BIENVENIDO

A mi mundo, que seguramente no es diferente del tuyo. A mi forma de ver las cosas . A mi forma de intentar comunicar como veo las cosas.

jueves, diciembre 06, 2007

Monumento a la comunicación


El sector de El Castillo, es fantástico. En cualquier plaza uno se pone a conversar con la gente que, pareciera, lleva años conversando esos mismos temas.

El resto de la gente pensó en hacer lo mismo, pero no sé en que idioma se habrán comunicado.

El Castillo ya no existe, pero los laberintos son reales. Eso me lo contó este señor. En buen húngaro, por supuesto.

miércoles, diciembre 05, 2007

Puente de las Cadenas



Atardecer en Budapest. Llegan amigos desde Chile. La alegría es completa. Uno de ellos, un consumado artista, me saca estas fotos. Las encuentro geniales. Ponlas en el blog, me dice. Le hago caso.
A los artistas hay que hacerles caso. Pero los artistas no debieran hacernos caso a nosotros. Se los digo a propósito del puente de las cadenas...
Cuenta la historia que el escultor Janós Marschalkó terminó de esculpir los leones que están sobre las torres del puente en 1849, se acercó un niño y le preguntó; señor, ¿porqué los leones no tienen lengua?
Al observar los leones, cayó en la cuenta que había cometido un error. Avergonzado, se subió a la baranda del puente y se lanzó al río.
Triste historia que los húngaros se la cuentan a todo aquel que pasa por aquí. El león de la foto me confirmó lo sucedido, pero no se acordaba del nombre del niño...

martes, diciembre 04, 2007

En la feria de navidad de Budapest se vende de todo, pero sobre todo, se vende comida.
¿Qué está preparando el señor, con esa actitud tan culinaria?
Si lo saben, me lo comentan, ya?
Nos vemos al rato.

Life is hard



Es dificil definir a Budapest, mejor miren estás fotos.
Por arriba, la ciudad es preciosa, pero otra de sus características es que posee muchos túneles. La historia cuenta que tienen que ver con la cantidad de casas que tenían sus propias cavas en inmensos subterráneos y que durante la II Guerra Mundial sirvieron para que los refugiados pudieran escondersae de los nazis. No sé si será cierto, puesto que se lo escuché a un húngaro que se lo contaba en inglés a un japonés y este me integró a la conversación. En todo caso los pasadizos bajo las construcciones son espectaculares. Si no me creen, miren lo que encontré yo. Una hermosa bailarina húngara que se contorneaba de una gracil manera mientras no dejabamos de filmarla.
Hoy iré a otro lugar. Luego les cuento.

lunes, diciembre 03, 2007

Y, entonces.... por fin Budapest

Una bella ciudad que sería mucho más reluciente si no fuese tan gris en estos días. Lo he pasado fantástico. No entiendo nada de lo que hablan, pero se trasluce que son buenas personas. En cada esquina un monumento, una estatua, un edificio con una hermosa historia. Como la que cuentan estos muros y esta estatua dedicada a Matías, un guerrero que nació en estas tierras.
Budapest es un excelente lugar para conocer y admirar. Su gente es bastante más cálida de lo que uno cree y las calles, en estas fechas, están decoradas con muchísimas luces que hacen maravilloso recorrerlas de noche. Es dificil en este momento recordar tanto nombre, pero de seguro que con los días podremos ir sacudiendo la memoria y ayudarles a querer venir a este precioso lugar.
En Budapest no importa el idioma. Lo que importa es el gusto por descubrir.
Y yo he descubierto que me encanta estar acá. A pesar del frío. De que hoy llovió en la mañana y de que se oscurece muy temprano. Los detalles para los detallistas. Para el resto solo la contemplación. Vengan a darse una vuelta. No se arrepentirán.
Les cuento un secreto; si acercan sus orejas a la piedra.... cada estatua les contará su historia. Me lo dijo una de ellas. Prometo averiguar más detalles el jueves por la mañana. Hasta entonces.

domingo, diciembre 02, 2007


España otra vez. He pasado ya dos veces, anteriormente, por Madrid. Pero ahora estuve un rato más. Y lo aproveché.

Me fui a Toledo.

¡Qué ciudad! Si se respira historia.

Claro, si alguno quiere un shopping center, le va a cargar Toledo. Pero si alguien quiere ver una ciudad como deben haber sido en el pasado, le encantará Toledo. Las armaduras en los escaparates parecen de verdad. Te imaginas que el tipo te retará a un duelo. Cuando vas a ver la pintura del entierro del Conde de Orgaz, se te imagina que El Greco, en persona, se te va a aparecer. ¡Qué notable! Adoro esto. Viajar y conocer. Además, la guía, una mujer sabia y encantadora (concordarán que no siempre podemos distinguir ambas cualidades juntas en una misma persona) se la pasó toda la tarde explicándonos todo acerca de Toledo...

En un mismo pueblo convivían los árabes en torno a su mezquita, los judíos en torno a su sinagoga (que les construyeron, como un regalo, los mismos árabes) y los católicos en torno a su catedral. Pero un buen día, los reyes católicos quisieron obligar a todos a ser católicos; ahí se acabó la grandeza de Toledo. por suerte que los reyes se mudaron pronto. Así algunos pudieron retomar esa linda costumbre de la tolerancia hacia los otros.

En la foto de arriba algo se puede apreciar de la construcción, ¿qué les parece? Si algún día pueden venir, no se arrepentirán. A los que no puedan, les cuento que me compré el buen libro para conocer algo de allá.

viernes, noviembre 30, 2007

Mañana amanezco en Madrid y el lunes en Budapest.
Espero poder conocer mucho para contarles de otras partes.
Como siempre, mis amigos van conmigo. Al resto les cuento a la vuelta...

miércoles, noviembre 28, 2007

La pareja

El la mira con amor.
Ella lo mira con ternura.
Hace más de 40 años que están juntos.
Hace más de 40 años que no saben lo que es estar el uno sin el otro.
Han sido 40 años de vida.
Y la vida tiene sus altibajos. Es así.
La vida tiene sus días lindos, con todo el sol brillando en lo alto.
También tiene sus días nublados, en que uno necesita el hombro de otro, que le permita volver a ver el sol.
Y, por supuesto, tiene sus días de tormenta, donde los demás deciden dejarnos solos y volver cuando amaine...
En estos 40 años han tenido de todo.
Raya para la suma; siempre han sido más los días soleados. Por eso es que son más de 40 años.
¿Todavía están enamorados?
¿Podrían dos personas, sin ese sentimiento, estar juntas tanto tiempo?
El la mira a los ojos y le pregunta; ¿todavía me quieres?
Tontito, le dice ella, ¿qué pregunta es esa? Por supuesto que sí.
A pesar de todos mis defectos, insiste el.
Te quiero por todo lo que eres, pero más aún, te quiero por todo lo que has desarrollado en mí.
"Somos mejores personas desde que estamos juntos, te parece"
Por supuesto.
El la vuelve a mirar con afecto. Ella mueve la vista coquetamente hacia el cielo.
El se acerca. La besa cálidamente. La abraza. Ella se siente acogida. Piensa en todas las veces que ha sentido lo mismo, y sonríe.
El beso se alarga, como cuando fueron dos adolescentes descubriendo el mundo detrás de una puerta o en una plaza solitaria.
El beso parece eterno. Los recuerdos se agolpan en la memoria. Quieren salir. Los recuerdos quieren recordarse a si mismos. Quieren que los recuerden. Necesitan ser recordados.
Ese beso obra el milagro.
Aún con los ojos cerrados se suceden los acontecimientos. Sucesos que fueron hace tantos años. Que unieron a una porteña con un santiaguino. ¿cómo fue el primer encuentro? La neblina de los años que pasaron es espesa, pero deja entrever que ella le sacó la lengua antes de la primera palabra. Ese fue el flechazo. De ahí a los constantes viajes, hasta que se vincularon con el sagrado sacramento.
Vinieron los hijos y la vida se siguió viviendo y escribiendo. Con más colores y con más intensidad.
Se separan lentamente, aún con los ojos entornados. El la mira con suavidad. Ella se siente atraída.
Se acarician sin vehemencia. Sin la urgencia de aquellos años. Pero con profunda pasión. Esa pasión que enseña la vida. Esa pasión de verdad. Esa pasión que solo puede ser observada con la sabiduría de la longeva convivencia.
¿Sabes porqué te quiero?
Ya ni siquiera podría asegurar que es lo que me hace quererte a tí, que voy a saber porque me quieres tu.
Ríen. Como esos dos chiquillos que se conocieron hace más de 40 años, rién, primero suavemente. Se miran y siguen riendo. La risa se hace más estridente y más contagiosa.
Ya ni siquiera saben porque comenzaron a reír. Pero ríen de buena gana. Y seguirán riendo por varios años más.
Hasta que la muerte los separe, que es como siempre debe ser.

jueves, noviembre 15, 2007

Muy Feliz Cumpleaños

Hoy está de cumpleaños mi distinguida madre.
¿Cuánto hay de ella en mi persona?
Seguramente mucho. Tanto, que nunca he podido agradecer todo lo que le debo.
Es de esperar que la vida me permita retribuir todo el inmenso cariño que has tenido por tus hijos. Y que tu sabiduría de vida me siga siendo entregada de forma tan generosa y desprendida.
Que lo pases muy bien hoy día y siempre.
Tu te lo mereces.
Eres de los que Brecht definía como imprescindibles. Has sido imprescindible en mi vida y ahora en la vida de mi familia.
Intentando precisar que es lo que más me ha ayudado de tí, podría decir, que es saber valorar a mi compañera de viaje y formar una familia, a pesar de todas las adversidades, a pesar de todos los bemoles, a pesar de todos, incluido que algunas veces es contra todos.
Te amo.

martes, noviembre 06, 2007

Ganas


No has escrito últimamente, me dice mi padre por teléfono.
Es que no he tenido tiempo, le digo casi sin pensar.
Cuelgo.
Me quedo pensando... he tenido tiempo. Sí. Pero no he tenido ganas.
Estoy cansado. Igual que el mismo mes del año anterior. Bueno, igual igual no.
El cansancio parece acumulativo.
La verdad es que me gusta escribir de cosas positivas.
Y, debe ser producto del cansancio, pero no he advertido muchas cosas positivas en el último tiempo. En términos generales digo, porque a diario, alguien de mi familia hace o dice algo que bien vale la pena. Pero por ahí no puedo andar sacando a la luz todo lo que ocurre en mi familia.
A ver..... ¿qué ha pasado en estos últimos días?
Se casó mi hermana. La regalona. Isabel. La lolita (así le decíamos de niños). Fiel a su estilo buscó al hombre que ella elegiría, lo enamoró y después de un tiempo, se casaron. Linda ceremonia. Excelente comida y mejor baile. ¡Qué más se podía pedir! Felicitaciones hermanita. Tu ejemplo da luz al mundo y el mundo está en penumbras. Te recuerdo lo que dijo el bueno de Facundo: "los buenos tenemos que apurarnos a tener muchos hijos para que los malos no nos sigan ganando las elecciones".
Hace unos días fuimos, como familia, a la Feria del Libro. Es un ritual, siempre vamos. Este año, no había ofertas deslumbrantes pero.... había que ir.
Mis hijos disfrutan mirando libros, tomándolos y leyéndolos in situ. Y yo disfruto viéndolos hacerlo. Me enorgullece que a dos pequeñines de 10 y 12 años les gusten tanto los libros. ¿Qué compré? Para Víctor Manuel, Angus (que tiene unos dibujos preciosos pero no recuerdo el autor) y para Andrés Ignacio, uno de Carlos Ruiz Zafon cuyo título no recuerdo pero que es la secuela de otro que leyó antes. Para todos, nos compramos los mitos y leyendas de los mapuches (no pudimos comprar la trilogía por el precio) y un libro grande, de esos colosales, con la obra de Gaudí, donde salen las fotos de sus trabajos en Barcelona, una maravillosa ciudad que tuve la oportunidad de visitar este año.
Otros dos libros de una colombiana que escribe novelas sobre temas científicos y que traen un dvd de regalo. El primero, que estoy leyendo, los detectives del ADN, trae el dvd con la doble hélice y una entrevista a James Watson que a los biológos nos deja helados. Excelente material.
Cuando nos veníamos mi hijo mayor se compró otro de Isabel Allende.
Es lo más positivo que me ha pasado este último tiempo y como verán, esos niños me hacen sentir dichoso.
Porque, como leí alguna vez por ahí, "eres lo que lees".

jueves, septiembre 20, 2007

Invitación Dieciochera

Estábamos pensando que hacer el 18. Teníamos definido un asadito en casa, con la familia, como de costumbre. Pequeño detalle; a una familia tan sociable como la mía hay que avisarle con tiempo. Y no lo hice. Error. Pero bueno siempre está la familia de la señora de uno que puede cubrir por si solo cualquier desaguisado del dueño de casa. Bien. Estaba definido: 18 en casa, asado normal, hasta tarde, con las típicas anécdotas que se repetirían una y otra vez. Lo único que faltaba definir era quien sería el que estaría más tiempo en el columpio. Pero bueno, había que dejar algo a la espontaneidad del momento.
Los planes cambiarían. Y mucho.
En la tarde del 17, estando el peluquero del jardín trabajando en el, se acerca Manuel, mi vecino. No les había contado de la suerte que tengo. Yo no tengo de esos vecinos que vienen a pedirte cosas. Yo tengo de esos vecinos que vienen a invitarte a cosas. Entonces Manuel, como para no defraudar, se me acerca y me dice muy cordialmente que si queremos ir el 18 a un paseo, que se consiguió un sitio en Calera de Tango donde hay varias asaderas, cancha de futbolito, de tenis, de rayuela, rana. Pienso en lo entretenido que sería, pero me excuso diciendo que tengo listo el panorama del 18. Viene la familia. Y Manuel que me vuelve a sorprender preguntándome cuántos eran. Le digo que 4 ó 5 más. Me deja perplejo cuando me dice; pero, llévalos. Si todos vamos con la familia. "Allá, cada uno, mata su toro", me dijo Manuel. Mis hijos se reirían muchos después de escuchar esa frase.
En realidad por mí ya estaba decidido, pero había que tomar el parecer del resto de los integrantes de la familia. Por supuesto que los pequeños saltaron de alegría, alcancé solo a decir cancha. Claudia por primera vez dudo un poco. A ella le encanta estar al aire libre pero pensó que su familia podría no querer asistir. Bueno, en realidad se resistieron un poco a convivir con personas que no conocían, pero después... Después no se querían venir.
Manuel y su familia resultaron unos excelentes anfitriones. El lugar, de por sí maravilloso, destacó mucho más por la excelente convivencia que se logró. Todas las personas, alrededor de 60, pusieron de su parte para hacer sentir bien al otro. ¡Qué alegría!
Después del contundente asado, con longaniza, pollo, pavo, cerdo y vacuno, y previa siestecita en el pastito y a la sombra, venía la buena pichanga. De esas que no jugaba hacía muchos años. La mayoría de los niños muy bien equipados y los mayores con jeans y zapatos jugamos por casi tres horas a la pelota. No tengo idea cual fue el marcador final. Parece que ganamos. O al menos los que "chuteábamos" para aquel lado hicimos más goles. En fin. Quedamos todos muy cansados. Y casi no quedaban líquidos para beber. En ese minuto si que valoramos el buen "tecito" caliente. Comenzó a correr la brisa fría y nos dieron ganas de venirnos, pero el resto se quería quedar. Los niños se fueron a jugar tenis así que hubo que esperar. Ya no quedaba sol alumbrando cuando nos vinimos. Cansados, con un poco de hambre y mucha sed, pero tan felices por un día maravilloso de convivencia con los demás.
Qué más puedo decir que; ¡Gracias Manuel, por esa linda invitación! y gracias a todos por demostrarnos que podemos coexistir en paz.

domingo, septiembre 09, 2007

Bailarines



Ayer fue un buen día. Exceptuando que me lesioné en una pierna jugando futbol, fue un excelente día.

Teníamos que celebrar el cumpleaños número no me acuerdo de mi suegra. Ella creció junto a los tangos. No había mucho que pensar. Aunque sí. Porque ella quería que estuviesen sus nietos. Y, en la mayoría de los lugares donde se vende alcohol, no los dejan entrar.

Pero encontramos un lugar donde nos traspasaron la responsabilidad a nosotros. Excelente. Y partimos.

Lo pasamos fenómenal. Había una gran cantidad de gente, todos muy bien arreglados. Ellos con ternos y corbatas, ellas con trajes de lentejuelas. La mayoría de la tercera edad. La mayoría no daba la impresión del típico abuelito que apenas si mueve los pies. Estos eran unos bailarines. Lo hacían bien. Al principio, de hecho, daba un poco de verguenza ser tan tieso. Pero se pasaba rápido. La comida, también espectacular, sirvió para una exquisita conversación y para mirar como bailaban esos seres llenos de gracias. Abuelitas que podrían estar tranquilas en su hogar, eran las estrallas de los diferentes bailes; sí porque además de tango y milonga, había cueca, salsa, rock and roll, vals y seguramente otros que no sé diferenciar.

Es difícil precisar que fue lo mejor de la velada. La cumpleañera fue saludada por microfono, todos le demostraban su cariño, la comida espectacular, el ambiente de sana fiesta como cuando era pequeño...

Hay muchas cosas que destacar, pero hay otra que fue, para mí, muy significativa. En ese ambiente, mis dos hijos hicieron su debut en el baile. Ambos quisieron bailar con su abuela y su madre. Perdieron esa timidez de los niños y se demostraron que pueden ir a las fiestas de mayores, que pueden compartir con nosotros y que serán el "alma de la fiesta".

Muchas gracias a todos por asistir y a Victor Manuel y Andres Ignacio por el placer de verlos bailar. Cada día estoy más orgulloso de la familia que hemos construido.

domingo, agosto 26, 2007

Clásico Universitario


Tuve la suerte de asistir al Estadio. Pude ir con mis dos hijos.

Lindo día. Hermoso partido. Un sólo problema.

Ganó el que no tenía que ganar.

Claro. La mayoría dirá que lo merecía. Es cierto. Pero el fútbol, como cantan los de abajo, es una pasión. Y la pasión no entiende de razones. Mucho menos cuando son para justificar el triunfo de tu contendor.

Tras el gol de Salas todos felices. Mis hijos rebosan alegría y me siento alegre. Viene el empate de Medel, apenas tres minutos después. Es muy poco tiempo. Y se viene lo peor. Católica, por siempre un equipo egoista con el juego bonito y siempre muy pragmática se nos viene encima.

Y Medel que está intratable.

2 a 1. Miro a mi hijo mayor y le digo mientras los cruzados aún saltan de alegría; será muy difícil que les hagamos otro gol. El asiente. Percibe que algo no está bien. La fiesta será en honor al invitado y no al dueño de casa.

¡Qué se le va a hacer! dirá la mayoría. Yo pienso, vine a ver a Pedrito Morales y temrino aplaudiendo a Gary Medel.

Mis hijos preguntan cuanto queda de partido. Nada respondo y les noto en la cara que están a punto de llorar. Es solo un partido, les digo, y trato de hacerles creer que me da lo mismo.

Pero miento, no me da lo mismo. Es cierto que no me gusta perder, pero creo que fue un lindo partido. Me siento bien. No por el resultado, sino porque fui con mis dos hijos. Y nos sirvió para saber como se sienten aquellos que alguna vez pierden contra nosotros.

Lo bueno es que no fue la U la que perdió, como pasa tantas veces. No, está vez, la que ganó fue la Cato.

Saludo por ellos, y, como se dice en jerga futbolística; siempre habrá una revancha.

jueves, agosto 23, 2007

Recordando...

Esto aparece en un cuaderno en el que escribí hace un tiempo atrás...

Hace tanto tiempo que no escribía que casi me da vergüenza ... ¿por dónde parto?
... ¿Cómo se nos va la vida? No se donde leí esto, pero es lo primero que se me viene a la mente.
¿Qué ha pasado en todo este tiempo? Tantas cosas. Infinidad de cosas. Pero lo más importante; mis hijos han crecido. Y... todos hemos cambiado.
Víctor Manuel tiene ya 10 años, cursa 5º de EGB, es un tipo muy parecido al que era. Es sólo que sus rabietas son, cada vez peores.
Hijo amado, tienes tantas virtudes, que te perdono tus pequeñisimos defectos. Quiero que sepas que me encantas como eres. Y no es que seas perfecto. No. Lo que pasa es que eres un buen ser humano. Tienes la pasta (como dice mi Jefa). Te amo y eso hace que te acepte como eres. Te amo de manera incondicional. No necesitas hacer nada extra. Sólo ser como eres hasta ahora. Quiero que sepas que también mantengo mis promesas para contigo y que siempre podrás contar conmigo.
Andrés Ignacio tiene 8 años, cursa 3º de EGB, es un tipazo que siempre se le ve feliz. Eso es quizás lo que más me gusta de tí hijo. Tu sabrás encontrar siempre el lado positivo de las cosas que te sucedan en la vida. Quiero que sepas que este último tiempo he sido muy exigente contigo, pero, te lo prometo, ha sido por una buena razón. Me preocupa tu futuro. Me encanta que seas feliz, pero no me gustaría que fueras el payaso y nada más. Me encanta que te gusten los deportes, pero no me gustaría que fueras el típico futbolista del que todos se ríen porque no sabe hablar. Si hoy sientes que te he pedido una madurez que no tienes, por favor discúlpame. Porque, además, te prometo que, desde hoy, cambiaré mi forma de ser contigo; seré tu hincha más incondicional. Seré tu verdadero fan. Te admiro por tu forma de ser y lucharé por hacerte ver lo mucho que te amo.
Finalmente, quiero agradecerles, a los dos, porque me hacen muy feliz. En verdad me siento amado por ustedes. Percibo que me creen y que confían en mí. Siento que, para ustedes, soy alguien importante y creo que es mucho más que lo que cualquier padre podría esperar.
Gracias por amarme con mis virtudes y defectos, tal cual soy, por hacerme una mejor persona y darme ese necesario entusiasmo para seguir adelante.
Yo me siento una persona exitosa y ustedes son lo más importante de mi éxito.
Santiago, 28 de septiembre de 2005.

miércoles, agosto 22, 2007

Nuestra Invitación

"El Milagro de existir...
El instinto de buscar...
La fortuna de encontrar...
El gusto de conocer..."
Con estas 4 frases invitamos a todos nuestros amigos a nuestra unión como pareja.
Pertenecen a una canción de Joan Manuel Serrat. Es el primer sencillo de su album UTOPÍA y lleva por nombre "Y el amor".
Están en un papel grueso color naranjo. Impresos en serigrafía.
De las cuatro frases la que más me representa es la tercera.
Sin lugar a dudas, tuve La fortuna de encontrar...
Muchos años después, casi 14 ya, me vuelvo a topar con esa invitación.
¿Qué es lo más maravilloso?
Nada ha cambiado en mis sentimientos. Volvería a hacer la misma invitación, con la misma persona, para casi los mismos invitados.
He tenido la suerte de conocer todo tipo de personas. He tenido la suerte de conocer a cientos de parejas. La mayoría dice que el amor es un sentimiento. Ayer me decía otra persona que le habían dicho que el amor era una decisión.
Yo no tengo muy claro lo que es el amor. Por eso, insisto que tuve La fortuna de encontrar...

viernes, agosto 17, 2007

La Ciudad

¿Nos contarás tu historia?
¿Nos hablarás al oido alguna vez?
¿Nos dirás: yo fui trazada en el camino de una bala de cañón,
humillada por el viento, barrida, salvada de las pestes
por el viento que sopla del sur?
¿Nos dirás: yo fui sangrada, vaciada, quemada, traicionada?
¿Nos entregarás espadas para vengarte?
¿Espejos para multiplicarte?
¿Vino para celebrarte, voces para nombrarte?

Del libro "La Canción De Nosotros" de Eduardo Galeano.

lunes, agosto 13, 2007

Fútbol... varios años después

Ayer volví a jugar fútbol. He jugado futbolito varios años, pero ayer volví a entrar en esa inmensa cancha donde los arcos son gigantes cuando eres el arquero y son pequeñitos cuando eres delantero. Estoy molido. Hacía tiempo que no corría tanto. Me duelo todo. Y eso que duré solo un tiempo. Ingresé durante todo el partido, pero corrí solo la mitad. Que se le va a hacer dicen mis amigos. Es cosa de mirar el carné. Estoy tan dolorido que me cuesta pensar que el miércoles pueda volver a jugar. En todo caso me divertí muchísimo. Había olvidado lo que era un equipo de futbol. De esos de Ligas... Primero que todo hay diferentes series. Yo estoy, por mi edad, en Super Senior. Antes de nosotros jugó la serie Dorado. Y la mayoría tuvo que repetirse el plato, porque los lindos de mi serie no llegaron. Dentro de todo equipo está el típico gordito que juega bien pero corre poquito. También está el lateral derecho que termina buscando el gol ¡de puntero izquierdo! Y que, por supuesto, se queda por allá un buen rato. También está el viejo cascarrabias que critica a todo el resto pero que cuando el se equivoca culpa a la cancha. No falta el que de tanto criticar se autoexpulsa de la cancha dejando al equipo con uno menos. En todo equipo está ese arquero que está para las emergencias. Cuando el otro no llega. Al que nadie le tiene fé, pero que hay que soportar porque nadie entá en condiciones de jugar en ese puesto. Y, por supuesto que también en todo equipo, está el jugador como yo, novato, que recién se integra, y que, por tratar de no cometer una mala jugada termina haciendo puras leseras dentro de la cancha. Corre harto, termina extenuado pero sin lograr nada de lo que se propuso. De todo eso hubo ayer en la cancha. El resultado era esperable, perdimos por goleada, pero lo sabroso es lo que no queda en la estadística. Lo sabroso es ver y vivir a esos locos que corremos detrás de la pelota como si se nos fuera la vida pero que cuando sabemos que ya no llegaremos a ella la dejamos como si fuera una suntuosidad más de la vida para, luego, volver a correr como desaforados. Lo pasé bien ayer. Esta sonrisa de hoy, a pesar del dolor de todo mi cuerpo, es reflejo de eso.

domingo, julio 29, 2007

Mañana empiezan las clases

Domingo en la tarde. Pánico en mi casa. Hay que hacer el intento de volver al colegio. Y de manera digna.
Hay tanto que arreglar; cuadernos, mochilas, uniformes, lustrar zapatos, etc. Pero lo más importante: repasar lo último visto en el colegio para no llegar como de la luna.
Mis hijos ya están grandes, esto no les cuesta nada. Se ponen a ordenar sus cuadernos y descubren que algunas cosas se habían olvidado y que habían unas tareas sin hacer. Uno va al computador mientras el otro repasa las materias olvidadas.
"¿Cómo lo pasaron estas vacaciones?" - pregunto.
"Genial" es la respuesta a coro.
¡Qué alegría ser niño! Y que poco que me cuesta ser niño otra vez.
Les agradezco, tanto a mis hijos como a Claudia. Me llenan de una energía exquisita. De una energía que necesito para seguir siendo el niño que fuí. Esa energía que me recuerda que esta vida tiene un porqué de ser vivida. Y que no importa lo que pase, sino lo que haremos frente a lo que pase.
Mis hijos me recuerdan eso cada vez que pueden. Por eso les agradezco que estén conmigo. Por eso los amo. Y, justamente, por eso, quise dejar este testimonio.

jueves, julio 19, 2007

La casa del abuelo


Fin de semana largo. Martes y miércoles debo trabajar en la V Región. Buena idea irnos un día antes y pasear por la playa. Claudia insistió en ese panorama. Como siempre; tenía razón.

Los niños lo pasaron fantástico y a todos nos sirvió para cargar pilas.

Era lunes 16 de julio. Un día antes del cumpleaños número 90 de mi abuelo paterno. El ya no está con nosotros, pero yo tenía ganas de visitar aquel rincón donde me reunía con mi abuelo desde chiquillo.

En la foto de arriba aparece la casa donde vivían mis abuelos desde cuando yo tenía 8 años en adelante.

Era una casa gigante. Es solo el segundo piso. Ese amarillo que aparece al fondo, pero tenía 11 habitaciones muy grandes en las que pasaron un montón de cosas exquisitas. Pasé tantas vacaciones de verano en esa casa...

Viví tantas navidades y años nuevos...

Conocí a mucha gente y formé mis primeros grupos de amigos en esos tiempos.

Desde el techo de esa casa, al que mi abuelo nos ayudaba a subir, veíamos el festival de fuegos artificiales con que los porteños recibimos el nuevo año. Era un espectaculo apoteósico.

Hay tantas cosas que se vienen a la mente. En el patio había un tremendo hoyo por donde caían las pelotas que utilizábamos con mis primos para entretenernos. Había que conseguirse una escalera para bajar a buscarlas. Recuerdo al Tizón, el gran gato negro que era el regalón de la abuela, o el Lobo, el tremendo perro, tipo pastor inglés que cuidaba la casa y protegía a los abuelos.

Recuerdo los bautizos. En el puerto son muy entretenidos. El padrino, generalmente el abuelo, salía al patio, donde estábamos todos los chicos y lanzaba un montón de monedas al aire, tipo piñata, y todos nosotros nos peleábamos por recoger más monedas que el otro. Por supuesto que nos demorábamos más en recoger las monedas que después en gastarlas.
Hay tantos recuerdos...
Hay tanta penita...
Y mis hijos que tienen tanta vida...
El pasado y el futuro en una postal.

miércoles, julio 04, 2007

Fin de Exámenes

Hacía tiempo que no escribía. Estaba ocupado intentando inculcar el valor del estudio en mis dos hijos. Fines de junio es igual a pruebas coficiente dos. Y eso es sinónimo de se acabaron las jugarretas.
Eso terminó. El viernes pasado se acabaron las pruebas de nivel. ¡Qué gran noticia! ¿no les pasa a ustedes lo mismo?
Mis hijos, ahora más grandes, comienzan a preguntar por mi niñez y mis ganas de estudiar. Y creo que no sé mentir. No me gustaba estudiar. Lo hacía por obligación. Afortunadamente para mí hubo dos cosas que me ayudaron a tener éxito en mi época escolar;
1. Tuve siempre los ojos de mi madre encima de mi actuar. Gran cosa, porque de lo contrario yo creo que habría fracasado. Pensando en que la mayoría de los niños de hoy tienen que estudiar con padres cansados después de largas jornadas de trabajo. Yo no habría podido...
2. No había Jornada Escolar Completa. Esa cosa que nadie entiende pero que obliga a los niños a jugar menos y cumplir horarios ridículos. Cuando se ha demostrado hasta el cansancio que la productividad no tiene nada que ver con más horas de permanencia sino de calidad de las horas productivas, nuestras autoridades escolares insisten en lo contrario.
Si juntamos esas dos situaciones la cosa es bien dramática.
Tenemos que trabajar ambos para llevar dinero a casa. Con lo cual llegamos cansados y no queremos problemas en el hogar.
Nuestros hijos tienen que llegar después de mucho rato en el colegio a hacer tareas, sin gastar sus grandes energías en lo que deberían hacerlo; jugar.
¿Quién quiere estudiar? Supongo que son pocos.
Pero una pregunta un poco más de fondo podría ser; ¿deberían querer estudiar? ¿No es normal, acaso, ser un cabro chico que le guste tomar una pelota y salir a correr con los amigos o tomar sus lindas muñecas y jugar con las amiguitas?
Yo creo que sí.
Trabajan más los europeos que nosotros. NO
Son más productivos que nosotros. SI
Termino con una frase de una colega; ¿o estaré mal yo?