BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

lunes, enero 01, 2018

Mi imagen 2017


La tradición, establecida por el mismo, le obligaba a elegir una fotografía, tomada por el, para graficar el año que terminaba.
Había sacado muchas fotos, pero le costaba decidirse por una.
Finalmente, y como siempre le ocurría, se queda pegado en una de ellas.
Sí, es esta, se repite, como intentando convencerse.
La imagen es un retrato bastante exacto de cómo ve su 2017.
Definitivamente él es el segundo de derecha a izquierda.
El entorno estaba bastante calmo… Sin embargo, recordaba que cuando se decidió a hacer esa toma, pensó si no estaría retratando su término de año. El recuerdo le hizo sonreír.
Siente que estuvo a punto de hundirse. Sintió en más de una ocasión como el agua amenazaba por cubrirle por completo. Y, sin embargo, ahí está todavía. No me he hundido, parece asegurar. Y vaya si lo han intentado. Las circunstancias, los errores propios, los amigos, sin querer o con ello, los pensamientos, las decisiones, los procesos, la política, la sociedad… ¿cada uno? ¿todos juntos?
2017 se le presenta ahora como ese año en que tuvo que lidiar con más cosas a la vez. También, como el año más contrastante que recuerde. Si era una prueba; fue asfixiante.
Pero ahí está todavía. No se hunde. Quizá sea porque no quiere hundirse. O no puede. “Cuando uno no ha nacido en cuna de oro, dijo una vez, hay algunas opciones que uno no tiene; la de renunciar a intentarlo, por ejemplo”. Si, era algo que solía decirse para ponerse en movimiento.
El año había comenzado bastante bien. Disfrutar con la familia. Luego Claudia, si, su Claudia que lo obliga a tomarse unos días de vacaciones. Un lugar soñado. Una cabaña preciosa a borde de mar, playa privada. 4 días maravillosos.
La llegada de su hermanita pequeña lo saca de la vorágine. “Cuenten conmigo” fue lo único que acertó a decir. Como siempre saldría premiado. Ella resultó ser un motor en su vida. Fue vital para no terminar hundido. Siempre había pensado que los jóvenes mueven el mundo; este año lo comprobó. Sonríe. Sonríe al recordar sus conversaciones con la pequeñita de la familia. Pero ella tenía sus planes fuera de la capital y se fue nuevamente. Pero esta vez fue diferente. Se fue mucho más conectada que antes. Se fue sabiéndose amada, respetada. Se fue tras sus sueños, esos sueños que todos hemos tenido y que solo unos pocos son capaces de ir por ellos. Ella es valiente. Si, se dice mientras recuerda, ella es una mujer valiente. Y de los valientes se cuentas historias ríe mientras sigue recordando.
Luego, el reconocimiento. No lo esperaba. Monetariamente no vale nada, pero para el espíritu fue una tremenda inyección de energía. Lo contó por todos los medios. Recién empieza a creer que su aventura puede funcionar. Han crecido mucho, en poco más de un año. Esto recién comienza. El festejo dura poco. Sabe a ciencia cierta que están recién comenzando. Y las estadísticas son lapidarias. La casi totalidad de los emprendimientos no sobrepasa el tercer año y una gran mayoría muere al primer año.
Será eso lo que pasa al bote. Se mantiene a flote, pero ¿cree que no logrará llegar a la próxima orilla? Piensa que ¿todo próximo viaje podría ser el último?
Vivir esa constante sensación de vulnerabilidad ha sido desgastante. Lo sabe. El ejercicio contante ha sido su principal aliado para mantenerse a flote. Si, con el agua hasta el cuello, pero a flote. Ese nivel de estrés no habría podido vivirse sin el equipo que ha construido. Reflexiona sobre esto último. Parece ser que trabajar con personas se le da bien. Todavía no tiene claro si es la persona que sacará el emprendimiento adelante. Lo ha hecho, pero… Duda. Duda porque no sabe si estará a la altura de lo que deba hacerse cuando lleguen los malos momentos. Pero quizá ya hayan tenido de esos y los han sorteado. No lo cree.
El siempre apostará por las personas. Incluso por sobre el negocio. Lo ha hecho antes y lo volverá a hacer. Está seguro de eso. Y tal parece que en este sistema eso no conduce al éxito. Bueno, si podría conducir a un tipo de éxito, pero, casi con total seguridad, no al éxito de la sustentabilidad en el tiempo. ¿O si? ¿Y qué tal si todos están equivocados y logra demostrar que se puede hacer una gran empresa apostando siempre por las personas? Colocándolas siempre adelante, aunque no sea lo mejor para el negocio. ¿Aunque esté en juego la empresa misma?
Recuerda otra de sus frases que le sirven de guía; “en los momentos complejos es cuando hay que demostrar en lo que se cree”. Si, de eso se trata.
Sigue avanzando el tiempo y le llega un golpe desde el lado. Siente flaquear sus piernas. Está a punto de caer, de entregarse, de tirar la toalla, como se dice en el boxeo. El agua parece estar llegando a las narices y amenaza con cubrirlas irremediablemente.
Le toma un par de días reponerse. Lo habla con su equipo. Saldremos de esta le dicen todos y redoblan sus esfuerzos. Se viene el final del año. Van a superar el presupuesto con dos meses de antelación y, sin embargo, no logra estar contento. Sabe que esto podría acabar en cualquier minuto. No hay que confiarse. Hay que mantener la concentración.
Ahí hay una cuerda. Una cuerda que te mantiene aferrado a algo. Un algo que puede significar un freno pero que él sabe que es un apoyo. Sabe que no está solo. A través de esa cuerda siente el cariño de los que confían en él. Se siente parte. Y también sabe que, gracias a esa cuerda, no lo dejarán zozobrar.
Está terminando el año y una mala noticia por partida doble. El mismo día. Primero se da cuenta que vive en un país distinto al que le gustaría. A él le gustaría vivir en la solidaridad, en el encuentro con el otro. Le gustaría decir a todos que vive en una sociedad. Mala noticia. Ese no es el país que quiere la mayoría expresada. No alcanza a reponerse de eso cuando le avisan que una persona querida, de una edad parecida, muere de un ataque al corazón. Se siente devastado. Nuevamente, motivos para preocuparse. Para afligirse. Se mira al espejo y piensa que esto puede acabar mal para muchos. Con este tipo de sociedad y con este nivel de alimentación y sedentarismo… Mira a sus cercanos. Los mira nuevamente para cerciorarse que no está inventando lo que ve. Se restriega los ojos y vuelve a mirar. No. Ellos no lo han dejado solo. Están pendientes de sus movimientos. Confían en él, pero están alertas para cuando los necesite. Se siente querido y comienza a respirar con normalidad. El agua sigue ahí, cerca del cuello, pero siente que entre su esfuerzo y el de quienes le quieren mantendrán el agua lejos de sus pulmones.
Se acaba el año y sabe que ha sido difícil. Sabe que ha debido bregar más que nunca. Sabe que nunca las cosas le han sido fáciles. Y con ese pensamiento comienza a sonreír.

Sonríe porque sabe que así ha sido y seguirá siendo. Sonríe porque siempre se preocupa más de la cuenta. Sonríe porque definitivamente este año se le ha revelado una gran verdad: EL NUNCA ESTARÁ SOLO.

domingo, octubre 29, 2017

Pajareando

Si, así se me ha pasado la vida. Por lo menos este año. Ha sido un abrir y cerrar de ojos. Casi tan rápido como el diafragma de la cámara cuando la luz es potente.
Solo decir que creo ir mejorando. En la fotografía también...





lunes, septiembre 18, 2017

Pajaromos

Se juntan después de un tiempo.
Es que me cuesta mucho venir a Santiago, ofrece a modo de disculpa.
Se rien y se ponen al día en lo que les ha tocado a cada uno.
Tengo un nuevo proyecto, dice de pronto.
Me quedo viéndolo. Se le iluminan los ojos y me doy cuenta que está vivo. Lleno de vida. De una vida de aventuras y de cosas por venir... ¿De qué se trata? pregunto sin poder evitarlo.
Se llena los pulmones de aire y me cuenta de su nuevo proyecto, de convertir su tierra en un lugar de encuentro para los que, como el, andan viajando sin rumbo fijo, conociendo solo por conocer, maravillándose en el canto de un pájaro, en una flor meciéndose por el viento, en una ladera de cerro verde que se alza inexpugnable, en un tronco que ya divisa la forma en que adornará el hogar.
Voy a construir unos domos en mi casa, donde pueda dar alojamiento a los que pasen por ahí en búsqueda de parajes maravillosos de esta naturaleza donde elegí vivir.
Convertiré mi comedor en un lugar de conversación mientras dura el café de la mañana o el brebaje que ayude a soltar las palabras que queremos decir durante la tarde.
Estarán a disposición los instrumentos musicales que me han acompañado tanto tiempo y disfrutaré conociendo gente nueva cada día. Me nutriré de sus vivencias e historias y sabré que cada día es una nueva oportunidad de aprender nuevamente...
Se fue dejándome un gusto exquisito en el paladar. Quede tan contento que llegué a pensar que su proyecto era mío también. Me dejó la sensación de que era algo que ya estaba funcionando. Sentí que había conversado con unos turistas y cantado con ellos varias canciones nuestras y de ellos. Casi me quemé con el café con leche de la mañana y percibí los taninos del  brebaje que nos mantuvo despiertos hasta altas horas de la noche hablando de caminos y lugares tan mágicos como son los sueños...
Este César es un niño incansable, diría mi mamá. Y la verdad es que es todo un mérito en este César, y en cualquier niño que haya pasado los 60 y que siga sintiendo que tiene todo listo para el siguiente proyecto.
Gracias César por compartirlo conmigo. Gracias por invitarme a soñar tu sueño y por transmitirlo con tu pasión que describe realidades que no han sucedido todavía. Sé que te irá estupendo y tu sabes que puedes contar conmigo.
Un abrazo gigante mientras escuchamos a los pajaritos en las copas de tus árboles...

lunes, enero 23, 2017

Nuevamente hoy

De pronto se quedan mirando. Si no pones atención puedes pensar que es solo una mirada como cualquier otra. Una mirada que se da en la casualidad del cruce de miradas sin objetivo definido. El típico cruce del mirar por mirar...

Ha valido la pena, ¿verdad?
Por supuesto que ha valido cada minuto
¿Lo intentamos por otro año más?
No me lo perdería por nada
La admiración que siento por ti, lejos de disminuir, aumenta cada año.
¿Te conté que hace un tiempo atrás una persona mucho más joven que nosotros me preguntó que cual era nuestra fórmula para el éxito?
Déjame pensar, le dijiste que la comunicación franca y directa era la base para no tener resentimientos futuros y que jamás hemos prometido algo que no pudiéramos cumplir.
¿Tu también lo crees?
Así es.
¿Será eso? Me refiero a si ¿será sólo eso?
No creo
De hecho no sé en que minuto me enamoré de ti
He intentado responder esa pregunta cada año en esta fecha y tampoco he dado con una respuesta satisfactoria
¿Crees que estamos locos?
Si, un poco
Solo un par de locos podrían amarse después de conocerse tan bien, ¿no crees?
Solo un par de locos pueden llegar a conocerse tan bien
Es cierto y yo enloquecí en cuanto me hablaste
Y yo en cuanto te vi
 Si me sigues mirando así todos se darán cuenta
¿Y que tiene?
Que van a pensar que estamos locos
Yo creo que ya lo piensan
Me encanta tu mirada, creo que es de lo que me enamoré
Y a mi me encanta tu sonrisa
Nunca has dejado de mirarme a los ojos
Y tu nunca has dejado de sonreírme
¿Quieres ir a caminar conmigo?
Caminar al lado tuyo es sentirse la persona más afortunada
Vamos
Vamos...

Y así, sin una palabra de por medio, entrelazan sus manos y vuelven a caminar, que es otra de las cosas que más les gusta hacer.
El los queda mirando sin saber muy bien porqué fue testigo de esa mirada. Lo más probable es que la intensidad de esa mirada se le quedará pegada por días en su memoria.
Hoy la vuelve a recordar y sonríe. Sonríe nuevamente por haber tenido la fortuna de encontrar.


sábado, diciembre 31, 2016

Un año especial

De pronto recordó esa foto que había capturado en su natal Valparaíso. Es esa se dijo mientras recorría los archivos donde podía haberla guardado.
Si, esa es la imagen del 2016. Sin duda.
Un camino empinado que podría parecer difícil es lo que resalta a primera vista, pero cuando miras la escena completa te das cuenta que hay mucho más.
Comienza a sonreír. Si, como siempre que recuerda.
Se siente un poco como esa persona que sube lentamente la interminable escalera. ¿Hacia dónde va? ¿Lo sabrá? Estará, como dice el poeta, ¿haciendo camino al andar? Puede ir a su casa de vuelta de su jornada de trabajo, o quizás vaya a su trabajo, cerro arriba, a ganar el sustento para si mismo y su familia. Quizá vaya, o venga de vuelta, a ver a sus amigos, con quienes una vez a la semana, se junta a jugar dominó o cacho o naipes o simplemente a recordar cuando esos cerros se recorrían velozmente en busca de nuevas aventuras.
También puede ser que vaya sin rumbo definido, que haya salido a dar una vuelta para hacer ejercicio, estirar las piernas o por el simple placer de hacerlo.
Lo más intrigante es que solo el protagonista lo sabe y lo más misterioso de la fotografía como arte es que permite que cada persona haga su propia historia...
Si, definitivamente, el protagonista es un poco el. Sabe que va subiendo, no tiene muy claro hacia donde, pero sabe que debió dejar atrás los festejos de la segura calle donde estaba porque no quedaba nadie con quien sentirse humano. Las personas sentadas cómodamente no son ya sus amigos. Si los vio y notó su presencia los vio como a seres ajenos en el horizonte de su memoria. Definitivamente no tiene nada en común con esas personas que se ven tan relajadas en sus asientos. ¿Se habrán percatado ellos de su presencia? ¿habrán dedicado alguna palabra al anciano que sube las escaleras? ¿encontrarán que ya pasó su tiempo? ¿qué es un ser de otros tiempos?
En el misterio de la fotografía logra ver un inicio de pregunta, ¿cómo terminaría esa frase? Se queda pensando un rato en eso. ¿Qué preguntas se le quedaron a medio hacer durante 2016? Un año también puede ser una fotografía se dice mientras repasa la imagen.
La persona subiendo lentamente la escalera, los rastros de una celebración colgando de los cables con un azul hermoso y nuboso de fondo, la pulcritud de la vereda y de las paredes solo quebrantada por esa pregunta a medio leer...
Si, vuelve a confirmar, su 2016 tuvo todo eso: fiestas, subidas, misterios, exquisitas conversaciones y preguntas a medio hacer. Lo importante es que ha vuelto a concretar lo que ha querido para 2016. ¿Se sintió más solo? Piensa en responder afirmativamente cuando algunas imágenes le desmienten. Estuvo muy bien acompañado en largos pasajes del tramo. La diferencia es que esta compañía estaba concebida para el, por lo que, en los momentos de silencio y meditación, la compañía fue en silencio y meditación. Como siempre, su familia y sus amigos, fueron los que destacaron e hicieron que su vida se colmase de felicidad y alegría.
¿Fue un año para el olvido? Para nada. En eso está muy seguro. En cada evaluación de un año que termina se regocija pensando en todo lo que aprendió. Y este año ha sido el de mayor crecimiento. Es cierto que mucha gente confió en el, y que ha sido un año bastante plácido para la magnitud del emprendimiento que se propuso. Sonríe, sonríe como sonríen aquellos que saben que en realidad no lo hicieron solos. Sonríe porque sabe que, desde siempre ha debido esforzarse por alcanzar lo que quiere, pero más sonríe porque sabe que su esfuerzo siempre ha sido recompensado.
Es tanto el aprendizaje que decide dar las gracias a aquellos que más le ayudaron este año.
Piensa en su familia; que gran honor compartir con Claudia, esposa fiel y compañera en cada decisión de su vida. Que gran apoyo tener a alguien como ella a su lado. Que fortuna la de coincidir en el tiempo y en el espacio con una mujer tan maravillosa, inteligente, amante y decidida. Recuerda el logro académico de ella y su sonrisa se transforma en admiración. No solo tuvo tiempo para estudiar sino también para ayudarle a el en un camino nuevo. ¡Qué mujer! se repite para si, ¡Qué mujer!
Y qué decir de sus hijos. Ambos cada día más maravillosos. Forman un equipo extraordinario con ellos. Estudian más que nunca y han decidido no perder tiempo quedándose con ramos rezagados. Ayudan en casa más que nunca antes y tienen tiempo de seguir acompañando a su padre a jugar futbol. Son unos cracks. En el más amplio sentido de la palabra. Gente con valores y principios sólidos. Cariñosos y participativos en sociedad. Con opinión informada y con tacto para expresarlas.
Sacaron todos sus ramos y se dieron el tiempo de ayudarlo a el en su nuevo recorrido. ¡Qué grandes personas! piensa mientras vuelve a sonreír.
Sigue pensando en el resto de su familia. Sus padres, hermanos, primos. tíos, etc. Gente que lo quiere y nunca lo dejó solo. Que lo acompañó y enseñó lo que necesitaba para crecer, para salir adelante. ¿Cómo pagarles todo lo que le debo? Imposible. Solo puede estar para ellos como ellos han estado para el. Nada más, piensa y vuelve a sonreír.
Entre los amigos, uno en especial. Si, se dice a si mismo, le debo mucho a mucha gente, pero este año destacó uno. ¡Qué grande! Una persona que le brindó todo lo que pudo. Una persona que le enseñó el camino para liberarse de la mediocridad y que lo sigue acompañando en el camino.
Una persona que, aún sufriendo en algunos momentos, nunca lo dejó solo. Siempre recordaría todos los errores que había cometido ese año y aun así, su amigo, no lo juzgó y mucho menos lo apartó. Claro, piensa, en eso consiste la amistad. En estar cuando más te necesitan. Si, eso es lo que sale en todos los manuales. Aun así, se le aparece como algo nuevo, como algo que acaba de leer o de aprender. Gracias Carlos por enseñarme el concepto de amistad en la práctica.
Gracias Claudia por enseñarme el valor del amor en el día a día, con todos mis errores e imperfecciones.
Gracias hijos por enseñarme el valor de la lealtad en los hechos.
Gracias familia por enseñarme el valor del estar para el otro sin esperar recompensa.
2016 será un año para recordar, porque sin lugar a dudas que ha sido, EL PRIMER AÑO DEL RESTO DE MI VIDA.

domingo, diciembre 18, 2016

lunes, junio 20, 2016

Mi día del padre 2016


Nuevamente me dejaron sin palabras...
Gracias infinitas por ser parte de mi vida

martes, mayo 31, 2016

COMIENZOS (autor desconocido)

Como me atemorizan.
Los comienzos viven en lo más hondo
y todo parece tan enorme desde el otro extremo.
Los comienzos son torpes y llenos de baches
desgarbados y vacilantes.
Demasiado ruidosos y tempestuosos,
o muy silenciosos y tímidos.

Los comienzos son adolescentes.
Grandes manos y pies que andan a trancos
y corazones que dan rápidos saltos
y nos arrojan al miedo y al pánico,
buscando desesperadamente la hada madrina
que los tomará en cómodos suaves puntos medios o bien recordados finales.

Comienzos, yo desearía evitarlos,
ignorarlos, pretender no necesitarles.
Me siento inseguro cerca de ustedes, dudando de mi mismo.
Y aún cuando he pasado precipitadamente sobre ustedes
a menudo miro hacia atrás y veo cuán importante, cuán excitante,
cuán apreciados son para mi.
Dado que los necesito, mis comienzos,
para mantenerme creciendo, ustedes son una parte mía,
y si todos ustedes me dejaran algún día,
entonces mi vida tendría menos significado.
Comienzos, ustedes están tan llenos de vida.

Copiado sin permiso del libro "El Undécimo Mandamiento" de Mario A. Rosen y que me fue obsequiado por mi adorada hermanita Isabel.

sábado, marzo 05, 2016

De un cuento que alguna vez me contaron

Y cuentan que, en aquellos años, en un pequeñísimo pueblo vivía la gente muy feliz. Se había juntado gente de diferentes lugares, convocados por una encantadora dama que les prometía dicha y prosperidad. Al comienzo todo iba bien. Había gente que se esforzaba mucho y lograba traer ingresos al pueblo aún cuando muchos no se aventuraban a salir del pueblo para aprender cosas nuevas o comerciar. Las personas que lograban traer lo necesario jamás se preocupaban de que otros no lo hicieran; sería la Reina quien debía establecer quien hacía qué, por lo que seguían, animadamente, saliendo a buscar mejores oportunidades para la prosperidad del pequeño pueblo.
Lamentablemente, las cosas, fuera del pueblo, tampoco estaban muy bien, por lo que las dificultades comenzaron a manifestarse. Contrariamente a lo que sucede en la actualidad, la Reina las emprendió contra los que salían a buscar ingresos. Nadie entendía. La Reina les dijo entonces que los que se quedaban estaban cansados de la felicidad de los que salían a buscar recursos, ya que eso demostraba la soberbia de creerse superiores y les hizo una serie de comparaciones; la casa de los que salían estaba siempre desordenada, mientras que los que se quedaban tenía su casa en orden. Los que se quedaban eran muy unidos y tenían tiempo para celebrar las fechas importantes, mientras que los que salían no atendían a estas cosas; eso era un pecado mayor. También argumentó que los que salían no habían progresado en lo absoluto mientras que los que se quedaban, ella podía dar fe de ello, habían progresado muchísimo.
El ambiente, al interior del pueblo, se fue haciendo cada vez más beligerante y las discusiones se sucedían unas a otras. De pronto hubo gente que dejó de hablarse entre sí. Algunos pensaron que sería el fin de su querido pueblo y acudieron a hablar con la Reina. Uno a uno volvieron derrotados. Sus conversaciones posteriores daban cuenta de lo que les había dicho la Reina; uno decía que la Reina le había dicho que los otros jamás ayudarían pues no tenían habilidades para ello y que por eso ella los defendía. Otro indicaba que le había amenazado haciéndole ver que la Reina era ella y solo ella. Otro que era más agresivo discutiendo les dijo con mucha pena que la Reina le había manifestado que ni loca soltaría ese reino. El que era el más sereno de todos les contó que la Reina le había confesado que ese pueblo jamás tendría más recursos por que estaban en un muy mal lugar y con un pésimo clima. Todos previeron lo peor y no se equivocaron. En aquellos años era muy común que los que se mostraban disconformes con los dictámenes de los reyes fueran acusados de traición...

Y así fue como esta historia fue contada sin que nadie supiera jamás como se llamaba aquel alegre pueblo que alguna vez intentó levantarse en un lugar de la tierra...

domingo, febrero 07, 2016

La imagen de las vacaciones


Los pequeños están grandes y ya miran el futuro, su futuro, sin la cercanía de los grandes que comienzan a salir de escena.
El futuro se ve luminoso, presagio de un buen porvenir. Las aguas están calmas y el verde de la esperanza se apodera del cuadro...
Cada uno conserva su distancia y delimita su ser sin necesidad de un apoyo no buscado. Y sin embargo, pareciera que están pendientes del otro. Es más, da la impresión que cada uno pareciera saberlo...
Uno de los mayores ha decidido cambiar y enseñar a los demás que no importa cuanto tiempo haya pasado, se pueden generar nuevas vivencias y ayudar a otros a desarrollarse...
Hay recursos de sobra para ellos y pocos indicios de un cambio de condiciones por el cual preocuparse...

Una imagen que, como siempre ocurre cuando piensa en el y lo suyos, logra hacerle sonreír...

Una postal de mis vacaciones



Una levantada antes de la salida del sol para verlo aparecer por un costado del volcán Villarrica.
La magia de la luz asomando tibia y tímidamente en un escenario que pareciera no pertenecerle y que, no obstante, no existiría sin su presencia.
A veces olvidamos a los que realmente hacen lo debido por que estamos ocupados con los ruidos de los que quieren hacernos creer que ellos hacen lo importante.
Es increíble lo que puede enseñarte un amanecer...

domingo, enero 03, 2016

Un año para aprender


Miraba el computador y no dejaba de preguntarse por qué había elegido esa foto. Le gustaba, eso estaba claro, pero no lograba conectarla con su año. Se había impuesto la tradición de que fuera una foto la que le ayudara con el resumen del año que recién terminaba. Esta foto era de unos pocos días atrás. ¿Porqué esa foto? Había fotos con su familia en diversas celebraciones. Había tenido, nuevamente, la posibilidad de viajar al extranjero y, como siempre, había tenido la exquisita oportunidad de conocer gente muy valiosa. Sin embargo todo eso se le aparecía difuso en la memoria. Incluso revisando las fotos no lograba revivir los momentos. Era como si 2015 se le hubiera esfumado. Pareciera que al querer borrar parte de ese año, accidentalmente o no, interviniera la película dejándola con un velo que no permitiera apreciarla correctamente.
Miró nuevamente la foto y descubrió que le inspiraba optimismo. ¿Optimismo? Si, eso era. Uno puede ver a las personas todo el tiempo y aún así no alcanzar a conocerlas en su totalidad y de pronto te reencuentras con uno de los tuyos por un rato y te das cuenta de toda su grandeza. Definitivamente era eso. Una panorámica del "conjunto de lagunas" era todo lo que tenía que recordar de 2015. Era lo que tenía que aprender.
"La vida es aquellos que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes" decía Lennon y este año aprendió que debía recordarlo más a menudo.
Por que 2015 le había enseñado mucho, pero para ello debía contemplar la escena completa y no perderse en cada cuadro. Debía recordar cómo se había sentido este año, para no volver a sentirse igual o para detenerlo apenas comenzase.
Definitivamente 2015 le había enseñado la diferencia entre liderazgo y manipulación.
Bienvenido ahora 2016, "estoy mejor preparado de lo que crees" se decía a si mismo mientras volvía a sonreír...

lunes, noviembre 23, 2015

Topocalma un sábado de noviembre

Necesitaba un lugar así. Necesitaba un descanso. La imagen lo dice todo. O casi todo por que los amigos se escondieron.
Gracias Jorge por la invitación y Luis por la compañía. Gracias a ambos por la exquisita conversación.
Un abrazo a cada uno. Un abrazo lleno de inmensidad.

miércoles, octubre 28, 2015

Gracias por ser

En toda mi vida no he sido otra cosa que feliz. Estos 25 años han sido una delicia gracias a ti.
Si volviera atrás haría casi todo de manera diferente. Sólo me aseguraría de llegar 30 minutos antes a nuestra primera cita y con ello adelantar ese maravilloso y dulce, primer beso...
TE AMO



viernes, junio 26, 2015

Nunca volvió a ser el mismo


¿Por qué lo recordaba ahora? ¿Tendría que ver con los casos de financiamiento de la política? ¿el caso de la colusión en las farmacias? ¿el perdonazo al jugador que sacaría, por fin, campeón a Chile en América? No lo sabía muy bien. Quizá era todo eso. Tal vez no le estaba gustando como se desarrollaban las cosas en sus propias narices…

...estaba en un supermercado y estaba la madre con 5 de sus hijos. El no los conocía. Coincidieron después de pagar y se dirigieron a sus vehículos. El vehículo con el maletero abierto, los 4 niños menores reían mientras la madre y el mayor de los hermanos sacaban las bolsas del carro y las trasladaban a la cajuela.

De pronto uno de los hermanos comienza a gritar que su hermano se había robado un dulce. El otro intenta callarle.

El detiene su faena para mirar la escena.

Escucha a la madre que les pide que se callen mientras sigue atareada con las bolsas. Pero el niño no hace caso y sigue gritando: “mamá, mi hermano robó”. Ante el grito la madre detiene su acción, mira en todas direcciones y luego baja la vista para dirigirse a su hijo y decirle: es cierto que sacó un dulce del supermercado pero no tengo tiempo para devolverme a pagarlo.

El niño insiste en que eso está mal y la madre lo increpa diciéndole: mira, toda la gente roba en los supermercados, si hacemos la prueba de la blancura, seguramente nadie saldría limpio. No tengo tiempo de seguir con esto. Súbanse todos al auto que nos vamos.

No podría decir que es lo que todavía le da vueltas en la cabeza; la insistencia del niño, el silencio del que no pagó el dulce, la pasividad de los otros hermanos, las respuestas de la madre o su propia pasividad. Sólo recuerda que antes de subirse al auto vio al niño que había sigo regañado por su madre y podría jurar que en sus ojos vio opacarse el brillo natural que tienen los chicos a esa edad.

Hoy, mucho tiempo después, comprendía que en esos ojos estaba el desencanto y la desazón. Nunca se los volvió a topar pero ahora podía asegurar que ese niño no volvió a ser el mismo.

Hoy, tanto tiempo después, ¿habría entendido la madre lo que realmente sucedió ese día?

miércoles, mayo 06, 2015

Tan sólo 25

Siempre le había gustado Benedetti. Y a el siempre le había gustado ella.
Por lo menos un "siempre" desde que se conocían.
Había comenzado a trabajar ese mismo año, en abril. El todavía estudiaba.
Después de la fiesta en que se conocieron el la llamó, por primera vez, a su trabajo. De un teléfono fijo a otro teléfono fijo. Cuando lo comentaban en casa, ahora después de tanto tiempo, sus hijos los miraban con cara rara. Si. Eran otros tiempos...
Eran los tiempos del regreso a la democracia. La verdad es que no hubo tiempo de enjuiciar lo logrado. El mundo se abría ante sus ojos de una manera diferente. El mundo, ese pequeño y angosto pasillo, parecía de pronto un gran paisaje. Un hermoso, soleado y esplendoroso horizonte que impedía pensar con claridad.
Ella, a decir de el, solo tenía una cosa en mente. Cuidar a sus pacientes o a los "viejos" como solía decirles cada vez que pensaba en ellos. Sus viejos eran una razón de vivir. Lo supo desde chica y jamás lo ocultó. Siempre quiso estar ligada a la salud. Lo confirmó cuando debió tomar una gran decisión en su adolescente vida y eligió su vocación. Y todos quienes la rodean lo han sabido cada vez que ha llegado a ellos radiante por el logro de alguno de sus "viejos".
Viejos a los que nunca ha podido abandonar. A los que enseña con cariño y rectitud para que puedan valerse por si mismos y para que se reinserten en su mundo, en el de cada uno. Para que no sean la carga de sus hijos ni del Estado.
El se siente orgulloso. La ha visto desarrollarse a plenitud. La ha visto convertirse en la mujer que siempre quiso y de la cual el se enamoró. La ha visto concretar cada uno de sus sueños y la ha visto pelear contra todo y a veces hasta contra todos, incluido el tiempo y el espacio, por hacer de la salud el bien más preciado que pueda tener una sociedad.
Hace 25 años que la conoce y la vitalidad sigue intacta en ella. Diría que hay más sueños y proyectos en la mujer que es ahora que en la que conoció. Es solo que la mujer que es hoy, sabe exactamente de lo que es capaz.
Ella debe comunicar lo que sabe a los que vienen. A los que tomarán el relevo, pero por ahora sólo lo mira y le dice, mira lo que estoy leyendo:

De vez en cuando hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
 sin la fruición cotidiana
 examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

viernes, enero 02, 2015

Un año para demostrar entereza


Mira el muro y se siente identificado. Se queda pensando. No, identificado no es la palabra adecuada. ¿Retratado? Si, eso puede ser. Vuelve a pensar. La gente podría llegar a pensar que no está siendo agradecido. Quizá el concepto es un poco duro. Tal vez no sea políticamente correcto. Y sin embargo, mira el muro y es como... No logra dar con las palabras correctas. Quizá no lo tiene claro, o tal vez, tan sólo sea un sentimiento. ¿Es posible que la razón no alcance para definir lo que nos ha sucedido? 
Sólo intentaba resumir en una pocas líneas lo que había sido el año que recién terminaba. Tenía la costumbre de acompañar sus escritos con una imagen que el mismo hubiera obtenido.
Comienza a revisar las vacaciones de ese año. Piensa en lo maravillosas y salvadoras que le parecieron en ese minuto. Ríe al recordar que apostó todo lo que tenía a que les tocarían días soleados. Acertó. "Como siempre" diría el cuando le hicieran revivir el asunto. Hasta la guía quedó convencida que a el le perseguía el sol.
Luego, la vorágine. No supo cómo y ya era junio. Debía viajar y esta vez no preparó nada. Se arrepentiría de no haberse quedado unos días en medio de las ruinas... Es curioso que las ruinas no llamen mayormente su atención pero si el muro. El muro es mucho menos esplendoroso pero, por lo mismo, es mucho más asequible.
Otro cerrar de ojos y se está embarcando nuevamente. Recuerda que llegó a casa el día antes a avisar que debía viajar al día siguiente. Por supuesto que no reparó en ese minuto en que su núcleo lo ayudó lo más que pudo. Fue un hermoso viaje para conocer más a gente que se ha transformado en imprescindible en su vida. Sentarse arriba de todo en aquel monte y escuchar al guitarrista que se ganaba la vida alegrando a los turistas y mirar a la gente que lucía sus mejores caras para la postal del recuerdo fue un momento mágico.
Noviembre sería el mes del primer viaje juntos pero dejando a los chicos en casa. Recorrer carreteras donde no hay límite de velocidad lo tenía entusiasmado. Pero ella se preocupaba por los chicos. El logró tranquilizarla e hicieron un viaje de ensueño. 2.000 kilómetros en que conocieron lugares maravillosos por donde pasó la bestialidad humana. Lugares en que parecía que lo mejor que podía pasarles era que los seres humanos se fueran de ese lugar. Lugares con mucha historia como aquel dónde un rey envío a sus dos caballeros a avisar que tomaría posesión en breve del lugar y los lanzaron por la ventana de la torre del palacio... El tipo que contaba la historia era muy divertido y preguntó a la multitud que lo escuchaba: ¿murieron? Todos lo miraron y afirmaron con sus cabezas. ¿Cómo podrían quedar vivos dos tipos que los lanzan de semejante altura? Pero estos tipos siempre están llenos de relatos imposibles y, dada que en aquellos años la altura no era tanta, y que justo abajo se juntaban todos los excrementos, los tipos se salvaron.
De ese viaje es la fotografía que le queda dando vueltas. Pero podría ser cualquier muro de cualquier parte de su país. No es la belleza del muro lo que llama su atención. Es más, es justamente esa falta de estética la que parece más atractiva. Piensa en lo poco humano que se ve ese muro. ¿Puede ser eso, la falta de humanidad? ¿Podría decirle eso a todas las personas que de alguna forma estuvieron involucradas con ese muro?
Mira nuevamente la foto. El muro está viejo, gastado, con agujeros que hablan de su descuido. De pronto repara en que, a pesar de todo, el muro sigue en pie. Es cierto, han pasado los años y, con total seguridad no lo ha pasado bien, pero está, estoico, dando la cara. Es probable que si pudiera hablar diría que ya no quiere más, pero ahí está, de pie, intentando impregnarse de una dignidad que no tiene  y de una funcionalidad que, con los años, nadie tomará en serio. Porque cuando pasen los años, nadie sabrá por que ese trozo de muralla viejo y deslavado sigue ahí. Por que con el tiempo todo se irá alejando en la memoria colectiva hasta que alguien propondrá quitarlo de una buena vez para dar paso al progreso y quizá, tal vez, en algún punto cercano alguien colocará una estatua conmemorativa para que nunca olvidemos de lo que es capaz de hacer el hombre por otro igual...
Aún no sabe porqué esa imagen retrata su 2014 pero la duda le seguirá rondando varios días antes de desaparecer completamente en el horizonte de su cotidianidad. Lo único que sabe es que el año que acaba de terminar necesitó de todo su temple, de todo su coraje y de toda su fe. Es posible que haya quedado un poco como ese pedazo de historia por fuera, pero sigue sabiendo que volverá a salir el sol y el cielo se iluminará nuevamente para su goce, para llenarse nuevamente de energías y disfrutar junto a los suyos que siguen siendo el motor de su incombustible felicidad.
Ahora viene 2015 con otras imágenes. Habrá que estar listo, piensa, mientras, como siempre hace, vuelve a sonreír mientras se quita las manchas de su ropa de trabajo...
  

jueves, noviembre 20, 2014

Un café conversado

Me acuerdo, me dice con la típica mirada evocadora de los soñadores, me acuerdo que tu dijiste algo que encontré que era muy inteligente. No me acuerdo lo que dijiste pero lo que si recuerdo es que cuando terminó la reunión me acerqué y te pregunté; ¿puedo ser amigo tuyo? Según el, me largué a reír y le dije que por supuesto.
Yo intentaba parecer concentrado en lo que me decía pero mi cabeza buscaba infructuosamente aquel recuerdo. Nada, ni el menor asomo de presentarse. Me sentí muy mal. Cuando volví a percatarme de sus palabras el me estaba diciendo; "y nunca más hablamos" Fue el tiro de gracia.
Pero este Roberto es un tipazo. Nada en su conducta , nada en su comunicación, denota enfado, tristeza o reproche. Muy por el contrario, el es un tipo ligero. Esa persona con la que gustas de conversar. No importa de qué hayan conversado, siempre quedas con el sabor de haber sido escuchado, de haberla pasado bien y te sientes más liviano.
Roberto tiene esa exquisita cualidad de no sentirse más que nadie. A veces incluso da la impresión de que piensa que el es menos. Incluso llega a dar la sensación de pedir disculpas o sentirse avergonzado por no ser "exitoso". Es que el es de esos tipos que vive para vivir. No se compró el modelo ni mucho menos lo lleva puesto. No tiene el auto lujoso del año, no viste de traje y corbata, no tiene horario... lo que el establishment llama "un desadaptado".
Sin embargo, independiente de tu primera impresión, cuando hablas con el, sabes que no está equivocado. Cuando miras el mundo con sus ojos captas la humanidad con la que te percibe y cuando  le cuentas algo que has realizado, te mira como un niño a su héroe para decirte "¡Te pasaste!"
Seguramente ha cometido errores, como todos los simples mortales que habitamos esta tierra, pero de una cosa puedo estar seguro, ha puesto su infinita humanidad en hacer de el y sus seres queridos más todos los que le rodeamos mejores personas cada día.
Un abrazo mi buen amigo y hasta el siguiente café...