte a recorrer, a descubrir, a explorar y después volver a recorrer para entender la magia, para saborear, con todos los sentidos, aquello que no puede ser explicado sin ser vivido...
Volveremos. No me animo a decir cuándo, de qué forma, ni en compañía de quienes, pero estamos seguros que allá nos volveremos a ver...

sábado, junio 15, 2013

La educación prohibida

Ayer vi el documental.
La verdad, me golpeó.
Para alguien que estuvo ligado con la educación, la evidencia es muy fuerte...
Les recomiendo que la vean. Regálense unos minutos. Les hará bien...

Película completa en http://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc

jueves, mayo 16, 2013

Una imagen soñada


Parece que lo soñé, pero definitivamente, lo viví...

lunes, diciembre 31, 2012

Mi regalo de cumpleaños

Me quedé sin palabras...

jueves, diciembre 27, 2012

Final Feliz

Llega a su casa. Cansado. Muy cansado. Fue una jornada agotadora. Por momentos volvió a dudar si sería capaz de sacar la tarea adelante. Gracias a poder descansar un tercio del tiempo junto a las personas amadas había comenzado muy bien la tarea. Pero en medio del tiempo vinieron los problemas y con ellos los recuerdos de jornadas anteriores con la misma y calcada situación. La duda se instaló en su cabeza. El aprendizaje y la lógica le indicaban que estaría mejor preparado, sin embargo algo en el no estaba tan tranquilo. ¿Y si se repetían los mismos resultados al final de esta nueva jornada? ¿Qué explicación podría dar esta vez? El ser humano necesita triunfos, aunque pequeños y al parecer insignificantes, el ser humano necesita sentir que avanza. Y el no sentía el avance, pese a que durante todo el tiempo el resto de los colegas lo alentaba y le indicaba que si avanzaba, que no dudara, que "esta sería su jornada". Recordó lo que muchas veces en el pasado se dijo: "es en los momentos difíciles donde debemos demostrar en lo que creemos". Se reforzó en su convicción y tomo fuerzas para afrontar la segunda parte de la jornada. Pero el sabía que nada se le daba fácil. Sabía que, desde que tenía uso de razón, siempre había necesitado dar su mayor esfuerzo para lograr las cosas. Su suerte, siempre se decía, consistía en ser perseverante y tener el coraje para sostener, contra viento y marea, todo aquello en lo que creía. Debía tomar decisiones. De lo contrario sería otra jornada complicada de sobrellevar. Dudó. Dudó mucho. Más que nunca antes. Una vez más recordó sus convicciones: "debo hacer que las cosas sucedan" y lo que quiero que suceda es que se logre el resultado final. Ese resultado que traerá felicidad y paz a muchos hogares. No solo a los que están directamente ligados a nuestra jornada, también a aquellos que, involuntariamente tal vez, se han acercado tanto a nosotros que son afectados por todo lo que nos pasa. No puedo fallar, volvió a pensar. Este equipo está bien. Si bien todo es perfectible, este equipo puede dar el resultado. No puede ser que por mi falla, por mi miedo o mi desidia no se logre lo que este equipo realmente puede lograr. Quedaba poco tiempo para finalizar la jornada y, un poco pensando en demostrar al equipo que el estaba presente y quería triunfar igual que todos ellos, pero también pensando en que la siguiente jornada sería mejor con esos cambios, se deshizo de sus temores y tomó las decisiones que se requerían...
Faltando todavía un poco de tiempo para el cierre oficial de la jornada se da cuenta que lo han logrado. Se da cuenta que ha sido una jornada espectacular. Vuelve a recordar sus convicciones, ahora con Bucay taladrándole su cerebro; "haz que valga la pena". Y claro que la valió. Valió cada una de las penas, cada una de las alegrías, cada una de las emociones. Esta jornada se recordará por bastante tiempo, pero lo más importante es el triunfo que lograron todos los involucrados. Lo más importante es que ahora saben que pueden lograrlo. Ahora enfrentarán cada jornada sabiendo lo que realmente vale cada uno y lo que puede aportar a su equipo.
Faltando todavía para el cierre oficial el equipo recibe el pequeño pero merecido premio de retirarse a descansar de inmediato. Todos se alegran. Seguramente también todos piensan que "valió la pena". El escucha sin querer a una colega avisando a su familia que van a poder disfrutar un tiempo juntitos solo para ellos. Sonríe. Se alegra de saber que el también contribuyó. Quizá su aporte no fue tan intenso como el de otros, quizá no fue tan determinante como el de otros, pero el sabe que contribuyó. Por eso, cuando todos se retiran para el merecido descanso, el permanece un tiempo más. De pronto saca su portátil y comienza a escribir...

lunes, septiembre 24, 2012


Aprendiendo a hacer panorámicas!!!

viernes, septiembre 21, 2012

De la vida y los colores...

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"Pero ese puerto amarra como el hambre, no se puede vivir sin conocerlo"
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